Mentiras y chantajes del lobby #anticubano impiden financiamiento para ventas agrícolas a #Cuba

#Cuba #Economía #EE.UU #MafiaAnticubana

Díaz-Balart pidió una “votación registrada”después de intervenir para decir mil mentiras y asustar y engañar a todo el mundo simulando hablar en nombre del pueblo de un país que tanto desprecia.

Cuando lees las barbaridades que dicen congresistas como Bob Menéndez, Marco Rubio, Mario Díaz Balart o Sra. María Elvira o escuchas como mienten sin pudor y doble raseros escandalosos para tratar engañar a los que supuestamente representan y justificar las medidas inhumanas contra la población de Cuba, uno recuerda mejor porqué se hizo una Revolución socialista en Cuba.

Se sometió a votación en el pleno de la Cámara la enmienda No. 137 presentada por la congresista Rashida Tlaib (Demócrata del estado de Minnesota) que impediría que los fondos disponibles por la H.R. (proyecto de ley 8294) fueran utilizados para implementar la prohibición del financiamiento a las ventas agrícolas a Cuba.

Esto quiere decir que si se hubiera aprobado la enmienda promovida para facilitar ventas de alimentos a Cuba sería más fácil y existirían mejores facilidades de pago hoy imposibilitadas por las restricciones leoninas medievales con las que transcurren esas ventas fuera de las normas del comercio internacional (pago en cash y por adelantado).

Al concluir el debate sobre la enmienda, Díaz-Balart pidió una “votación registrada”. Después de intervenir para decir mil mentiras y asustar y engañar a todo el mundo simulando hablar en nombre del pueblo de un país que tanto desprecia.

Ahora celebran como una victoria el haber impedido el financiamiento al “régimen de Cuba” cuando en realidad lo que han obstaculizado es el deseo de otros legisladores y sus electores de facilitar el financiamiento (crédito a corto plazo) para las compras de alimentos para la población de Cuba.

Lo increíble es que la defensa, ultranza de la política de máxima presión y abuso contra Cuba lo presentan como la defensa del pueblo al que de manera vigilante torturan cada día con el mayor cerco financiero, económico y comercial del planeta.

La votación fue de 260 votos en contra y 163 a favor, por lo que la enmienda no fue aprobada. Ningún republicano voto a favor de la iniciativa.

Un día antes, ayer 19 de julio se había aprobado en la Cámara de Representantes la misma enmienda #84 promovida en el Comité de Reglas por Rashida Taib (D-MI). Este voto positivo quedó anulado por el de hoy gracias a las mentiras y mecanismos de extorsión y chantaje político del lobby anticubano y la falta de liderazgo y decencia del gobierno de Biden.

Aun así es loable que 163 miembros de la cámara de representantes prefirieron escuchar las voces crecientes que en Estados Unidos cuestionan el abuso vs Cuba.

Legisladores de #EE.UU. por expandir el #ComercioAgrícola con #Cuba

Gregory W. Meeks, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja de Estados Unidos.

Legisladores de Estados Unidos buscan levantar la prohibición de su gobierno de otorgar financiamiento a las exportaciones agrícolas a Cuba y abogan por expandir el comercio en ese sector.

Con ese objetivo, los representantes demócratas Gregory W. Meeks, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, y Jim McGovern, presidente del Comité de Reglas, apoyan una enmienda al proyecto de ley relacionado con el financiamiento al Departamento del Tesoro y su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Esa propuesta cuenta con el apoyo de ambos partidos y grupos agrícolas de todo el país ya que crearía miles de empleos en Estados Unidos y proporcionaría alimentos necesarios a menor costo para el pueblo cubano, indicaron Meeks y McGovern en un comunicado.

Los congresistas advierten sobre la situación de escasez en la nación caribeña, agudizada por el bloqueo económico, comercial y financiero de Washington.

Esta enmienda ayudaría a aliviar la carga económica al suspender las regulaciones de exportación de productos agrícolas desde el territorio norteamericano y extendería el crédito a los compradores de alimentos cubanos por un año, explicaron los políticos.

