#Lula o #Bolsonaro: dictan las encuestas electorales en #Brasil

#Elecciones #Votaciones #Sociedad #Política

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Las encuestas de opinión refuerzan hoy cada vez más que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el mandatario de tendencia ultraderechista Jair Bolsonaro serán los principales protagonistas de las próximas elecciones en Brasil.

Pese a amenazas y hasta ataques a investigadores, institutos y consultoras acreditadas dedicadas a sondeos electivos coinciden en sus estadísticas.

La legislación brasileña consiente la circulación de este tipo de indagación, incluso el 2 de octubre, día del histórico sufragio.

Por ejemplo, convergen en sus resultados los institutos Datafolha, Inteligencia en Pesquisa y Consultoría Estratégica (IPEC), de Pesquisas Sociales, Políticas y Económicas (Ipespe) y Quaest que proyectan a Lula con 44 a 47 por ciento de las intenciones de voto, mientras que Bolsonaro oscila de 31 a 35.

Ante los irrefutables datos quedan descartados, para colocarse la banda presidencial en enero en el Palacio del Planalto (sede del Poder Ejecutivo), los candidatos de la llamada tercera vía y los otros que, aunque sumen en conjunto sus porcentajes, no se acercan a los dos favoritos.

Estudiosos explican que esa tercera vía, que procura quebrar la polarización, reconcilia posturas económicas tradicionalmente asociadas a la derecha y a la izquierda, y adopta políticas económicas ortodoxas y sociales progresistas.

Sin embargo, tal esperada senda no cuajó en los últimos meses por las visibles diferencias entre los partidos y al final la tardanza para designar a un candidato de común acuerdo.

Por el abanderado se tentó desde aquellas monsergas electorales del cuestionado exjuez Sérgio Moro, después emergió Joao Doria, exgobernador de Sao Paulo, y se llegó finalmente al exministro Ciro Gomes y a la senadora Simone Tebet.

Los dos primeros abandonaron la carrera por el poder. Gomes, pretendiente del Partido Democrático Trabalhista, fluctúa en las encuestas con favoritismo de cinco a siete por ciento; Tebet, del Movimiento Democrático Brasileño, suspira apenas con dos.

Analistas aseguran que un candidato de tercera vía tuvo mucho que ver con «ardores de partidos» y no con el deseo mayoritario del elector brasileño, convencido de que solo el extornero mecánico o el exmilitar son los llamados a presidir este gigante suramericano por los venideros cuatro años.

Los mismos comentaristas aseguran que el casi anulado postulante y sus partidarios solo se vuelven importantes por su voto útil.

Es decir, aquel que agracia un elector, el cual no tenía a determinado candidato como primera opción, pero lo favorece para dar punto final a la consulta sin necesidad de una segunda ronda.

De ahí la insistencia de las campañas de Lula, aspirante del Partido de los Trabajadores, y Bolsonaro, quien ambiciona reelegirse por el Partido Liberal, de atraer los votos de los indecisos o de aquellas personas que declararon su preferencia por otros abanderados.

Todo con el marcado objetivo de «definir en primera vuelta» la victoria presidencial en las urnas. Si ningún candidato obtiene más del 50 por ciento de los votos, habrá un segundo turno el 30 de octubre.

Para prescindir de esa posibilidad, el exlíder sindical llamó este domingo en un acto en Río de Janeiro a «intentar convencer al mayor número de personas posibles para ir a votar».

Insistió en que «tenemos que conversar con los millones que están indecisos y los que piensan abstenerse».

Anteriormente en una red social, Lula escribió: «no tengo porque tener vergüenza de intentar ganar en la primera vuelta. ¿Si el que tiene el cinco (de la intención de voto en los sondeos) sueña en alcanzar el 40 por ciento, por qué quien tiene más del 40 por ciento no puede soñar en tener otro poquito y ganar en la primera vuelta?», se preguntó.

En similar arista, Bolsonaro volvió a repetir que ganará en la primera ronda durante un discurso a partidarios tan pronto como llegó a Londres, en la mañana del 18 de septiembre para asistir al funeral de la reina Isabel II.

