Recala en #Caibarién embarcación con unos 800 migrantes #haitianos

Más de 800 haitianos recalaron en Caibarién. Foto tomada de Facebook

Más de 800 haitianos recalaron en Caibarién. Foto tomada de Facebook

En horas de la mañana de este 24 de mayo una embarcación con más de 800 personas procedentes de Haití y que tenía como objetivo llegar a territorio estadounidense, recaló en las costas del municipio de Caibarién, en la provincia de Villa Clara.

En cumplimiento de las normas internacionales, las autoridades cubanas procedieron de inmediato a brindarles atención médica y ayuda humanitaria.

El numeroso grupo de emigrantes haitianos fue alojado temporalmente en uno de los campismos de Sierra Morena, en Corralillo, donde continuarán recibiendo todas las atenciones necesarias.

Mientras tanto, las autoridades cubanas continúan los contactos con el Gobierno de Haití para asegurar el retorno seguro y voluntario de estas personas hacia su país, en concordancia con los acuerdos internacionales sobre migración de los que Cuba es firmante.

Manifestantes en #Haití exigen renuncia del primer ministro

Los manifestantes bloquearon calles en la ciudad de Petion Ville, aledaña a Puerto Príncipe.

Fuerzas opositoras solicitaron a Ariel Henry una reunión de diálogo para hallar una solución a la crisis que enfrenta el país.

Manifestaciones concurrieron en Haití este lunes para exigir un nuevo Gobierno y la renuncia del primer ministro Ariel Henry, en un contexto de violencia y crisis política.

Los manifestantes instalaron barricadas de neumáticos en llamas y bloquearon calles en la ciudad de Petion Ville, al sureste de Puerto Príncipe, capital haitiana.

De igual manera, en vecindarios como Martissant (al sur de la capital) se escucharon ráfagas de fusiles automáticos, mientras que en la región de Camp-Perrin estudiantes exigieron la reconstrucción de las escuelas destruidas por el terremoto del 14 de agosto del pasado año.

Por su parte, organizaciones políticas y sociales se movilizaron también en esta jornada para hacer cumplir el acuerdo Montana por colectivos de la sociedad civil y la diáspora haitiana con el objetivo de instaurar un nuevo Gobierno en Haití.    

“La implementación del acuerdo del 30 de agosto de 2021 se ha abierto camino, ha llegado el momento de encontrar un compromiso con todos los demás actores importantes para sacar al país del estancamiento en esta construcción del consenso nacional, indispensable para la resolución duradera de esta grave y peligrosa crisis que enfrenta la nación”, precisó el documento presentado por el grupo político y dirigido al primer ministro.

“Quedamos a su entera disposición para una reunión lo antes posible, con miras a encontrar juntos una solución a esta crisis profunda y multidimensional que ha durado demasiado tiempo. Haití, nuestro país, no espera menos que eso”, subrayó el texto.

Días atrás, dicha coalición política realizó una elección interina donde seleccionaron a Fritz Alphonse Jean como presidente de la transición y a Steven Benoît como primer ministro.

Este día marcaba el fin del mandato del presidente asesinado Jovenel Moïse, y para algunos sectores de la oposición concluía el Gobierno del actual primer ministro Henry.

Qué se sabe del #magnicidio en #Haití a más de seis meses?

A Badio se le acusa de haber presuntamente participado en el asesinato de Moïse junto con Emmanuel Sanon.

Tras consumarse el magnicidio contra Moïse, el país agudizó su crisis sociopolítica y económica.

Desde que se perpetró el magnicidio contra el entonces presidente de Haití, Jovenel Moïse, el 7 de julio de 2021, sea han revelado diversas informaciones sobre el hecho, aportadas por los implicados en el caso que comprometen a miembros del Ejecutivo, pasando por exmilitares colombianos y hasta estadounidenses.

Recientemente, el empresario haitiano y exnarcotraficante Rodolphe Jaar sostuvo una entrevista al medio estadounidense New York Times y vinculó al actual primer ministro de la nación caribeña, Ariel Henry, con el magnicidio.

En sus declaraciones, Jaar asevera que Henry dialogó con el exdirector de la Unidad Anticorrupción de Haití, Félix Badio, horas después del asesinato.