Señalaron que ante el complejo panorama en la isla, es el momento adecuado para promulgar una suspensión temporal que brindaría nuevas oportunidades para expandir las exportaciones estadounidenses a un mercado de 11 millones de personas.

Tenemos la esperanza de que los dos partidos puedan unirse una vez más y apoyar esta propuesta en la que todos ganan, expresaron.

La enmienda se ha incluido anteriormente en otros proyectos legislativos, incluida la Ley de Exportaciones Agrícolas de Cuba, que contó con decenas de copatrocinadores republicanos.

Agricultores norteamericanos visitaron La Habana en abril pasado para la Tercera Conferencia Empresarial Agrícola Estados Unidos-Cuba y manifestaron su disposición a hacer lo que sea necesario para mejorar el comercio bilateral.

Las exportaciones agrícolas a Cuba aumentaron un 88 por ciento del 2020 al 2021; las últimas cifras muestran que la mayor de las Antillas ocupa el lugar 53 en la lista mundial de socios comerciales agrícolas de Estados Unidos, confirmó Paul Jhonson, líder de la Coalición Agrícola Estados Unidos-Cuba.

En el año 2000 Washington anunció una excepción al bloqueo contra Cuba al permitir la venta de alimentos, pero niega créditos, por lo cual el gobierno cubano está obligado a pagar en efectivo los productos adquiridos a los agricultores norteños.

La proximidad entre ambos países podría recortar los precios de envío, a diferencia de lo que ocurre cuando Cuba debe comprar en Europa u otras regiones.

Sin embargo, la actual administración de Joe Biden mantiene las trabas al comercio e incumple promesas de campaña.

#Argentina formaliza acuerdo de cooperación agrícola con #Cuba

El Gobierno argentino formalizó un acuerdo de cooperación con Cuba en materia agrícola, que durará inicialmente cinco años, a fin de fomentar la capacidad productiva en este sector. Ambas naciones acordaron la cooperación a través del intercambio de «información técnica, documentación, resultados de investigaciones y expertos, con el objeto de capacitar recíprocamente a sus técnicos», según el documento publicado en el Boletín Oficial de Argentina. El convenio, que fuera firmado el 6 de enero, y el cual se puso en vigor el 23 de junio, será renovado automáticamente, hasta que ambos países lo decidan. 

Utilizar el hambre como arma de #guerra es una táctica occidental

#Rusia

#Ucrania

Rusia no es responsable de la crisis alimentaria 

Como hemos constatado con los datos compartidos por Clara Sánchez, los granos que Ucrania deja de entregar debido a las hostilidades no son determinantes para el mercado mundial, por lo que el retraso en las exportaciones difícilmente puede calificarse de «catastrófico» para la seguridad alimentaria, mucho menos cuando una buena parte se destina a otros fines que no son el del consumo humano.

Moscú no impide la exportación de cereales de Ucrania y, por el contrario, está intentando contribuir a la seguridad alimentaria en los territorios ucranianos ocupados por las tropas rusas, al igual que lo hace en la región del Dombás. Por ejemplo, se están proporcionando ayudas a los agricultores, se está restaurando la infraestructura y se están suministrando semillas.

¿De qué manera sí está involucrada Rusia en la crisis alimentaria? Por las sanciones indirectas contra el sector agrícola ruso. Las instituciones bancarias, de seguros y comerciales occidentales, intimidadas por las restricciones, se niegan a cooperar con el país euroasiáticos y esto repercute en países vulnerables que dependen de la exportación de alimentos y fertilizantes producidos en Rusia. 

Occidente, y su modelo agroindustrial, es el gran culpable de que la situación alimentaria en el mundo pueda agravarse, y lo único que está haciendo es evadir su responsabilidad culpando a Rusia.

Una grave crisis alimentaria se avecina, especialmente en el Sur Global. Esta es la advertencia que desde distintos organismos y foros internacionales se ha hecho en los últimos meses. Asimismo lo han dicho los líderes de la Unión Europea y Estados Unidos. 