«Ese es el sentimiento de la gran mayoría del pueblo brasileño… No hay manera de que no ganemos en la primera ronda», repitió el excapitán del Ejército, enérgicamente criticado por abuso del poder económico y político, y usar el cargo para promover su acción proselitista.

Más de 156 millones de electores están aptos para votar el venidero domingo, cuando los brasileños comenzarán a elegir al próximo presidente de la República, además de los futuros gobernadores, senadores y diputados federales, estaduales y distritales.

A solo siete días de la justa comicial y en la recta final de una convulsa campaña electiva, Brasil transita hacia el auténtico poder: el voto.

La #CIA y la opinión pública interna de #Cuba

#EEUU #ContraCuba #Mercenarios #FakeNews #RedesSociales #Ciberataques

La guerra mediática contra Cuba, hasta hace poco, golpeaba mentes y corazones en la opinión pública internacional. Sin apenas influencia en la opinión interna de la Isla.

En los últimos años, con el desarrollo de Internet y las redes sociales, un proceso ralentizado –por cierto- por el bloqueo tecnológico de Washington, la situación ha cambiado.

Y ha facilitado que los medios digitales contrarrevolucionarios, que ya existían, sostenidos con subvenciones del Gobierno de EEUU, hayan comenzado a impactar en ciertos segmentos de la población cubana.

El endurecimiento del bloqueo, más la falta de ingresos por turismo por la pandemia, han creado una dura situación de desabastecimiento en Cuba.

Y en este escenario de oportunidad, la Comunidad de Inteligencia del Gobierno de EEUU no ha dudado. Hace un año lanzó un gigantesco bombardeo comunicacional, aprovechando la estructura de medios digitales citados. Y se produjo el 11 J.

Hoy, en medio de una aguda crisis eléctrica, esta estrategia se mantiene. Y consigue que algunas personas jóvenes, abrumadas por las carencias, se sumen al discurso más entreguista.

Pero, como en toda guerra, también afloran los brotes de dignidad. Hay una corriente de movilización espontánea, desde formatos nuevos, de jóvenes antiimperialistas. Son los Pañuelos Rojos, Cimarronas, Nuestra América, La Manigua y muchos otros proyectos que aúnan ciberactivismo y movilización.

Dispuestos a todo por la Revolución. Listos para el combate en defensa de la Soberanía.

Dime Oti El Guerrero Cubano en la casa de Maka

#Miami #EEUU

#GuerreroCubano con su verdad al desnudo.- ¿El Guerrero Cubano en la casa de Maka? Revela prensa de Miami lo que denuncie hace un año sobre estrechas relaciones entre extremistas violentos de los Proud Boys y políticos del sur de la Florida.

#DonaldTrump amenaza con “grandes problemas” en #EEUU si es acusado por desclasificación de documentos

El expresidente estadounidense Donald Trump dijo este jueves, en una entrevista con el presentador de radio Hugh Hewitt, que la nación enfrentaría “grandes problemas”, “algo como lo que quizás nunca han visto antes”, si es acusado por desclasificar documentos después de dejar el cargo.

Hewitt sugirió que algunos medios podrían decir que Trump está tratando de provocar violencia con esa declaración. “¿Cómo reaccionaría usted ante lo que inevitablemente sucederá?”, preguntó. ‘Esto no es incitación. Solo estoy expresando mi opinión’, afirmó el líder republicano. 

De cualquier manera, dijo, no cree que la gente apoye una acusación en su contra, porque todos saben que es “totalmente inocente”.

En su defensa, el exmandatario añadió: “Tengo el derecho absoluto de desclasificar, absoluto. Un presidente tiene ese derecho absoluto, y mucha gente ya ni siquiera lo disputa”. 

No obstante, la Ley de Registros Presidenciales estipula que todo material de interés oficial, incluso fotos y documentos por correspondencia, debe ser preservado y transferido a los Archivos Nacionales y de Administración de Documentos una vez concluya el mandato del presidente.

De otra parte, Trump reiteró su intención de participar en las próximas elecciones presidenciales. “Aun si sucediera algo así (la acusación), no tendría prohibición de postularme”, dijo.