Según The New York Times, que accedió a unos audios, ambos conversaron después del magnicidio y también se habrían reunido en la residencia de Henry, de acuerdo con dos oficiales citados por el medio.

A Badio se le acusa de haber presuntamente participado en el asesinato de Moïse junto con Emmanuel Sanon, un médico que se convirtió en su socio, y fue catalogado por las autoridades haitianas como autor intelectual del magnicidio.

Aunque Jaar asevera que el plan nunca fue asesinar a Moïse y que simplemente era forzar su salida y designar a la exjueza de la Corte Suprema, Windelle Coq-Thélot, como nueva presidenta, lo cierto es que uno de los exmilitares colombianos que participó en el magnicidio, identificado como Mario Palacios, reveló que el plan era asesinar al entonces presidente de Haití.

Palacios, que fue capturado en Jamaica en octubre pasado, y que ahora esta encarcelado en Estados Unidos (EE.UU.), rindió testimonio en el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y en la Agencia Federal, donde ratificó que inicialmente era secuestrar a Moïse para sacarlo del país, pero no se logró obtener un avión privado para ejecutar lo pensado, desde ese momento se cambió lo planificado.

Días atrás, otro exmilitar colombiano que participó en el magnicidio, el subteniente retirado Jheyner Carmona, declaró ante las autoridades haitianas que el jefe de los mercenarios, Germán Rivera, conocido con el alias de Mike, les dio la orden de asesinar a todos.

«Mike si dijo que tocaba entrar y matar a todo el mundo, tocaba matar a todos los policías, mejor dicho, si había hasta mascota tocaba matarla, no podía quedar ningún testigo (…) Mike nos dijo que tocaba pelar (término coloquial para referirse a asesinar) al presidente», dijo Carmona.

Con base en el documento de testimonios, revelados por agencias de seguridad de EE.UU., los mercenarios sabían, con nueve días de antelación a los hechos, que iban a perpetrar el magnicidio contra Moïse, «los co-conspiradores ya sabían que el plan era asesinar y no secuestrar al presidente Moïse», acota el texto.

Involucrados detenidos por el magnicidio

En agosto de 2021, la Policía haitiana aseveró que 44 personas están detenidas por el magnicidio, entre ellas 12 miembros de esa institución, así como 18 colombianos, en su mayoría militares retirados, y seis haitianos, tres de ellos nacionalizados estadounidenses.

Entre los mercenarios colombianos capturados figuran Mauricio Grosso Guarín, Alejandro Giraldo Zapata, John Jairo Ramírez Gómez y Víctor Albeiro Piñera.

Pese a que la canciller colombiana Martha Lucía Ramírez aseveró que la Justicia haitiana debe actuar sobre el hecho, en los meses recientes pidió repatriar a los mercenarios a Bogotá, lo cual podría dificultar el cauce de las investigaciones del magnicidio en Haití.

Denuncian secuestro de tres agentes de seguridad del Senado en #Haití

Las bandas armadas que operan en la zona metropolitana de Puerto Príncipe.

Los grupos criminales aumentan por días y se financian con el dinero que reciben de los secuestros realizados, los cuales crecen exponencialmente.

El presidente del Senado de Haití, Joseph Lambert, denunció este lunes que tres de sus  guardaespaldas fueron secuestrados por una  banda armada como consecuencia de la ola de violencia desatada en el país.

Lambert precisó que los actores del hecho delictivo exigieron la entrega de 5 millones de dólares como requisito para liberar los agentes de seguridad del Senado.

Asimismo, el presidente del Senado recalcó se mantiene su discurso programado para este 10 de enero en la Cámara Alta, donde defenderá que el mandato de los senadores a cargo por seis años desde inicios de 2017, continúa vigente hasta 2023.

Cabe destacar que los sectores políticos del país no aprueban este planteamiento puesto que afirman que las funciones políticas de los parlamentarios vencen este lunes 10 de enero, según una interpretación constitucional, lo cual agrava la crisis institucional de la nación haitiana.

Por otro lado,  los sucesos de violencia desatados en Haití, se suman a la situación política que se agudizó tras el asesinato del entonces presidente Jovenel Moïse, el pasado 7 de julio de 2021.

Asesinato del presidente de #Haití: #Washington en las sombras

En el Mar Caribe, en la zona central de las Antillas, se encuentra situada la isla de Haití. Considerado el país más pobre del continente americano.