La vez más reciente que se habló de tal situación fue en la Conferencia Ministerial «Unidos por la Seguridad Alimentaria Global», llevada a cabo el 24 de junio en Berlín, Alemania. Según el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (ONU), la cantidad de personas en el mundo que experimentan inseguridad alimentaria aguda se ha más que duplicado a 276 millones de personas. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo en su mensaje de video a los participantes de la conferencia que «existe un riesgo real de que en 2022 se declare una hambruna en muchos lugares. Y 2023 podría ser aún peor».

Aunque en principio la preocupación parezca legítima, al indagar en lo que se señala como causa de la crisis, aparecen los motivos de tanto interés por abordar el tema: Occidente quiere dejar a Rusia como el culpable de la crisis alimentaria global. Así lo hicieron los ministros de Relaciones Exteriores occidentales durante la conferencia en Berlín. 

  • La ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, dijo en su discurso de apertura que el lanzamiento de una operación militar especial de Rusia en Ucrania ha afectado negativamente la situación alimentaria en el mundo. «Rusia está utilizando el hambre como arma y está utilizando deliberadamente el hambre como arma de guerra y está convirtiendo al mundo entero en rehén», dijo Baerbock.
  • La canciller francesa, Catherine Colonna, añadió que el problema también radica en que Rusia destruyó la infraestructura de almacenamiento y suministro de granos durante el conflicto, y «debido al bloqueo de puertos, se esperan nuevos daños».
  • El Secretario de Estado de EE.UU., Anthony Blinken, dijo que era la «guerra de Rusia contra Ucrania», no las medidas coercitivas unilaterales, la que añadirá otras 40 ó 50 millones de personas más a las filas del hambre en el mundo. «No hay otra razón que el bloqueo de Rusia a Ucrania y la negativa de Rusia en muchos casos a exportar su propio grano por razones políticas”, dijo Blinken.

Rusia se ha encargado de desmentir las acusaciones en varias oportunidades. El Gobierno del país sostiene que la crisis alimentaria en el mundo ocurrió mucho antes del inicio de la operación militar especial en Ucrania, y entre los factores que han exacerbado el problema están las «sanciones» occidentales, que han interrumpido el suministro de alimentos.

El enfoque ruso sobre la situación de hambre en el mundo coincide con lo que la investigadora Clara Sánchez ha venido diciendo en sus trabajos de investigación y que hemos publicado aquí. Ella también destaca el factor de la crisis energética, otro desencadenante del alza en los precios internacionales de los alimentos.

Por ejemplo, en 2021 el precio del petróleo tuvo un incremento del 68 %, esto se tradujo en el aumento de costos de combustibles, fertilizantes y otros insumos que son necesarios para la producción agrícola mundial, que está basada en un modelo altamente dependiente de los hidrocarburos.

Hace poco Sánchez escribió un artículo en el que demuestra que se está utilizando la crisis alimentaria como un instrumento de presión en contra de Rusia, para dar mayor libertad a las acciones de la OTAN en el marco de los acontecimientos en Ucrania y la región del Dombás.

Las sanciones sí afectan 

Un dato importante que señala Clara Sánchez al principio de su investigación es que el 75% de las medidas coercitivas de Estados Unidos contra Rusia fueron impuestas luego de que inició la operación militar en Ucrania.

El relato occidental niega que bloquear a Moscú en el ámbito económico, comercial y financiero influya en el agravamiento de la crisis alimentaria. Sánchez cita a Josep Borrell, representante diplomático de la Unión Europea, quien dice que las medidas tomadas por los países europeos «no prohíben la exportación de alimentos y fertilizantes», por lo tanto, no concibe que «millones de toneladas de trigo sigan bloqueadas en Ucrania mientras en el resto del mundo la gente pasa hambre. Un verdadero crimen de guerra». 

