Reportan explosiones en el #volcán más alto de #Nicaragua

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales comunicó que la columna de cenizas alcanzó una altura de 1.500 metros sobre el cráter del volcán.

El volcán más alto de Nicaragua, San Cristóbal registró este domingo una explosión de gases y cenizas que se expandieron por tres comunidades.

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) emitió un comunicado donde esclarece que “la columna de cenizas alcanzó una altura de 1.500 metros sobre (el) cráter del volcán.

Se informó además que “por efecto del viento” la explosión esparció “una pequeña capa de cenizas a las comunidades Las Grecias 3, Las Grecias 4 y la ciudad de El Viejo”

Según señala el Ineter, este fenómeno aumentó “el tremor volcánico y la amplitud sísmica en tiempo real (RSAM)”, peor luego tomó sus valores regulares.

Vale destacar que las comunidades mencionadas no sufrieron mayores daños puesto que la actividad volcánica fue de “intensidad moderada”.

El Ineter también acotó que esta erupción es normal y que en las próximas horas podrían ocurrir “nuevas explosiones de magnitud similar o menor a las registradas”.

San Cristóbal integra la cadena volcánica de la región del Pacífico del país, mide 1.745 metros de altura y está enclavado en el departamento de Chinandega.

Declaran Estado de Calamidad por lluvias en #Guatemala

De acuerdo a la Conred, las recientes lluvias han dejado 1.182.024 de personas afectadas, 2.089 damnificadas y casi cinco mil evacuadas.

Los departamentos en los que regirá la medida serán Guatemala, Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa, Chiquimula, El Progreso, Sacatepéquez y Zacapa.

El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, declaró el martes el Estado de Calamidad Pública debido a los daños causados por las lluvias en casi todo el territorio del país centroamericano.

La medida regirá desde este 22 de junio en al menos ocho departamentos del país por un periodo de 30 días.

El Consejo de Ministros indicó que el Estado de Calamidad obedece a los daños que han causado las lluvias de los últimos días.

Los departamentos en los que regirá la medida serán Guatemala, Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa, Chiquimula, El Progreso, Sacatepéquez y Zacapa.

El Estado de Calamidad Pública obliga a las autoridades del país centroamericano a mantener la seguridad, el orden público y la estabilidad de las instituciones del Estado.

El vocero de la Presidencia, Kevin López, detalló que el Gobierno busca salvaguardar la vida e integridad de la población ante la magnitud de los estragos causados por las recientes lluvias.

Según López, tanto el Ejército como la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) coordinarán la entrega de ayuda humanitaria en las áreas más afectadas por las lluvias del país por instrucción del presidente Giammattei.

De acuerdo a datos oficiales, las recientes lluvias han dejado 1.182.024 de personas afectadas, 2.089 damnificadas, casi cinco mil evacuadas y 1.821 en riesgo

A la fecha, hay 23 fallecidos, tres desaparecidos y 672 guatemaltecos en albergues.

Los datos de la Conred dan cuenta de 1.553 viviendas con daños moderados y otras 190 clasifican como severo; en tanto 145 carreteras están afectadas y cuatro destruidas.

Este 21 de junio es día de #solsticio: ¡Bienvenido, #verano!

¡Bienvenido, verano! Este 21 de junio se celebra el solsticio de verano en el hemisferio norte y, con él, la llegada de la temporada de más calor del año. Esto es lo que debes saber sobre el esperado evento astronómico.

La ciencia del solsticio de verano

La Tierra orbita alrededor del Sol en ángulo. «Su eje inclinado siempre apunta en la misma dirección. Entonces, durante el año, diferentes partes de la Tierra reciben los rayos directos del Sol», explica la NASA.

Cuando el Sol alcanza su cúspide en el hemisferio norte, ese es el solsticio de verano.

En ese momento, «el Sol está directamente sobre el Trópico de Cáncer, que se encuentra a 23,5° de latitud norte, y atraviesa México, las Bahamas, Egipto, Arabia Saudita, India y el sur de China», según el Servicio Meteorológico Nacional.