Un país presente en el análisis internacional, ya sea por temas de inestabilidad social, migratorios, catástrofes derivadas de fenómenos naturales, como también tragedias políticas, como fue el asesinato, en julio de este 2021 del hasta entonces presidente Jovenel Moïse. Haití fue el primer país de Latinoamérica en independizarse, a principios del siglo XIX (1804) a través de un singular proceso revolucionario, que combinó el abolicionismo de la esclavitud de la población negra y la independencia política del dominio francés. Una rebelión de esclavos dirigida por el político y militar François Dominique Toussaint L´Ouverture junto a líderes como Jean Jacques Dessalines quien proclamó, el año 1804, la independencia de esta zona occidental de la Isla La Española denominándola Haití (Tierra de Montañas) en homenaje a los habitantes originarios de la isla1.

Esta tierra de montañas, surcada de dificultades medioambientales, en la actualidad con un 95% de deforestación, que facilita que fenómenos naturales como tormentas tropicales generen graves inundaciones, unido al incremento de suelos poco fértiles debido a la erosión. A pesar de ello, Haití sigue siendo un territorio de gran importancia geoestratégica. Esto, debido a su proximidad a Estados Unidos y el interés de éste, a su vez de controlar a Cuba, vecino marítimo inmediato de Haití y paso marítimo y aéreo intermedio a la República Bolivariana de Venezuela. Ambos países sometidos a una política de máxima presión por parte de Washington.

Un Estados Unidos con presencia de Organizaciones No Gubernamentales y Fundaciones como la del ex presidente Bill Clinton con fuerte influencia en la vida económica y política en Haití2 que genera distorsiones políticas, económicas y sociales. Un marcado incremento de la corrupción, catalizando la crisis política y socioeconómica en la frágil república antillana. Donde es una realidad la falta de instituciones estatales, que den cuenta de la satisfacción de las necesidades de su población. Todo ello unido al agravamiento de la lucha entre los principales grupos criminales3, como también el crecimiento de la emigración, comercio de armas y contrabando de drogas; que han encendido las luces de alarma del imperio y al mismo tiempo, ensombrecen cualquier información relativa al asesinato del presidente Moïse, por el fondo enmarañado que cubre todos estos fenómenos.

Jovenel Moïse fue ejecutado el 7 de julio del año 2021, en su propio domicilio, donde además resultó herida su esposa Martine. En un crimen cometido a manos de una veintena de mercenarios – militares colombianos contratados por la empresa Counter Terrorist Unit Federal Academy (CTU) radicada en Miami y dirigida por el venezolano antichavista, cercano al presidente colombiano Iván Duque, Antonio Emmanuel Intriago y dos haitianos de nacionalidad estadounidense. Mercenarios que recibieron entrenamiento militar en Estados Unidos, así confirmado por el propio Pentágono, en el marco de los programas de cooperación en seguridad con el Ejército colombiano4. Incluso, algunos de los detenidos habrían trabajado para la DEA, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos y el FBI, lo que hace poco probable que no se supiera en las altas esferas políticas norteamericanas el plan de magnicidio que se llevó a cabo.

Se ha señalado que el autor intelectual del asesinato sería el médico estadounidense de origen haitiano, Christian Emmanuel Sanon, radicado en Florida  – tierra fértil de mercenarios, exiliados ultraderechistas y donde se han fraguado ataques permanentes contra países latinoamericanos – quien se habría contactado con el jefe de Seguridad del palacio presidencial en la capital haitiana, Dimitri Herard, quien presenta numeroso viajes a Bogotá, Panamá y Miami las semanas previas al asesinato de Moïse. Trascendió, según información entregada por la Agencia AP que Sanon habría sido abordado, en Florida, por personas que decían representar a los Departamentos de Estado y Justicia de Estados Unidos que querían ponerlo como presidente de Haití sin especificar que se quería matar a Moïse5

Por su parte Martine Moïse, la ex primera dama de Haití acusó a la oligarquía de su país de estar detrás del asesinato de su esposo6 Una oligarquía férreamente unida a Estados Unidos y Francia y que se había opuesto a las tentativas de cambio dadas a conocer por Moïse a quien sindicaban como usurpador, pues no había cesado en su cargo el día 7 de febrero del 2021 como se supone estaba establecido.  Los medios de comunicación proestadounidenses y los propios medios del país del norte americano evitan declaraciones públicas sobre versiones relativas al asesinato de J. Moïse, en parte por los propios vínculos que Moïse tenía con ese país. No hay discusiones significativas sobre este tema, lo que atestigua el interés de las elites políticas haitianas leales a Washington, por ocultar las verdaderas causas y posibles responsables del crimen, los que idearon, financiaron y llevaron a cabo este magnicidio.