Las declaraciones de Borrell contrastan con las del secretario general de la ONU, quien advierte que «no habrá solución efectiva sin reintegrar la producción de Ucrania así como, los alimentos y fertilizantes de Rusia». ¿Por qué menciona a Rusia, si supuestamente las «sanciones» no afectan al sector alimentario? La respuesta, escribe Sánchez, la revela Linda Thomas-Greenfield, embajadora de EE.UU. ante la ONU. Dice que aunque los granos y fertilizantes no estén bajo las sanciones de Estados Unidos, las empresas se sienten «un poco nerviosas» ante las posibles represalias por exportar los insumos rusos, así que el gobierno estadounidense está elaborando «cartas de seguridad» para alentarlas a seguir comerciando.

«En otras palabras, se reconoce que las ‘sanciones’ están afectando la exportación de alimentos y fertilizantes desde Rusia, impactando en varios países», escribe Sánchez. 

importancia de Rusia en la seguridad alimentaria global 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Rusia es el mayor exportador de trigo del mundo, mientras que Ucrania ocupa el quinto lugar. En conjunto, representan el 14% del suministro mundial de trigo en el mundo y aportan una producción significativa en otros cereales, como la cebada y el maíz. También destaca que Kiev sea el principal exportador de aceite de girasol y Rusia de fertilizantes.  

Estos hechos funcionan muy bien para alimentar el relato que responsabiliza exclusivamente a Moscú de la crisis de los alimentos, en el marco del conflicto bélico. Clara Sánchez explica que, para poder desarmar las falsedades que acompañan la narrativa occidental, es preciso examinar por separado los datos sobre producciones de los países y también ver hacia dónde se dirigen las exportaciones.

La primera diferenciación que hace Clara Sánchez es respecto a tierras cultivadas. «Rusia cultiva cada año más de 121 millones de hectáreas, un setenta por ciento más que Ucrania, donde se siembran 32 millones de hectáreas anuales», dice y añade que el principal rubro de Rusia es el trigo. El 68% de la producción de este alimento es destinado para el consumo humano, lo que evidencia su importancia en la seguridad alimentaria en el mundo.

Como se mencionó anteriormente, Moscú y Ucrania producen juntos el 14% del trigo en el mundo, pero la participación del primero (10%) es mucho más que el doble que la del segundo (4%). 

Otros datos atestiguan el peso de Rusia sobre Ucrania en lo concerniente al trigo:

  • Rusia ocupa el tercer lugar en producción mundial de trigo, detrás de China e India, pero es el primero en volúmenes de exportación.
  • En 2021 se exportaron 192 millones de toneladas métricas de trigo, de las cuales 33 millones eran de producción rusa. Por su parte, Ucrania produjo en total 32 millones de toneladas de trigo y solo exportó la mitad.
  • La FAO dice que el 27% del comercio de trigo proviene de Rusia y Ucrania, pero alrededor del 18% corresponde solo a Rusia.

Con respecto a otros cereales que producen ambos países, destaca el cultivo de maíz. Ucrania produce 53 millones de toneladas métricas de cereales, que incluye la cebada, el sorgo, la avena, el mijo y el centeno, pero el maíz ocupa el 78% de la producción. Por su parte, Rusia produce 40 millones de toneladas de cereales y el 37% corresponde al maíz.

El aporte en conjunto de los dos países es menor que el de trigo. Ambos suponen el 5% de la producción total de maíz en el mundo, sin embargo, Ucrania destina mucha más cantidad de su producción a la exportación que Rusia. Kiev exporta la mitad de su producción y Rusia solo el 2%.

El asunto aquí es que, a diferencia del trigo, el maíz no es un alimento que se produzca principalmente para el consumo humano, aunque suene paradójico. Solo el 15% de la producción de este rubro tiene la finalidad de alimentar a las personas. El resto se divide en forraje animal (58%) y usos industriales (27%), como la elaboración de biocombustibles.

Si bien el maíz que alimenta a animales se traduce en proteína para la gente, no toda la población mundial tiene acceso a la carne, mucho menos los estratos en situación de pobreza. China, con la mayor concentración de población, demanda el 26% del consumo total de carne, Estados Unidos y la Unión Europea ocupan el segundo y tercer lugar, y juntos demandan el 22%, Brasil ocupa el cuarto lugar con el 6% de la demanda y le sigue Rusia con el 3%. Ninguno de los países con situaciones alimentarias críticas (Afganistán, Yemen, Haití, Irak, Siria, etc) aparecen en los primeros puestos de la lista.