En todos los lugares al norte del Trópico de Cáncer, el día del solsticio de verano es el más largo del año. Los días se han ido alargando antes de su llegada y comenzarán a acortarse después.

En el círculo polar ártico, hay luz solar las 24 horas del día, según el portal timeanddate. Que sea el día más largo no significa que tenga el amanecer más cercano, explica el sitio. Esto sucede unos días antes del solsticio, mientras que el atardecer más tardío sucede unos días después.

Se trata de inclinación y no de cercanía

La Tierra da una vuelta completa al Sol cada año en una órbita elíptica, por lo que la distancia a la estrella varía en función del momento.

El momento en que se encuentra más cerca del Sol se llama perihelio y sucede en enero. El que se encuentra más lejos de la estrella, mientras tanto, se conoce como afelio y sucede en julio. Por tanto, no coincide con el solsticio: el solsticio está vinculado a la inclinación de la Tierra y no a su cercanía.

Es la inclinación y no la cercanía, en consecuencia y contrario a lo que podrías pensar, la que determina las estaciones, de acuerdo a la explicación del Servicio Meteorológico Nacional.

¿Qué pasa en el sur mientras tanto?

El hemisferio sur, mientras tanto, se prepara para la situación inversa: el 21 de junio vive el día más corto del año y con él la llegada del invierno. Del 21 en adelante, no obstante, los días empiezan a alargarse hasta el solsticio de diciembre, en el que entra al verano.

En el último mes del año, mientras el sur celebra el solsticio de verano el norte vive el de invierno, que marca el día más corto y la noche más larga. Este se produce cuando » el Sol se encuentra directamente sobre el Trópico de Capricornio, situado a 23,5° al sur del ecuador y que atraviesa Australia, Chile, el sur de Brasil y el norte de Sudáfrica», según la explicación del Servicio Meteorológico Nacional.

La #contaminación atmosférica y el #cambioclimático afectan cada vez más a la #salud de los #niños

Un estudio realizado por investigadoras de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), publicado en el ‘New England Journal of Medicine’, revisa la evidencia sobre el gran y creciente número de víctimas de la contaminación atmosférica y el cambio climático provocado por los combustibles fósiles en los niños y concluye que ambos factores afectan cada vez más a la salud de los niños.

Frederica Perera, de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, y Kari Nadeau, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, autoras del estudio, advierten de que para proteger la salud de los niños es necesario que los profesionales de la salud comprendan los múltiples daños que el cambio climático y la contaminación atmosférica causan a los niños y utilicen las estrategias disponibles para reducirlos

Las autoras escriben que el feto, el lactante y el niño son especialmente vulnerables a los impactos relacionados con el clima y la contaminación atmosférica. Además, las investigaciones indican que los contaminantes atmosféricos y el cambio climático pueden interactuar para afectar a la salud de los niños, aunque se necesitan más estudios.

Todos los niños están en riesgo, pero la mayor carga recae en los social y económicamente desfavorecidos, señalan. El artículo cita docenas de estudios de investigación sobre cómo la combustión de combustibles fósiles está teniendo un gran impacto en la salud física y mental de los niños.

Así, por ejemplo, habla del calor extremo e indica que la exposición a las olas de calor en el útero se asocia con un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer, hipertermia y muerte en los bebés, estrés térmico, enfermedad renal y otras enfermedades en los niños.

Por lo que se refiere a los eventos extremos intensificados por el clima recuerdan que, a nivel mundial, los fenómenos relacionados con el clima ya han contribuido a que más de 50 millones de niños se vean obligados a abandonar sus hogares.

El suministro y seguridad de los alimentos y el agua es otro de los problemas en los países en vías de desarrollo, donde la inseguridad alimentaria relacionada con el cambio climático ha provocado un fuerte aumento de la malnutrición, lo que provoca un retraso en el desarrollo físico y mental, señalan. El riesgo de infección por patógenos transmitidos por el agua, como la salmonella, también se ha agravado.