Recordemos, que inmediatamente después del crimen, el gobierno de Joe Biden envió a sus representantes políticos y militares, incluso un grupo especial del FBI, para así brindar “asistencia consultiva” a las recién nombradas autoridades haitianas, presididas actualmente por el primer ministro en ejercicio, Ariel Henry, a fin de llevar a las fuerzas políticas controladas por Washington al liderazgo del país. El primer ministro de Haití, Ariel Henry (nombrado el día 5 de julio del 2021, dos días antes del asesinato de Moïse) tuvo un breve período de incertidumbre durante el cual el primer ministro interino, Claude Joseph, solicitó incluso la intervención de tropas norteamericanas – que se estudió seriamente según lo declaró la vocera de la Casa Blanca  Jenn Psaki – pero, todo se diluyó con la presión internacional que inclinó la balanza por Henry, confirmándolo en su cargo el día 20 de julio, con la orden sotto voce, de constituir una base política fiel a Washington.

Un Henry, que el pasado 29 de septiembre destituyó a los nueve miembros del Consejo Electoral Provisional (CEP) tras acusarlos de «partidistas». Una decisión que posterga las elecciones planificadas para el día 7 de noviembre, que coincidiría con un llamado a un referéndum, que modifique la actual Constitución. Una decisión que viola el llamado “Acuerdo de Gobernanza Pacífica y Eficaz” firmado entre Henry y más de un centenar de organizaciones políticas haitianas, firmado un par de semanas antes de la destitución de los miembros del CEP y que convocaba a elecciones para mediados del año 2022.

Ariel Henry con estudios de medicina en Francia y Estados Unidos, está ligado a la Iglesia de los Santos de los últimos Días (mormones) incluso ha sido acusado de complicidad en el asesinato de Jovenel Moïse, que ha decidido adelantar las elecciones presidenciales y al mismo tiempo modificar la constitución, tal como lo quería un cuestionado Moïse. A este se le acusaba de buscar mecanismos políticos, para garantizar la impunidad de miembros de su gobierno acusados de corrupción y apoyar a multinacionales interesadas en la explotación de oro y plata en este país de 27.750 kilómetros cuadrados, dando un marco constitucional que diera a la presidencia la potestad, para decidir sobre concesiones mineras, garantizando esa explotación extranjera. La interrogante es si la nueva constitución planteada tendrá o no esos elementos favorables a multinacionales extranjeras.

La totalidad de los hechos disponibles, la historia de intervenciones, agresiones, generación de inestabilidad, apoyo a magnicidios y financiamiento a procesos golpistas en toda Latinoamérica en que Estados Unidos ha sido el actor principal, nos indica que Washington ha trabajado para elaborar un escenario de cambio favorable a sus intereses en Haití. Una realidad que ha consistido, fundamentalmente, en un fuerte socavamiento de la situación política interna previo al magnicidio de Jovenel Moïse – quien ya no servía a los intereses de Washington en virtud de situarse fuera del control y demasiado expuesto en sus vínculos con la corrupción , el despojo a las clases más desfavorecidas y su estrecho vínculos con las bandas armadas (7) – y que continua hoy bajo la exigencia de fijar elecciones que favorezcan a las agrupaciones pronorteamericanas y donde el cambio constitucional favorezca y consolide el dominio extranjero de las riquezas que aún posee Haití. Una campaña que ha significado, la destitución de funcionarios que significan un freno a las intenciones del actual primer ministro, la desorganización del sistema de gobierno impulsando el poder de las fuerzas pro-estadounidenses.