En enero, en su residencia de Mar-a-Lago (Florida) se encontraron 15 cajas de documentos clasificados. Trump calificó la situación como un “proceso ordinario y rutinario para garantizar la preservación de su legado”.

Unos meses después, en agosto, agentes del FBI registraron de nuevo su mansión. Encontraron 11 conjuntos de documentos clasificados, incluidos algunos marcados como ultrasecretos y que solo podían conservarse en instalaciones gubernamentales especiales.

Según los archivos judiciales del Gobierno estadounidense, el FBI ha recuperado allí más de 300 documentos clasificados en lo que va de año.

Tensión en #EEUU por documentos clasificados de #Trump en Mar-a-Lago

#EEUU #FBI #Política

El drama de los documentos incautados por el FBI en la residencia del expresidente de Estados Unidos Donald Trump podría tener complejas repercusiones legales, internacionales y políticas, advierten hoy medios de prensa.

De acuerdo con el diario The Hill, los archivos clasificados y de inteligencia encontrados en Mar-a-Lago hacen temblar a algunos miembros del Partido Republicano y advierten lo polémico de una posible, aunque todavía sin confirmar, presentación del magnate a las elecciones presidenciales de 2024.

Ahora el Departamento de Justicia (DOJ) tiene ante sí la disyuntiva de apelar o no la orden de la jueza de distrito Aileen Cannon de seleccionar a un perito independiente para revisar el material hallado en la mansión el pasado 8 de agosto.

En un análisis de ese medio, tal decisión podría afectar a futuros presidentes, paralizar la investigación sobre presuntos malos manejos de la inteligencia estadounidense y dar al expresidente y a sus aliados meses de oportunidades para avivar la desconfianza hacia el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la administración de Joe Biden.

Sin embargo, el diario Politico señaló que la situación con el exmandatario puso a los republicanos en un aprieto, mientras presionan al DOJ para que aclare por qué se consideró necesaria la requisa.

Sin tener claridad sobre lo que Trump sacó de la Casa Blanca o cómo pudo comprometer los secretos de este país, algunos republicanos apuestan por defender al exgobernante (2017-2021) y prefieren recordar a los norteamericanos los índices de inflación bajo la gestión de Biden; en tanto otros realizan cuestionamientos.

«Creo que esta redada fue un acto desmedido de violencia política», dijo Josh Hawley, miembro del Comité Judicial del Senado, y añadió que el fiscal general Merrick Garland y el director del FBI, Christopher Wray, deberían dimitir.

A su vez, John Cornyn, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara Alta, entiende que Garland actuó con mano dura y creó un precedente para permitir al DOJ ejecutar una orden de registro contra un expresidente, cuando había medios alternativos para lograr el mismo resultado.

Mientras, el senador republicano por Utah Mitt Romney afirmó a The Hill: “Es asombroso e indignante que documentos altamente sensibles fueran guardados en un lugar inseguro. Por eso tenemos leyes que lo impiden».

Por su parte, el también conservador John Thune consideró que la información clasificada debe ser manejada de una manera determinada y por ello “las reglas son bastante claras”.

El Departamento de Justicia tiene hasta mañana para proponer un revisor independiente o apelar el fallo, en tanto crecen las preguntas sobre por qué Trump escondió documentos considerados “de alto secreto”, y entre ellos la descripción de las capacidades nucleares de un gobierno extranjero.

El factor electoral en la #Política de #Biden hacia #Cuba: El “miedo” a la #Florida

#EEUU #Cuba #Elecciones #Política

En el proceso de conformación de la política de Biden hacia Cuba existen dos hechos muy evidentes: 1) se decidió mantener la política de máxima presión heredada del gobierno de Trump y 2) no se adoptó ninguna flexibilización durante los primeros 16 meses coincidiendo con la etapa más compleja de la pandemia en la nación cubana. Varios académicos y especialistas que evalúan esta temática, han argumentado que una de las razones clave que explica esta situación es el factor político-electoral. Han llegado a calificarlo como: “el miedo a la Florida”.