Otros temas que abordan son el cambio en la ecología de los vectores causantes de enfermedades o la contaminación del aire, que afecta a mil millones de niños de todo el mundo expuestos a niveles muy altos de contaminación atmosférica, fuertemente asociada a un mayor riesgo de mortalidad infantil, resultados adversos en los nacimientos, asma y otras enfermedades respiratorias, trastornos del desarrollo y problemas de salud a lo largo de toda la vida, como la reducción de la cognición, …

Las autoras subrayan la necesidad de actuar simultáneamente en dos frentes: proteger a los niños hoy de los riesgos climáticos («adaptación») y atacar el problema de fondo reduciendo los gases de efecto invernadero y reforzando los sumideros naturales de carbono («mitigación»).

Las medidas de adaptación incluyen el suministro de agua potable a los niños y a las familias que se enfrentan a la sequía y a la contaminación del agua, sistemas de alerta temprana para las inundaciones y la contaminación atmosférica, formación y planificación de la evacuación para las familias y los niños, zonas de sombra donde los niños juegan, viven y van a la escuela, y mosquiteras para proteger a los niños de la malaria y el dengue.

Para hacer frente a la desigualdad, escriben, estas medidas específicas para el clima deben ir acompañadas de amplios programas sociales para reducir la pobreza y la discriminación, y proporcionar servicios de agua, saneamiento e higiene, atención sanitaria de alta calidad y educación. Destacan que existen soluciones que se están aplicando en todo el mundo para reducir la contaminación atmosférica y mitigar el cambio climático.

En el ámbito clínico, el artículo afirma que existen orientaciones para ayudar a identificar a las personas que corren un riesgo especial por el cambio climático o la contaminación atmosférica, basándose en la evaluación de la enfermedad subyacente (por ejemplo, el asma), la ubicación geográfica (por ejemplo, la proximidad a la contaminación atmosférica, la isla de calor urbana o las inundaciones) y las cargas de salud mental (por ejemplo, la ansiedad tras verse obligados a trasladarse  después de un incendio forestal), escriben los autores.

Dados los impactos acumulativos de los combustibles fósiles en la salud física y mental de los niños, los autores hacen un llamamiento a los profesionales de la salud para que utilicen su poder para proteger a los niños «…haciendo pruebas de detección para identificar a los que corren un alto riesgo de sufrir las consecuencias para la salud asociadas; educándolos a ellos y a sus familias sobre estos riesgos y las intervenciones eficaces; y abogando por fuertes estrategias de mitigaci y adaptación».

Lluvias e inundaciones dejan 10 muertos y tres desaparecidos en #China

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Beijing, 9 jun (Prensa Latina) La provincia de Hunan (centro de China) contabiliza hoy al menos 10 muertos y tres desaparecidos como consecuencias de los aguaceros y las consecuentes inundaciones que agobian gran parte de su territorio desde finales de mayo.

Las autoridades locales también reportaron a casi 1,8 millones de damnificados, más de dos mil 700 viviendas destruidas y daños económicos por 600 millones de dólares en sectores como la agricultura, la infraestructura industrial, vías, redes eléctricas y embalses, entre otros.

Indicaron que la caída de precipitaciones es un 20 por ciento mayor que el promedio registrado en este mismo período en la provincia, con muchos asentamientos rurales y rodeada de montañas.

La actual temporada lluviosa arrancó en China con numerosos muertos, millones de afectados y considerables pérdidas económicas en territorios del centro y sur.

Ayer el Gobierno activó la alerta en Jiangxi, Fujian, Guangdong, Guangxi, Hainan, Sichuan, Chongqing, Yunnan y Taiwán ante los pronósticos de aguaceros torrenciales durante las próximas horas con potencial para provocar inundaciones y otros desastres geológicos.

Las autoridades están atentas y buscan minimizar los daños luego que el país en 2020 y 2021 vivió algunas de sus peores temporadas lluviosas, con récord de aguaceros, alto salto mortal y significativas afectaciones económicas.