Washington, a través del trabajo de zapa desarrollado por la OEA y su secretario general, el uruguayo Luis Almagro se ha dedicado a estudiar la reacción de potencias críticas a la injerencia norteamericana en Haití, como también las organizaciones internacionales, con el fin de ir ajustando el plan de hegemonía, que le permita modificar aquellos puntos que frenen el objetivo de dominio total de Haití, sin generar críticas regionales ni mundiales. La idea es llevar adelante un plan de dominio, que sirva para implementar sus “revoluciones de colores” en otros países de Latinoamericana signados por el signo de intervención del imperialismo: Cuba, Nicaragua y Venezuela u otros que se salgan del derrotero determinado por la idea y acción de dominio de la potencia del norte. Haití parece haber sido el campo de experimentación que permita asesinar a otros mandatarios de nuestro continente. Y ahí, como siempre, en las sombras, agazapado, se encuentra la mano de Washington.

Pablo Jofré Leal

Artículo de SegundoPaso ConoSur

  1. Una independencia en lo formal, pues el propio Dessalines derivó en Emperador, eliminando a la población blanca que había quedado en la isla y dando comienzo a un enfrentamiento secular con la minoría mulata de la isla. Ejército, una elite mulata y la mayoría negra serían los ejes de enfrentamiento en un Haití, que pasaría por múltiples golpes de estado, intervención militar por parte de Estados Unidos (entre 1915 a 1934) el dominio extranjero monopólico de su comercio junto a la dictadura de los Duvalier entre 1961 a 1986.  Generando una crónica pobreza en este país, que sólo comenzaría a tener gobiernos civiles a partir de 1991 cuando asume Jean Bertrand Aristide, quien es derrocado y por la presión internacional nuevamente vuelve a ejercer su cargo. Tras Aristide se suman Boniface Alexandre, René Preval, Michel Martelly, Jocelerme Privert y Jovenel Moïse, quien resulta asesinado en julio del año 2021.
  2. El Diario The Wall Street Journal en un interesante artículo titulado “La Fundación Clinton y los contratos en Haití” da a conocer que Bill Clinton y su Fundación fue nombrado copresidente de la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití. Y, en ese papel el Departamento de Estado norteamericano empezó a dirigir a los interesados en competir por los millonarios contratos en el país a la Fundación Clinton, en una postergada reconstrucción de Haití tras la tragedia humana y económica del terremoto del año 2010.  https://www.wsj.com/articles/SB11689363469961823294104580506600474644786
  3. Existe una banda armada denominada G-9 an Fanmi e Alye  – en creolé su significado es Grupo de los 9 en familia y alianza – que tiene su campo de acción en la capital haitiana con actividades de contrabando, venta de drogas, secuestros, y asesinatos.
  4. Según una investigación del gobierno de Haití y la comisión integrada por la Dirección Nacional de Inteligencia y la policía colombiana junto a Interpol, los acusados y detenidos por el magnicidio recibieron las órdenes de asesinar a Moïse tras una reunión tres días antes del crimen con el exfuncionario del Ministerio de Justicia haitiano Joseph Felix Badio. Se sindica también la participación del médico haitiano-estadounidense Christian Emmanuel Sanon, de 63 años y afincado en Florida y del senador opositor a Moïse, John Joel Joseph quien habría facilitado las armas y el facilitar la complicidad de los agentes de seguridad que protegían al asesinado presidente. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57858636
  5. https://www.larazon.es/internacional/20210713/hmnuqizckzbx5ngyqhw4mq5q7u.html
  6. https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20210710-haiti-moise-asesinato-eeuu-tropas
  7. En un interesante trabajo titulado “Haití: el asesinato de Moïse y la política de río revuelto señala que “En el plano internacional, y en particular desde el año 2019, Moïse estrecharía su vínculo con los Estados Unidos y la administración Trump, convirtiéndose en un lobista de los intereses norteamericanos en los organismos regionales como la OEA, reconociendo al autoproclamado Juan Guaidó como presidente “encargado” de Venezuela, abandonando la plataforma energética Petrocaribe, torpedeando espacios de Integración regional como la CARICOM y manifestando apoyo y simpatía por diversos regímenes neoliberales y paramilitares del continente. Esto le daría una suerte de carta de inmunidad, y le garantizaría su blindaje internacional” Cosa que finalmente le fue negado y con ello se dio paso a la autorización tácita de su ejecución. https://www.cadtm.org/Haiti-el-asesinato-de-Moise-y-la-politica-de-rio-revuelto

ASESINATO DEL PRESIDENTE DE #HAITÍ SE ORGANIZÓ EN #EEUU

Donde están los criminales y los que propagan el odio siempre?