Con respecto a los biocombustibles, Sánchez dice que Estados Unidos produce el 48% del etanol a nivel global y lo hace en su mayoría en base al procesamiento del maíz, mientras que la Unión Europea es el primer importador de etanol en el mundo, con el 16% seguido por Canadá (14%) y Estados Unidos (13%). Los países de la Unión Europea también lideran la producción de biodiésel, combustible que se elabora a partir de aceites vegetales. Las materias primas que se utilizan para este fin, la semilla de girasol y colza, son suministradas en su mayoría por Ucrania. Así que mientras ocurre una escasez y racionamiento de aceite comestible, millones de toneladas se queman en los vehículos.

En base a los datos expuestos, Sánchez indica que «Rusia y Ucrania sí son importantes productores y exportadores de alimentos, más no está en puerta la crisis alimentaria más grave del mundo solo porque falte la producción de Ucrania». 

Caso contrario es el embargo contra Rusia, pues ademas de cultivar un alimento fundamental para el consumo humano en muchos de los países del Sur Global, produce el «11% del amoníaco del mundo, el 7% de la roca fosfática y el 20% del potasio mundial», escribe Sánchez. Así que Rusia también es, junto a la sancionada Bielorrusia, responsable de la elaboración de la mayoría de los fertilizantes que son necesarios para la producción vegetal de consumo humano.

#FIDA con inversión millonaria en #Cuba para desarrollo #agrícola

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) invierte 170 millones de dólares en Cuba para la modernización de la producción agropecuaria y el desarrollo de sistemas agroalimentarios sostenibles, informaron hoy autoridades de ese organismo.

Luego de 10 años de cooperación con la implementación de tres importantes proyectos en la isla, el incremento de las áreas de cultivo y bajo riego y la implementación de buenas prácticas agrícolas son los principales resultados del respaldo tecnológico y financiero con préstamos y fondos no reembolsables de esa agencia de Naciones Unidas.

Dicha colaboración, mediante los programas Prodecor, Prodegan y Prodecafé, tiene incidencia en 49 municipios de las provincias orientales de Camagüey, Granma, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo, y benefician a 562 cooperativas agropecuarias y 42 familias, explicó en conferencia de prensa el jefe de la oficina de desarrollo agrícola del FIDA, Juan Diego Ruiz.

Significó que Cuba está considerada prioridad dentro los programas de desarrollo del FIDA en América Latina y el Caribe, en este caso centrados en el desarrollo de cooperativas de producción agropecuaria y de crédito y servicios para que alcancen una producción sostenible y eficaz gestión empresarial.

Apuntó que entre los objetivos de estos proyectos está el aumento de la producción y la productividad de cultivos estratégicos como maíz y frijol, dos componentes esenciales de la dieta de la población cubana, así como el café y el cacao, y apoyar el crecimiento de la ganadería para garantizar la producción y venta de leche y carne.

El representante del FIDA mencionó que con Prodecor (Proyecto de Desarrollo Rural Cooperativo), culminado en enero de este año, aumentaron a seis mil las hectáreas de tierra bajo riego, se incrementó en un 42 por ciento las áreas de cultivo y se crearon más de 300 empleos con el montaje de cuatro plantas de secado y procesamiento de granos.

Destacó que con Prodecafé (Proyecto de Desarrollo Cooperativo Agroforestal) se trata de cadenas estratégicas para la economía cubana, por lo que la colaboración permitirá su modernización con el fin de adaptarlas al mercado y así incrementar los volúmenes de producción y ventas, en particular hacia el exterior.

Al referirse a los resultados en estos 10 años de trabajo en Cuba, afirmó que pese a las difíciles condiciones por las que atraviesa el país los resultados son positivos y muy alentadores, porque son proyectos con un impacto productivo y social al mejorar las condiciones de vida de las comunidades rurales e incentivar la participación de los jóvenes.