Este enfoque conduce esencialmente a plantear que el gobierno de Biden durante más de un año estimó que realizar cualquier flexibilización en la política hacia Cuba, por mínima que fuera, implicaría asumir costos políticos de cara a los votantes cubanoamericanos. Es una visión que trata de explicar la proyección confrontacional del gobierno estadounidense partiendo del interés estratégico que representa para la Casa Blanca que el Partido Demócrata gane los cargos públicos sometidos a elección en los próximos comicios de medio término a nivel de la gobernatura de la Florida, el escaño senatorial en disputa y los puestos para representantes al Congreso Federal. En el cumplimiento de esos propósitos, se le atribuye un papel clave a los electores cubanoamericanos.

En esencia y partiendo de esta lógica, parece que la posición “más inteligente” que prevaleció en Washington fue la necesidad de preservar intacta la política de Trump hacia Cuba como elemento clave para lograr esos objetivos. Realmente “no hacer nada” constituía una decisión muy extraña y sospechosa si la meta era influir y atraer hacia el Partido Demócrata a un electorado con inclinación republicana y, en especial, seguidora del trumpismo. Cualquier estratega electoral con un nivel básico de información, podría concluir que ese enfoque no conducía a ningún resultado. El inmovilismo como estrategia de cara a un proceso eleccionario no funciona y carece de fundamento lógico. Lo usual en este escenario, es tratar de distinguirse proponiendo una política diferente que contribuya a conectar con el electorado y que sea capaz de reflejarse en las urnas.

En ese sentido, es necesario plantearse una primera interrogante: ¿Qué medidas de flexibilización en la política hacia Cuba favorecían los votantes cubanoamericanos? Según la encuesta de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) realizada en plena campaña electoral del 2020, la mayoría de estos electores estaban de acuerdo en levantar temporalmente durante la pandemia las sanciones impuestas por el bloqueo (60%); restablecer la emisión de visados en la Embajada de Estados Unidos en La Habana (62%); retomar el Programa de Reunificación Familiar (60%); promover estrategias diseñadas para mejorar el bienestar económico del pueblo cubano (78%) y restablecer los vuelos a provincia (65%).

Una evaluación integral de estos datos, indica que el gobierno de Biden contaba con el apoyo mayoritario dentro de los electores cubanoamericanos para adoptar medidas de flexibilización en la política hacia Cuba desde el inicio de su mandato presidencial a finales de enero del 2021. Aunque muchos de estos electores votaron por Trump y respaldaron su agenda de política interna, también estaban de acuerdo en que se tomaran medidas puntuales que beneficiaran a sus familiares en Cuba debido a sus sólidos lazos que se reflejaban en que más del 50% de estos votantes viajaban a la Isla y el 48% enviaban remesas.

Por lo tanto, los fuertes vínculos sanguíneos y afectivos eran una motivación suficiente para explicar la aparente contradicción que consistía en que cubanoamericanos declarados abiertamente trumpistas favorecieran estas medidas. Teniendo en cuenta estos elementos, no era lógico ni consistente que Biden y su equipo “sintiera miedo” de cómo impactarían estas flexibilizaciones en la mayoría del electorado cubanoamericano.

El gobierno estadounidense no corría ningún tipo de riesgos políticos si hubiera accedido a facilitar medicinas, oxígeno, equipamiento médico y otras medidas de carácter humanitario durante el pico pandémico en Cuba. ¿Por qué Biden no aprovechó esta oportunidad y la convertía en ganancia electoral?

El hecho de no adoptar estos pasos en ese momento no estuvo asociado a una lógica electoral, sino a una percepción de que cualquier alivio para la situación del pueblo cubano podría ser contraproducente con su política de asfixia y máxima presión en un contexto que interpretaban como muy ventajoso para sus intereses. El prolongado proceso de revisión de la política y la falta de determinación de la Casa Blanca en su proyección hacia Cuba, no respondían a cálculos de eventuales costos político electorales de cara a los comicios de 2022 y 2024, sino a una apreciación sobre lo que consideraron sería la manera más efectiva para influir en la situación interna cubana y desencadenar procesos que condujeran al pretendido “cambio de régimen” como objetivo final. Era una suerte de “oportunidad única”.