El plan para asesinar al presidente
de Haití, Jovenel Moïse, se orquestó
desde Miami, Florida, mediante un
esquema que consistía en contratar a
soldados colombianos, entrenados en
EE. UU., para llevar a la presidencia al
médico y pastor Christian Emmanuel
Sanon.

Según el diario The Washington
Post, la empresa de consultoría
Worldwide Investment Development
Group y la subcontratista CTU Security
fi nanciaron la compra de municiones,
equipos, transporte y alojamiento para
un comando paramilitar en Puerto
Príncipe.

Martine Moïse agradece al equipo médico por su recuperación

La exprimera dama haitiana escribió que no puede creer que su esposo haya sido asesinado frente a sus ojos.

Martine Moïse acusó a la oligarquía de planear el magnicidio de Jovenel Moïse por los cambios que pensaba hacer en Haití.

Imagen

Martine Moïse, la viuda del presidente haitiano Jovenel Moïse asesinado el pasado 7 de julio en Haití, agradeció el miércoles al equipo médico que ha estado pendiente de su recuperación tras ser operada de una herida de bala en un hospital de Estados Unidos.

A través de un mensaje en Twitter la exprimera dama haitiana escribió que no puede creer que su esposo haya sido asesinado frente a sus ojos.

En el mismo mensaje Martine Moïse afirmó que el dolor por la muerte de su esposo nunca pasará.

Al ofrecer sus primeras declaraciones el pasado 10 de julio desde un hospital de la ciudad de  Miami, EE.UU. Martine Moïse, acusó a la oligarquía haitiana de planear el magnicidio de Jovenel Moïse por los cambios que pensaba hacer el jefe de Estado en el país. 


La primera dama de Haití, Martine Moïse, llegó en un avión ambulancia al aeropuerto ejecutivo de Fort Lauderdale, al norte de Miami (EE.UU.), para ser tratada de las graves heridas que sufrió en el atentado en el que fue asesinado el presidente.

Pruebas revelan que magnicidio en #Haití fue planeado desde enero de 2021

El colombiano Neil Cáceres Durán es uno de los mercenarios capturados por las policía haitiana.

La Policía Nacional de Haití informó que al menos 21 mercenarios fueron arrestados tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse. 

A poco menos de una semana del magnicidio del presidente Jovenel Moïse, nuevas pruebas han revelado que la planificación del atentado se venía gestando desde finales de enero del 2021.

En dos audios filtrados, fechados el 26 de enero de 2021, se puede escuchar cómo se llevó a cabo el reclutamiento de algunos de los militares colombianos detenidos por la Policía haitiana tras el magnicidio.

Entre los mercenarios colombianos se encuentra Neil Cáceres Durán, quien fue reclutado como guardia de seguridad. En su país se desempeñaba como jardinero residencial.

En uno de los audios se comenta que para aplicar al puesto de guardia de seguridad se debía tener como mínimo un curso en fundamentación de vigilancia.

Otro audio revela que, de acuerdo al grado militar de los aspirantes sería el color de la carpeta que contendrá el perfil profesional de quienes aplicarían a las ofertas laborales.

La Policía Nacional de Haití (PNH) informó que un comando, integrado por 28 personas, fue el que cometió el magnicidio en la residencia del presidente Moïse, donde también resultó herida la primera dama Martine Moïse.

De acuerdo con la investigación, los mercenarios fueron reclutados por Charles Emmanuel Sanon, presunto autor intelectual del hecho, mediante la empresa CTU Security LLC, ubicada en Miami, Florida (Estados Unidos), que habría gestionado el traslado de los individuos.

Hasta el momento, las autoridades indicaron que fueron capturados 18 mercenarios colombianos y tres haitianos, mientras que otros cinco siguen siendo buscados y al menos tres terminaron abatidos por las fuerzas de seguridad.

#Haití, una base de suma importancia para #EEUU, alerta un experto

Senado de Haití ignora al premier y nombra un presidente interino | HISPANTV

Haití tiene una posición estratégica en la región y sería una buena opción para convertirse en una base militar de Estados Unidos, afirma un experto.