Junto al FIDA trabajan en estas iniciativas la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Agencia Francesa de Desarrollo, el Fondo de Contravalor Cuba-Francia, la Facilidad de Inversión en América Latina de la Unión Europea, el Programa Mundial de Alimentos y el Mecanismo de Cooperación Sur-Sur FIDA-China.

¿Por dónde le entra el agua al coco en Cuba?

La renovación de áreas, el aporte de los 17 viveros tecnificados para la obtención de posturas, y el trabajo con los campesinos han sido claves para concretar el programa cocotero que en 2023 comenzará a dar frutos

El coco es un cultivo con múltiples usos industriales.
El coco es un cultivo con múltiples usos industriales. Foto: Archivo de Granma

Guantánamo tiene el privilegio de contar con tres rubros exportables de sumo interés para la nación; las tres c: café, cacao y coco, los cuales no solo constituyen elementos imprescindibles en la idiosincrasia del guantanamero, sino que devienen recursos claves para impulsar el desarrollo local y nacional.

En sus visitas al territorio más oriental de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, ha estado atento a la evolución de estas tres producciones, que a nivel de país han recibido importantes beneficios e inversiones, tanto con incentivos monetarios para el campesino, como en materia de transformación de la infraestructura industrial.

Ingentes son los esfuerzos por incrementar los rendimientos del café, cacao y coco, pero aún los resultados están lejos de cumplir las expectativas. En ello incide mucho la recuperación tras el embate del huracán Matthew, que arrasó los sembrados, forzando a renovar áreas, crecer en otras, aplicar más ciencia al campo… en ese camino, un cultivo, cuya reanimación es prioritaria, es el coco, de cuyo despegue dependen varias industrias para reducir los costes de importación y exportar más.

¿HABEMUS COCO?

El municipio de Baracoa, en Guantánamo, concentra el 80 % del coco que se cosecha en Cuba. De hecho, en los años 90, dicho territorio llegó a entregar la cifra récord de 27 000 toneladas en más de 6 000 hectáreas.

Tras el paso del huracán Matthew, el golpe mayor lo tuvieron esos cultivos, reducidos a 165 hectáreas, incluyendo plantas aisladas, que apenas aportan 680 toneladas anuales. Entonces, el sector decidió que era tiempo de reinventarse e inició el programa de desarrollo del coco.

Juan Romero Matos, especialista de la Empresa Agroforestal de Baracoa, ha seguido de cerca cada acción en aras de recuperar la vitalidad de «la planta de los cien usos».

«Conformamos un polo productivo entre Imías, Maisí y Baracoa en el que previmos plantar 5 027 hectáreas, en tres años, aprovechando suelos de buen potencial productivo, donde las pendientes no exceden los 20 grados de inclinación para facilitar la siembra y el desmoche mecanizados. De ese potencial, Baracoa debía cumplir con 4 227 hectáreas, y hoy contamos con 4 690, además prevé llegar a las 5 000 en 2025», apunta el ingeniero.

La renovación de áreas, el aporte de los 17 viveros tecnificados para la obtención de posturas, y el trabajo con los campesinos han sido claves para concretar el programa cocotero que en 2023 comenzará a dar frutos al incorporarse a la producción las primeras 800 hectáreas, y para 2028 ya deberían alcanzar las 20 000 toneladas de coco.

Según Romero Matos, mientras se recupera Baracoa, el país continúa apostando por diseminar la planta por provincias como Las Tunas, Villa Clara, Ciego de Ávila… A fines de 2019, más de 60 empresas y 650 entidades de base se habían sumado a esa tarea.

«También hemos certificado fincas para conseguir semillas de calidad, y contamos con la fortaleza de un vivero en Playa Duaba, que garantiza 90 000 posturas anuales, lo que contribuirá a cumplir los planes de siembra e incluso vender a otras zonas», afirma.

Si todo marcha según el plan, para 2030 el rendimiento se elevaría hasta cinco toneladas por hectárea, y se lograrían retomar resultados similares a los de décadas atrás. Ese sería el mayor orgullo de los más de 2 000 productores del cultivo en Baracoa.