Los resultados del sondeo de la FIU, también evidencian que no era necesario prolongar el anuncio de medidas hasta el 16 de mayo de este año. Desde el mismo instante en que Biden tomó posesión de su cargo, estaban creadas todas las condiciones para que la mayoría del electorado cubanoamericano respaldara el restablecimiento del Programa de Reunificación Familiar, retomar los vuelos a las provincias, restablecer la emisión de visados en La Habana, así como viabilizar un mecanismo oficial para el envío de remesas a sus familiares y para el sector privado en Cuba. Por lo tanto, estos anuncios tardíos tampoco responden a una lógica electoral sino que están asociados en primera instancia a razones de seguridad nacional a partir del incremento significativo y sin precedentes del flujo de emigrantes cubanos hacia Estados Unidos en un período de seis meses.

Por otro lado, existe un “mito” y una narrativa que trata de establecer como un hecho indiscutible que el voto de los cubanoamericanos está condicionado y vinculado directamente con la posición que exhiban los diferentes candidatos sobre la política hacia Cuba. Esta afirmación está muy lejos de ser cierta y no está sustentada en ninguna evidencia más allá de la reproducción de una creencia promovida por los sectores más extremistas que han logrado confundir y crear esta percepción en los políticos que requieren someterse al escrutinio de los votantes del Sur de la Florida. Esto se reduce a que la única forma de ganar ese segmento del electorado es “promover la línea dura” y pactar con los sectores extremistas.

El Partido Demócrata ha sido víctima de esta especie de “síndrome” durante largo tiempo. Las investigaciones y los resultados de encuestas realizadas por el profesor de la FIU, Guillermo J. Grenier, han demostrado que las motivaciones de los cubanoamericanos cuando ejercen su voto no contemplan la política hacia Cuba dentro de los temas más importantes. Estos electores se enfocan principalmente en temas de política interna que es la tendencia que prevalece en los votantes a nivel nacional. En el sondeo realizado en el 2018 cuando se le preguntó a los encuestados que identificaran sus temas por orden de prioridad, la respuesta fue la siguiente: la economía y el empleo, la atención médica, el control de armas, los impuestos y el gasto, la inmigración, la política exterior y la política hacia Cuba.

En la encuesta realizada a finales del 2020, el orden fue el siguiente: la economía, atención médica, relaciones raciales, inmigración, política hacia China y política hacia Cuba. Teniendo en cuenta estos resultados, el profesor Grenier ha afirmado: “parece poco probable que un cubanoamericano individual vote por un candidato, o siga a un partido, simplemente porque coinciden con las políticas de Estados Unidos hacia Cuba. Otras preocupaciones políticas parecen ser motivadores más importantes”.

En los estudios realizados por este profesor se ha demostrado que en los últimos 15 años existe una relación directa entre la política que promueve la Casa Blanca hacia Cuba y la posición de los cubanoamericanos sobre las relaciones entre Washington y La Habana. El ejemplo más ilustrativo fue durante la presidencia de Barack Obama, lo que se evidencia con el siguiente dato: en el 2007 el 64% de los cubanoamericanos apoyaban el bloqueo y en el 2016 solo un 39% mantenía esa posición. La lección es que el liderazgo presidencial tiene la capacidad de incidir en el comportamiento político de esa comunidad al Sur de la Florida en lo que se refiere a las relaciones con Cuba.

En la actualidad, las tendencias políticas que prevalecen en los votantes cubanoamericanos evidencian respaldo mayoritario a la política de máxima presión de Trump. En la última encuesta realizada a ese segmento electoral en marzo del 2021 por Bendixen & Amandi International, los datos reflejaron que un 66% apoyaba el bloqueo lo que significa un retroceso significativo de las posiciones similar a la etapa de la presidencia de George W Bush. También un 65% apoyaron más medidas unilaterales para “forzar un cambio de régimen en Cuba”.

El ambiente político que se está viviendo en el Sur de la Florida y, en especial, dentro de ese micromundo complejo de los votantes cubanoamericanos como resultado del factor Trump y de la incapacidad del Partido Demócrata para encontrar una estrategia que le permita revertir las tendencias que prevalecen en este tipo de electores, no le da prácticamente opciones a Biden de incidir en el voto cubanoamericano.

En términos prácticos es un electorado que lo tienen perdido y ninguna medida que adopte la Casa Blanca tendrá la capacidad de modificar su comportamiento electoral, al menos, hasta las próximas elecciones de noviembre.