En un análisis concedido este sábado a la cadena HispanTV sobre la incertidumbre que impera en Haití tras el magnicidio de su presidente, el politólogo Eduardo Luque ha subrayado que, desde dicho país, se puede presionar a Cuba y Venezuela, e incluso a Perú y Brasil.

El analista ha aducido que es por esta razón que los asesinos del entonces jefe del Ejecutivo haitiano, Jovenel Moise, eran mercenarios colombianos y elementos de EE.UU.  

Así que el beneficiario sería aquel país que pueda sacar un beneficio de esta situación, que no es otro sino EE.UU., porque ocupar Haití es ocupar una base importantísima en toda América Central”, ha apostillado.

Luque ha precisado que EE.UU. y el Occidente están interesados en ocupar militarmente el país con la excusa de que ahora hay un enorme vacío de poder y es posible que se inicie una guerra civil entre los partidarios de Joseph Lambert, presidente interino nombrado por el Senado de Haití, y el primer ministro, Claude Joseph, apoyado por EE.UU. y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Al respecto, ha señalado que cada lucha entre los dos candidatos podría implicar la intervención de EE.UU. y de una fuerza de paz en el país, como ya hicieron anteriormente cuando las fuerzas de las Naciones Unidas procuraron enormes escándalos de todo tipo, sexuales y de corrupción, con la población haitiana.

Tras el asesinato del jefe de Estado de Haití a manos de un grupo de hombres armados desconocidos que irrumpió en su residencia privada en Puerto Príncipe (la capital), el Gobierno interino haitiano, presidido hasta ahora por Joseph, solicitó el viernes a EE.UU. el envío de fuerzas para ayudar en la estabilización del país, tal y como publica el diario estadounidense The New York Times.

Esto se produce mientras la Policía Nacional de Haití ha informado que, entre el grupo, conformado por 28 individuos que presuntamente participaron en la operación contra el presidente, se encontraban dos estadounidenses y 26 colombianos. 

El magnicidio tuvo lugar a menos de tres meses de las elecciones presidenciales y legislativas, convocadas para el próximo 26 de septiembre.

Militares colombianos en activo implicados en el magnicidio en Haití

Rafael Guarín Cotrino, consejero presidencial para la Seguridad Nacional, emitió un comunicado en el que confirma que es primo de Antonio Grosso.

En medio de los operativos en Haití para encontrar la totalidad del grupo señalado de asesinar al presidente Jovenel Moïse, la policía haitiana anunció la detención de otros dos colombianos vinculados al magnicidio.

Bajo esta actualización, del comando de 28 personas han sido detenidas 19 de las cuales 17 son colombianas y dos haitianas americanas. Ya que tres colombianos sospechosos fueron abatidos, solo resta por capturar a seis personas.

Uno de los fallecidos es el sargento viceprimero retirado, Duberney Capador Giraldo, quien viajó a Panamá el 6 de mayo de este año desde el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá. 

Luego viajó a la cuidad de Santo Domingo, en República Dominicana, donde estuvo cuatro días y el 10 de mayo se dirigió a Puerto Príncipe, Haití, donde estuvo 59 días. 

El juez de paz adjunto de Pétion-Ville, Clément Noël, al ser entrevistado por Le Nouvelliste, confió haber visto los cuerpos sin vida de dos mercenarios, dos colombianos de nombres Mauricio Javier Romeo Medina y Duberney Capador Giraldo, en la calle Pinchinat, en Pétion-Ville.

Otro de los detenidos es Alejandro Giraldo Zapata, soldado profesional activo, aunque el Gobierno colombiano detalló que 15 capturados son exmilitares retirados.

Otro detenido es Manuel Antonio Grosso, otro soldado profesional activo, participante en el escuadrón  de Paracaidista, fuerzas especiales y operaciones antiguerrilleras.

Groso documentó su paso por Dominicana, donde estuvieron varios mercenarios que ejecutaron la operación para asesinar al mandatario haitiano.

Rafael Guarín Cotrino, consejero presidencial para la Seguridad Nacional, emitió un comunicado en el que confirma que es primo de Antonio Grosso.

Mauricio Javier Romero Medina es otro de los militares colombianos en activo que participaron en el magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moïse el pasado 7 de julio y resultó abatido.

Otro mercenario colombiano identificado es  John Jairo Ramírez Gómez es uno de los militares que participaron en el magnicidio. Ramírez Gómez es soldado en activo.