CIENCIA Y COCO

Mucha ciencia requirió y requiere la producción cocotera en Guantánamo. El territorio es el único que cuenta actualmente con un manual certificado para el manejo de este cultivo, producto de la aplicación del ingenio de investigadores del Centro de Desarrollo de la Montaña y otras instituciones académicas y científicas locales.

Desde la finca Juan Gómez, de la cooperativa de créditos y servicios Luis Carbó, del municipio de El Salvador, el joven ingeniero y máster en Ciencias Alieski Meriño Mayné desarrolla un proyecto para la germinación de posturas de coco con el uso de biofertilizantes y bioestimuladores del crecimiento.

«La alternativa sostenible para el manejo agroecológico del cultivo del cocotero incentiva el uso de micorrizas del género azotobacter, la fosforina, y microorganismos eficientes, así como bipépticos de origen cítrico que favorecen la calidad de las posturas», detalla el experto, quien, además, propone aprovechar las áreas cocoteras para plantar alimentos para el autoconsumo de las familias.

«A la par apostamos por generar valor agregado a la cadena productiva del coco a partir de su utilización como alimento animal. El estudio propuso la inclusión de harina de coco en la dieta de conejos y de forma empírica se logró que a los 72 días los animales alcanzaran el peso óptimo (2 kg) para el sacrificio. La inclusión del 25 % de esa harina favorecerá mejores resultados», apunta Alieski Meriño.

También fruto de la perspicacia del Centro de Desarrollo de la Montaña se vienen realizando experimentos con el uso de la cascarilla del café en la germinación de la nuez del coco, cuyo bajo porcentaje suele afectar los rendimientos.

Vale significar los resultados favorables al emplear la cascarilla en el sustrato de las plántulas, que alcanzan indicadores del 93,3 al ciento por ciento, con un incremento de parámetros morfológicos como la altura de las plantas, el grosor del tallo y el número de hojas.

Todo indica que la cascarilla del café, subproducto de desecho, de bajo costo y abundante en zonas montañosas, tributa a la obtención de un sustrato ideal, en correspondencia con los fines de la ciencia aplicada a la agricultura.

HAY QUE DAR MÁS USOS AL COCO

En el desarrollo de la cadena productiva del coco, no basta solo con sembrar más, también ha sido una meta del país cerrar ciclos. De ahí que desde el paso de Matthew hasta acá se hayan realizado varias inversiones para la recuperación de las industrias asociadas.

Neoselvi Navarro Blet, directora Técnica y de Desarrollo de la Agroforestal Cacao y Coco, explica que hoy la empresa es responsable, además, de la unidad empresarial de base Desfibradora de Coco, que fue modernizada para el procesamiento del sustrato de caparazón, valorado en 400 dólares por tonelada en el mercado exterior.

«También adquirimos la fábrica de carbón activado, en la que se prevén nuevas inversiones para mejorar la calidad del producto que tiene como destino las industrias farmacéutica, biotecnológica y la refinación de azúcar y rones.

«Igualmente, poseemos la extractora de aceite, con potencial para obtener hasta 2 500 toneladas anuales para la industria de jabonería; también es necesario para fines medicinales y alimenticios. Ambas industrias dotarán al país de suministros que se adquieren en el exterior y tendrán un impacto ambiental considerable, pues aprovechan todos los desechos del coco», significa Navarro Blet.

Por suerte, todas las proyecciones no necesitan esperar al año 2030 para concretarse. El pasado 2021 echó andar la fábrica de aceite y produjo 20 toneladas, cifra que en 2022 se incrementará a 73 toneladas y en 2023 a 300, si así lo respalda la progresiva recuperación del fruto.

También anda por buen camino la fábrica de conservas La primada de Baracoa, donde la inyección tecnológica con cooperación italiana asegura la entrega de derivados del coco como siropes, turrones, barras, masa de cucurucho… para instituciones de Salud, Educación, Alojamiento, Mercados Ideales y otras.