Si Biden y su equipo, aspiran a modificar esta situación no depende solamente del tema Cuba sino que tendrán que remover los cimientos de un Partido Republicano que cada día echa más raíces en la Florida. Existe un debate bien argumentado que este estado tradicionalmente pendular, podría convertirse a partir de los resultados de las elecciones de noviembre en un territorio republicano.

En cualquier aritmética electoral vinculada al Sur de la Florida, el tema Cuba estará presente necesariamente. Por esa razón, resulta significativo tener en cuenta estas palabras que ha escrito el profesor Grenier con toda razón y agudeza: “Es extremadamente improbable que gran parte del electorado cubanoamericano gravite hacia el Partido Demócrata simplemente porque mantiene una actitud beligerante hacia Cuba. Hasta que Biden no establezca e implemente su propia visión, continuará promoviendo un orden de cosas definido por Trump”.

Mercenario británico: “Dijeron que nos pagarían, pero no pagaron”

#EEUU

#FASCISMO #INGLATERRA

Un mercenario británico capturado en Ucrania por las Fuerzas rusas revela que le comprometieron pagar a él por luchar contra Rusia pero no lo hicieron.

El Ministerio de Defensa de Rusia publicó el viernes un vídeo del interrogatorio a un mercenario llamado Andrew Hill, de la ciudad de Plymouth, en el sur del Reino Unido, capturado en Ucrania por las fuerzas rusas.

De acuerdo con la Defensa rusa, Hill junto con un comando, de momento no identificado, fueron capturados en la ciudad de Nikoláyev, situada en el sur de Ucrania. El británico resultó herido y se rindió a los militares rusos.

El mercenario contó que había llegado a la frontera entre Polonia y Ucrania para ayudar a los refugiados por su propia voluntad, cuando alguien le propuso que podría ayudar dentro de Ucrania a través de incorporar a las fuerzas ucranianas para luchar directamente contra el Ejército ruso. “Dijeron que nos pagarían, pero no pagaron a ninguno”, afirmó al respecto.

Hill que estaba en un grupo de siete personas desconocidas, reveló que portaba un fusil checo CZ y no tenía mucha información de su misión.

Al responder a una pregunta sobre otras personas que quieren viajar a Ucrania para luchar contra Rusia, el combatiente dijo que hay que pensar más,  puesto que “esta guerra no es nuestro asunto”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido no ha respondido hasta el momento a los comentarios de este soldado británico sobre pagar dinero para luchar a favor del Gobierno ucraniano, Volodimir Zelenski.

Es más, la Defensa rusa confirmó el 17 de abril que casi 7000 mercenarios extranjeros procedentes de más de 60 países luchan contra Rusia en apoyo del Ejército de Ucrania y la mayoría de ellos son originarios de Polonia, EE.UU., Canadá y Rumanía.

Desde el inicio de la operación militar especial rusa en Ucrania, el 24 de febrero, bajo los órdenes del presidente ruso, Vladimir Putin, el Gobierno ruso ha dejado claro en reiteradas ocasiones que no busca ocupar el país vecino, y su misión en Ucrania es la “desmilitarización” y “desnazificación” de Ucrania y evitar que EE.UU. y otros Estados conviertan a Ucrania en una base antirrusa.

“Hay connivencia política detrás de corrupción policial en Occidente”

Un experto señala que detrás de la progresiva pérdida de la ética profesional en los departamentos de policías en el Occidente, hay una connivencia política.

Una investigación, realizada el lunes por el diario nacional británico The Times bajo las reglas de libertad de información, descubrió que, en los últimos cuatro años, se registraron 2000 denuncias de abusos sexuales contra policías del Reino Unido, y reveló que la conducta sexual inapropiada y otros actos de corrupción policial se ocultan habitualmente en el país.

En una entrevista concedida este martes a la cadena HispanTV, el analista internacional y presidente de la consultoría española EKAI Center, Adrian Zelaia, ha indicado que el “incremento de la corrupción policial”, del conjunto del Occidente, tanto en Europa como en EE.UU., está muy relacionado con el “incremento continuo de la restricción de los derechos civiles” y, por ende, con la “transformación de la función policial en una función cada vez más represiva”.