Semanas atrás los ministerios de Finanzas y de Recursos Hidráulicos erogaron 74 millones de dólares para respaldar la respuesta a las contingencias por desastres naturales que surjan por las inclemencias del tiempo.

Advierten sobre aumento de #CO2 atmosférico hasta punto máximo en 2022

#atmosfera #cambioclimático #medioambiente #clima #ciencia

#dioxidodecarbono

El dióxido de carbono (CO2) atmosférico aumentó este año en relación con todos los registros del 2021, hasta alcanzar un punto máximo de 421 partes por millón en mayo, advirtió hoy una fuente especializada.

«La ciencia es irrefutable: los seres humanos están alterando nuestro clima en formas a las que nuestra economía e infraestructura deben adaptarse», expresó en un comunicado el administrador de la estadounidense Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), Rick Spinrad.

El CO2 está en niveles que la especie humana nunca antes había experimentado, esto no es nuevo, añadió el científico principal Laboratorio de Monitoreo Global de la entidad, Pieter Tans.

«Hemos sabido de esto durante medio siglo y no hemos podido hacer nada significativo al respecto. ¿Qué nos va a hacer despertar?», remarcó el experto, quien analiza las mediciones de las estaciones de muestreo de todo el mundo.

Estos últimos datos de la NOAA provienen de su observatorio situado en lo alto de las laderas del volcán Mauna Loa, en la Isla Grcoande de Hawái, lugar de referencia internacional para monitorear el gas atmosférico.

La contaminación de CO2 se genera producto de la quema de combustibles fósiles para el transporte y la generación eléctrica, la fabricación de cemento, la deforestación, la agricultura, entre otras prácticas.

Junto con el resto de los gases de efecto invernadero, atrapa el calor que irradia la superficie del planeta.

Este proceso desencadena una cascada de impactos climáticos, incluidos episodios de calor extremo, sequía e incendios forestales, así como precipitaciones, fuertes inundaciones y actividad de tormentas tropicales.

Detección más rápida de tsunamis

Un estudio de la Universidad de Chile -con la colaboración del Centro Sismológico Nacional (CSN) y las universidades Austral y la Frontera- busca disminuir los tiempos de reacción ante la posibilidad de una situación de alarma de tsunami.

La investigación, financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, es liderada por el profesor Néstor Becerra Yoma del Departamento de Ingeniería Eléctrica (DIE) de la Universidad de Chile. El académico se encuentra desarrollando una tecnología con métodos de machine learning (inteligencia artificial -IA-) y procesamiento de señales para la detección y evaluación rápida de ondas producidas por sismos potencialmente tsunamigénicos o que pueden causar tsunamis.

El estudio podría ser de gran utilidad para fortalecer y agilizar los procesos de los organismos técnicos, tanto en las acciones de monitoreo como en la toma de decisiones ante dicha amenaza, junto con reducir el tiempo de incertidumbre en la población.

Becerra utiliza deep learning (una rama de la IA) para poder realizar una primera estimación de magnitud de un sismo, el cual -si es suficientemente grande- podría originar un tsunami en las costas de Chile, utilizando solo los datos de la primera estación de monitoreo, donde la onda es detectada antes de que las señales lleguen al resto de las estaciones que realizan la estimación de los parámetros hipocentrales de los sismos que las generan.

La exactitud alcanzada con respecto a la estimación final es similar, pero se realiza en mucho menos tiempo ahorrando varios minutos, lapso importante para las acciones de evaluación del evento por parte de los organismos que integran el Sistema Nacional de Alarma de Maremotos.

«El próximo paso de la investigación es entrenar el sistema con más eventos para observar su exactitud y robustez. Una vez pasada esta prueba podría ser implementado en la operación diaria del Centro Sismológico Nacional», sostuvo el profesor Néstor Becerra.