«También queremos exportar coco rallado, siropes, horchata de coco… para lo cual contamos con la certificación de especialistas de Santiago de Cuba, pero esperamos la aprobación del expediente que ya está en La Habana», asevera José Córdoba Costa, administrador de la fábrica, quien insiste en que todo dependerá de la marcha y estabilidad de la cosecha del coco, como fuente para el progreso de Baracoa, y en consecuencia del resto de la nación.

EN CONTEXTO

  • Cuba impulsa un intenso programa de desarrollo de las plantaciones del cocotero que, por primera vez, abarca a varias provincias del país, donde se encuentran plantadas más 12 900 hectáreas en cuatro polos productivos.
  • El esquema de desarrollo prevé sembrar 18 726 hectáreas hasta 2030.
  • El programa está estructurado en cuatro polos productivos fundamentales: Guantánamo, Granma-Pilón-Niquero, Camagüey-Ciego de Ávila y Villa Clara-Caibarién-Remedios.
  • La siembra de unas 2 255 hectáreas, en áreas perimetrales, a la entrada de las fincas y otros terrenos baldíos en más de 300 cooperativas de producción agropecuaria y CCS, también forma parte del proyecto.
  • El municipio de Baracoa concentra el 80 % del coco que se cosecha en Cuba.

#Agricultores de #EE.UU piden eliminar restricciones a comercio con #Cuba

Foto: Juan Muñoa

La Coalición Agrícola Estados Unidos–Cuba busca cambiar las políticas que obstaculizan las relaciones bilaterales de comercio, dijo hoy Doug Keesling, uno de sus fundadores, en esta capital.

Traería beneficios para ambas partes, agregó durante el encuentro con la prensa que cerró la III Conferencia Empresarial Agrícola entre ambos países.
Doug Keeslino
Conferencia de presa de cuba y USA Doug Keeslino el nobre

Mientras Estados Unidos exporta más del 50 por ciento de los alimentos que produce, los cubanos podrían vender productos orgánicos, vegetales y frutales a la costa oeste y generar ingresos para comprar insumos, explicó.

Los productores americanos están dispuestos a ser la fuente más confiable para vender alimentos en Cuba, pero también a apoyar a los agricultores cubanos con tecnologías y conocimientos, amplió.

No obstante, será difícil articular pronto cadenas de suministros para la tecnología. “Volveremos a Washington y lucharemos porque este cambio ocurra”, dijo.

En tanto, Tom Haag, vicepresidente de la Asociación del Maíz de esa nación, reconoció los efectos del bloqueo económico de Estados Unidos hacia la Isla en la comercialización y el trabajo del sector en general.

Sobre la importancia de la Conferencia, Asiha Grigsby, directora de promoción internacional de la Asociación de Arroz estadounidense, destacó que las conversaciones sostenidas “permiten llevar experiencias a casa, hablar en nuestras asociaciones y crear una base que contribuya a que mejoren las cosas”.

Los debates se centraron en las barreras a enfrentar para hacer negocios y las posibilidades de que sean eliminadas en los próximos años, comentó Dalton Henry, vicepresidente de la Asociación de Trigo de los Estados Unidos.

A pesar de los retos, ya existe un comercio sustancial entre ambos países como resultado del trabajo de nuestras asociaciones, especialmente en el sector avícola; esperamos aumentarlo mientras otras organizaciones en Estados Unidos abogan por relaciones más amigables, detalló.

Durante dos días, agricultores de ambas naciones trabajaron para fortalecer producciones conjuntas, comercio bilateral e inversión extranjera.

El evento, que se desarrolló en el hotel Valentín Quinta Avenida, incluyó mesas técnicas entre empresarios cubanos y estadounidenses, visitas a Artemisa y Mayabeque y presentaciones de la Cámara de Comercio y los ministerios de Comercio Exterior y de Agricultura de Cuba.

En la jornada previa, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, intercambió con una representación de los asistentes en el Palacio de la Revolución, sobre el papel que juega el sector agrícola dentro de las relaciones entre la mayor de las Antillas y Estados Unidos.

Los antecedentes de esta alianza se remontan al año 2000, cuando el lobby agrícola respecto a Cuba en el Congreso estadounidense defendió que se permitieran las ventas de alimentos al pueblo cubano.