Conforme al experto, las mencionadas razones generan “una rápida desmotivación de las personas que trabajan en los servicios policiales… y esta desmotivación es normalmente el primer paso hacia la corrupción”. 

“Hay una connivencia política… Está detrás de una progresiva perdía de la ética profesional por parte de los policías”, subraya. 

Mafiosos de #Miami suspenden a jefe policial que denunció a concejales y «mafia cubana»

La guerra contra el jefe de la Policía de la ciudad de Miami, Art Acevedo, comenzó después de que llamara «mafia cubana» a los corruptos politiqueros que dirigen esa ciudad.

El jefe de la Policía de la ciudad de Miami, Art Acevedo, que hasta abril pasado estuvo a cargo de la Policía de Houston (Texas), fue suspendido a los seis meses de asumir el puesto, después de haber denunciado corrupción y la existencia de una «mafia cubana» en la ciudad.

Acevedo, que es cubano-estadounidense aunque criado en California, fue suspendido en sus funciones con «la intención de terminar su empleo» por parte del administrador municipal, Arthur Noriega, quien alegó que el jefe policial «perdió la confianza» de su departamento.

También dijo que no obedeció sus órdenes y que amenazó con sancionar a los empleados que no se hayan vacunado contra la covid-19, algo en lo que no tiene competencia.

«La relación entre el jefe y la organización se ha vuelto insostenible y debe resolverse de inmediato. En particular, la relación entre el Jefe y el Departamento de Policía que dirige, así como con la comunidad, se ha deteriorado sin remedio», dijo el administrador en un comunicado el lunes.

«Desafortunadamente, el jefe Acevedo no es el adecuado para esta organización», subrayó.

Para el alcalde de Miami, Francis Suárez, que apoyó este martes la decisión del administrador Noriega, la «guerra» de Acevedo y los concejales es «insostenible».

El alcalde dijo a la prensa que aunque Acevedo tiene las calificaciones para el cargo, «su personalidad y estilo de liderazgo son incompatibles con la estructura del gobierno» de la ciudad.

Agregó que el exjefe policial tiene derecho a una audiencia ante los

comisionados.

«Lamentablemente, no todas las contrataciones funcionan satisfactoriamente», dijo Suárez, quien reclutó a Acevedo al considerarlo «el mejor jefe (policial) de Estados Unidos».

El administrador nombró temporalmente al asistente del jefe de Policía, Manny Morales, mientras se busca al reemplazo permanente de Acevedo.

Para hacerse efectivo, el despido de Acevedo debe ser aprobado por la Junta Municipal en una votación en la que se requiere que se pronuncien a favor tres de sus cinco integrantes.

Acevedo siempre ha sido es un policía poco convencional. En 2020, siendo jefe de la Policía de Houston, se solidarizó con la familia de George Floyd, asesinado por un policía blanco en Minneapolis, e incluso participó en una manifestación en protesta por la muerte del afroamericano.

También se destacó por sus críticas a Donald Trump cuando era presidente y por pedir un mayor control de las armas de fuego.

En sus seis meses en Miami tampoco pasó inadvertido.

SIEMPRE POLÉMICO

Los comisionados (concejales) de la ciudad de Miami votaron a favor de investigar a Acevedo, que días antes había dicho en público que la ciudad «está dirigida por la mafia cubana» y pedido a la justicia federal que investigara a tres concejales, Joe Carollo, Manolo Reyes y Alex Díaz de la Portilla.

Acevedo los acusó de «interferencia» en una investigación policial y sembró así la duda sobre hechos de corrupción.

Su referencia a la «mafia cubana» fue muy criticada y Acevedo se disculpó pese a que dijo que había sido una broma.

«La declaración fue hecha con sentido de humor, pero desde entonces supe que es algo muy ofensivo para la comunidad cubana en el exilio, de la que soy un orgulloso miembro», explicó en Twitter el jefe del departamento policial.

Según una encuesta realizada entre 780 oficiales activos y cuyos resultados

fueron divulgados por medios locales, un 79 % de los agentes dijo no tener confianza en el jefe de la Policía de Miami y un porcentaje igual opinó que debería ser despedido o dimitir.