Actualmente en Chile, una vez ocurrido un sismo, el Centro Sismológico Nacional (CSN) tiene cinco minutos para emitir una estimación de su epicentro y magnitud. Esto se debe a que la onda sísmica debe ser observada en un cierto número de estaciones (al menos cuatro) antes de realizar una estimación preliminar que es enviada al SHOA (Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile) para la evaluación del potencial tsunamigénico.

Una vez hecha esta evaluación, la ONEMI (Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior) determina si se debe proceder a la evacuación de la población costera. Minutos más tarde, el CSN realiza la estimación final de magnitud mediante métodos complementarios, después que las ondas sísmicas hayan sido observadas en otras estaciones.

El artículo que describe la investigación, «End- to-End LSTM Based Earthquake Magnitude Estimation with a single Station» y que cuenta con el patrocinio de ONEMI y el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernagoemin), fue aceptado para su publicación en el journal «IEEE Geoscience and Remote Sesing Letters» por lo que debería ser publicada en las próximas semanas como investigación científica.

Chile, que se ubica entre la placa sudamericana y de Nazca, sufre una intensa actividad tectónica y registra el terremoto más grande desde que se tiene conocimiento. El 22 de mayo de 1960, en la ciudad sureña de Valdivia tembló durante 14 minutos alcanzando una magnitud de 9,8 grados Richter y de 10 a 12 grados Mercalli. El posterior tsunami afectó a toda la costa del Pacífico, incluido Japón.

Cincuenta años más tarde, las nuevas generaciones vivirían otro aterrador terremoto la madrugada del 27 de febrero de 2010, de magnitud 8,8 en la escala de Richter, y el posterior arribo de olas que ocasionaron la muerte de 117 personas en el borde costero, según reportes de las ONEMI. 

Agatha, primer ciclón de la temporada de #huracanes del año 2022

#Meteorología

El huracán Agatha, el primer ciclón de la temporada de huracanes del año 2022, se intensifica rápidamente, justo antes de alcanzar las costas del sur de México, de acuerdo con reportes de las autoridades de Protección Civil en atención a los datos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. El Servicio Meteorológico mexicano pronostica, según un comunicado oficial, «que gire hacia el noreste con trayectoria hacia el estado de Oaxaca»

El aumento de la #temperatura global podría romper el crítico límite de 1,5 grados Celsius

La probabilidad de que la temperatura media anual alcance 1,5 °C por encima del nivel preindustrial en los siguientes cinco años se ha elevado, según un reciente informe climático de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

La probabilidad de superar esa cifra ha aumentado constantemente desde el año 2015, cuando era cercana a cero. Mientras que para el periodo entre 2017 y 2021 esa probabilidad aumentó a 10 %.

Las predicciones actuales muestran que para el periodo entre 2022 y 2026 la probabilidad de que al menos un año la temperatura aumente 1,5 °C se ha elevado al 50 %. En paralelo, la posibilidad de que uno de esos años supere al año más cálido registrado es de un 93 %. Además, la posibilidad de que el promedio de la temperatura en esos cinco años sea superior al quinquenio anterior es también de 93 %, informó el Servicio Meteorológico del Reino Unido.

«La cifra de 1,5 °C no es una estadística aleatoria. Es más bien un indicador del punto en el que los impactos climáticos serán cada vez más dañinos para las personas y, de hecho, para todo el planeta», explicó Petteri Taalas, secretario general de la OMM.

Taalas advirte que las temperaturas seguirán aumentando mientras continúen las emisiones de efecto invernadero. «Nuestros océanos continuarán calentándose y volviéndose más ácidos, el hielo marino y los glaciares continuarán derritiéndose, el nivel del mar seguirá aumentando y nuestro clima se volverá más extremo», agregó.

Si bien el Acuerdo de París, adoptado por 196 naciones en 2015, estableció medidas climáticas para limitar el aumento de la temperatura global a 2 °C en este siglo, se mantuvo como referencia la cifra de 1,5 °C.

Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el #CambioClimático (COP26) celebrada en Glasgow, Escocia, en 2021, las partes acordaron mantener como objetivos las cifras planteadas en el Acuerdo de París, pero reconocieron que alcanzar un incremento de 1,5 °C disminuiría en mayor medida la repercusión del cambio climático.

La #ONU alerta de «la espiral de autodestrucción» que amenaza a la humanidad

Una espiral de autodestrucción se cierne sobre la humanidad si no cambiamos la percepción del riesgo de desastres naturales. Esta es la conclusión a la que llega el Informe de Evaluación Global (GAR2022) titulado ‘Nuestro mundo en peligro: Transformar la gobernanza para un futuro resiliente’ publicado por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR, por sus siglas en inglés).

Los especialistas concluyen que anualmente se registraron entre 350 y 500 desastres de media y gran escala a nivel global en los últimos 20 años. Las proyecciones indican que el número de este tipo de fenómenos llegará a ser de 560 anuales o de 1,5 diarios para 2030. En concreto, se pronostica que el número de sequías podría incrementarse en más del 30 % entre 2000 y 2030. Mientras, la cantidad de temperaturas extremas se ha elevado y podría casi triplicarse en 2030 en comparación con 2001.

En el último decenio disminuyó el número de afectados y de víctimas mortales por desastres naturales. Sin embargo, la escala y la intensidad de los cataclismos van en aumento. Así, en los últimos cinco años se registraron más decesos y damnificados por desastres que en el quinquenio anterior.

Los autores del GAR2022 vinculan el número de desastres existentes con una percepción errónea del riesgo que se basa en el optimismo, la infravaloración y la invencibilidad, lo que se traduce también en desaciertos a nivel político, financiero y de desarrollo, se detalla en el comunicado de la UNDRR.

«El mundo necesita hacer más para incorporar el riesgo de desastres en la forma en que vivimos, construimos e invertimos, ya que está llevando a la humanidad a una espiral de autodestrucción. Debemos convertir nuestra complacencia colectiva en acción. Juntos podemos frenar el ritmo de los desastres evitables mientras trabajamos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para todos, en todas partes», acentuó Amina J. Mohammed, vicesecretaria general de la institución mundial.

«Financiando eficazmente su propia destrucción»

En términos de bajas económicas, los países en vías de desarrollo son los más golpeados por cataclismos con una merma anual de su PIB del 1 % por término medio. Para las naciones de Asia-Pacífico las pérdidas son incluso más considerables con una disminución anual del PIB del 1,6 % de promedio. Mientras, los países desarrollados pierden solo entre el 0,1 % y el 0,3 % del PIB.

Uno de los factores que agravan la situación es la escasa tasa de seguros. El informe reveló que desde 1980 solo el 40 % de las pérdidas por calamidades estaban aseguradas. El nivel de cobertura aseguradora en los países en desarrollo era con frecuencia inferior al 10 % y en ocasiones se acercaba a cero.

«Al ignorar deliberadamente el riesgo y no integrarlo en la toma de decisiones, el mundo está financiando eficazmente su propia destrucción. Los sectores críticos, desde el gobierno hasta el desarrollo y los servicios financieros, deben replantearse urgentemente cómo perciben y abordan el riesgo de desastres», sostiene Mami Mizutori, jefa del UNDRR.

Consejos y ejemplos

El documento aborda también el cambio climático y el alza de fenómenos meteorológicos extremos como consecuencia de él. En particular, se insta a elaborar los presupuestos nacionales, teniendo en cuenta los riesgos y la incertidumbre. Para reducirlos, se propone igualmente reconfigurar los marcos legales y financieros.

Por otra parte, se ofrecen ejemplos exitosos que contribuyen a la disminución de desastres. En particular, destacan el caso de Costa Rica y su introducción en 1997 del impuesto sobre el carbono en los combustibles. Aparte de los beneficios económicos, el país logró frenar la deforestación. Al mismo tiempo, apostó con éxito por las energías renovables, que en 2018 constituían el 98 % de la electricidad producida.