Acevedo nació en Cuba y llegó a Estados Unidos junto a su familia cuando tenía cuatro años. Se crio en California y en ese estado estudió en la Universidad de La Verne, de la que se graduó en administración pública.

Su carrera policial comenzó en la Patrulla de Carreteras de California, de la que llegó a ser jefe en 2005. Después fue jefe de la Policía de Austin, en Texas, por nueve años, y luego ejerció el mismo cargo en Houston.

Cuando el 5 de abril asumió como jefe de Policía de Miami, Acevedo se comprometió a no ser solo un «jefe latino» y servir a «todas las personas de todas las naciones, de todos los colores, de todas las orientaciones sexuales y de todos los ámbitos de la vida».

#EstadosUnidos: Trifulcas en torno a la vacunación

Existen comentarios sobre vacunas e inmunidad que contradicen el consenso médico y las directrices del gobierno de Joe Biden.

Según expertos, un médico de filiación republicana, Roger Marshall, cuando habla sobre las vacunas contra la COVID-19, parece mucho más un político que un doctor.

Argumenta que se violan las libertades de las personas y dañan la economía.

Admite que experimenta en sí mismo un tratamiento no demostrado contra el virus.

Las posiciones de Marshall tienen la compañía de otros doctores republicanos en el Congreso, quienes diseminan consejos dudosos sobre la Covid-19.

Los críticos estiman que esos puntos de vista son peligrosos e inmorales y que el título médico de Marshall confiere el aval formalmente científico entre otros congresistas.

Arthur Caplan, fundador de la división de ética médica en la Universidad de Nueva York y director de un programa de ética de vacunaciones dijo: “Él tiene un papel enorme en el asunto porque es médico y senador”.

Gregg Keller, un estratega republicano que reside en San Luis, Missouri, señaló que “las próximas  elecciones intermedias se concentran en animar a la base y los republicanos están enardecidos”.

La Associated Press (AP) comenta, este lunes, que sondeos recientes de The Associated Press and NORC-Center for Public Affairs Research indican que alrededor de la mitad de los estadounidenses, favorece que los trabajadores en las compañías grandes se vacunen o se sometan a pruebas semanales.

Sin embargo, también mostraron algo quizás crucial para Marshall y otros republicanos: las personas están profundamente divididas sobre la base de sus partidos políticos.

El doctor Marshall regularmente se presentó sin mascarilla en eventos de campaña de Donald Trump.

AP recuerda que a fines del mes pasado, el senador Marshall se sumó a otros

legisladores que promueven teorías, sin pruebas, sobre la inmunidad a la COVID-19.

Ellos enviaron una carta a los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC), firmada además por   Ronny Jackson, que fue asesor médico de Trump, para considerar la inmunidad natural de las personas que tuvieron el virus.

Otros especialistas afirman que los CDC llaman a vacunarse incluso a quienes sufrieron la enfermedad.

De acuerdo con un reporte de los CDC la vacuna fortalece la inmunidad en las personas recuperadas de una infección.

Estudios muestran que las personas no vacunadas tienen un riesgo 11 veces mayor de morir.

En una entrevista reciente con la AP, Marshall apuntó que sus hijos adultos contrajeron la COVID-19, “no creo que necesitan vacunarse encima de ello”.

Keller, consultor republicano, dijo que la teoría de Marshall y otros legisladores sobre la inmunidad natural de la Covid-19, cuestiona el gobierno de Biden.

Asimismo, Beth Oller, doctora de cabecera en el condado Rooks, en  Kansas, aseveró que se siente frustrada porque el título médico de Marshall es una de las razones por las que pacientes que confían en ella resisten sus consejos de vacunarse.

Añadió, “no pienso que él realmente sea tan estúpido, sabe cómo funciona la inmunidad y por qué la gente necesita vacunarse, debería darle vergüenza”.

Al mismo tiempo, en naciones del planeta como Cuba, de manera heroica y sorprendente, incluso bloqueada por los Estados Unidos,  se descubren vacunas que pueden llegar a salvar vidas de miles y hasta millones de personas.