Asesinato del presidente de #Haití: #Washington en las sombras

En el Mar Caribe, en la zona central de las Antillas, se encuentra situada la isla de Haití. Considerado el país más pobre del continente americano.

Un país presente en el análisis internacional, ya sea por temas de inestabilidad social, migratorios, catástrofes derivadas de fenómenos naturales, como también tragedias políticas, como fue el asesinato, en julio de este 2021 del hasta entonces presidente Jovenel Moïse. Haití fue el primer país de Latinoamérica en independizarse, a principios del siglo XIX (1804) a través de un singular proceso revolucionario, que combinó el abolicionismo de la esclavitud de la población negra y la independencia política del dominio francés. Una rebelión de esclavos dirigida por el político y militar François Dominique Toussaint L´Ouverture junto a líderes como Jean Jacques Dessalines quien proclamó, el año 1804, la independencia de esta zona occidental de la Isla La Española denominándola Haití (Tierra de Montañas) en homenaje a los habitantes originarios de la isla1.

Esta tierra de montañas, surcada de dificultades medioambientales, en la actualidad con un 95% de deforestación, que facilita que fenómenos naturales como tormentas tropicales generen graves inundaciones, unido al incremento de suelos poco fértiles debido a la erosión. A pesar de ello, Haití sigue siendo un territorio de gran importancia geoestratégica. Esto, debido a su proximidad a Estados Unidos y el interés de éste, a su vez de controlar a Cuba, vecino marítimo inmediato de Haití y paso marítimo y aéreo intermedio a la República Bolivariana de Venezuela. Ambos países sometidos a una política de máxima presión por parte de Washington.

Un Estados Unidos con presencia de Organizaciones No Gubernamentales y Fundaciones como la del ex presidente Bill Clinton con fuerte influencia en la vida económica y política en Haití2 que genera distorsiones políticas, económicas y sociales. Un marcado incremento de la corrupción, catalizando la crisis política y socioeconómica en la frágil república antillana. Donde es una realidad la falta de instituciones estatales, que den cuenta de la satisfacción de las necesidades de su población. Todo ello unido al agravamiento de la lucha entre los principales grupos criminales3, como también el crecimiento de la emigración, comercio de armas y contrabando de drogas; que han encendido las luces de alarma del imperio y al mismo tiempo, ensombrecen cualquier información relativa al asesinato del presidente Moïse, por el fondo enmarañado que cubre todos estos fenómenos.

Jovenel Moïse fue ejecutado el 7 de julio del año 2021, en su propio domicilio, donde además resultó herida su esposa Martine. En un crimen cometido a manos de una veintena de mercenarios – militares colombianos contratados por la empresa Counter Terrorist Unit Federal Academy (CTU) radicada en Miami y dirigida por el venezolano antichavista, cercano al presidente colombiano Iván Duque, Antonio Emmanuel Intriago y dos haitianos de nacionalidad estadounidense. Mercenarios que recibieron entrenamiento militar en Estados Unidos, así confirmado por el propio Pentágono, en el marco de los programas de cooperación en seguridad con el Ejército colombiano4. Incluso, algunos de los detenidos habrían trabajado para la DEA, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos y el FBI, lo que hace poco probable que no se supiera en las altas esferas políticas norteamericanas el plan de magnicidio que se llevó a cabo.

Se ha señalado que el autor intelectual del asesinato sería el médico estadounidense de origen haitiano, Christian Emmanuel Sanon, radicado en Florida  – tierra fértil de mercenarios, exiliados ultraderechistas y donde se han fraguado ataques permanentes contra países latinoamericanos – quien se habría contactado con el jefe de Seguridad del palacio presidencial en la capital haitiana, Dimitri Herard, quien presenta numeroso viajes a Bogotá, Panamá y Miami las semanas previas al asesinato de Moïse. Trascendió, según información entregada por la Agencia AP que Sanon habría sido abordado, en Florida, por personas que decían representar a los Departamentos de Estado y Justicia de Estados Unidos que querían ponerlo como presidente de Haití sin especificar que se quería matar a Moïse5

Por su parte Martine Moïse, la ex primera dama de Haití acusó a la oligarquía de su país de estar detrás del asesinato de su esposo6 Una oligarquía férreamente unida a Estados Unidos y Francia y que se había opuesto a las tentativas de cambio dadas a conocer por Moïse a quien sindicaban como usurpador, pues no había cesado en su cargo el día 7 de febrero del 2021 como se supone estaba establecido.  Los medios de comunicación proestadounidenses y los propios medios del país del norte americano evitan declaraciones públicas sobre versiones relativas al asesinato de J. Moïse, en parte por los propios vínculos que Moïse tenía con ese país. No hay discusiones significativas sobre este tema, lo que atestigua el interés de las elites políticas haitianas leales a Washington, por ocultar las verdaderas causas y posibles responsables del crimen, los que idearon, financiaron y llevaron a cabo este magnicidio.

Recordemos, que inmediatamente después del crimen, el gobierno de Joe Biden envió a sus representantes políticos y militares, incluso un grupo especial del FBI, para así brindar “asistencia consultiva” a las recién nombradas autoridades haitianas, presididas actualmente por el primer ministro en ejercicio, Ariel Henry, a fin de llevar a las fuerzas políticas controladas por Washington al liderazgo del país. El primer ministro de Haití, Ariel Henry (nombrado el día 5 de julio del 2021, dos días antes del asesinato de Moïse) tuvo un breve período de incertidumbre durante el cual el primer ministro interino, Claude Joseph, solicitó incluso la intervención de tropas norteamericanas – que se estudió seriamente según lo declaró la vocera de la Casa Blanca  Jenn Psaki – pero, todo se diluyó con la presión internacional que inclinó la balanza por Henry, confirmándolo en su cargo el día 20 de julio, con la orden sotto voce, de constituir una base política fiel a Washington.

Un Henry, que el pasado 29 de septiembre destituyó a los nueve miembros del Consejo Electoral Provisional (CEP) tras acusarlos de “partidistas”. Una decisión que posterga las elecciones planificadas para el día 7 de noviembre, que coincidiría con un llamado a un referéndum, que modifique la actual Constitución. Una decisión que viola el llamado “Acuerdo de Gobernanza Pacífica y Eficaz” firmado entre Henry y más de un centenar de organizaciones políticas haitianas, firmado un par de semanas antes de la destitución de los miembros del CEP y que convocaba a elecciones para mediados del año 2022.

Ariel Henry con estudios de medicina en Francia y Estados Unidos, está ligado a la Iglesia de los Santos de los últimos Días (mormones) incluso ha sido acusado de complicidad en el asesinato de Jovenel Moïse, que ha decidido adelantar las elecciones presidenciales y al mismo tiempo modificar la constitución, tal como lo quería un cuestionado Moïse. A este se le acusaba de buscar mecanismos políticos, para garantizar la impunidad de miembros de su gobierno acusados de corrupción y apoyar a multinacionales interesadas en la explotación de oro y plata en este país de 27.750 kilómetros cuadrados, dando un marco constitucional que diera a la presidencia la potestad, para decidir sobre concesiones mineras, garantizando esa explotación extranjera. La interrogante es si la nueva constitución planteada tendrá o no esos elementos favorables a multinacionales extranjeras.

La totalidad de los hechos disponibles, la historia de intervenciones, agresiones, generación de inestabilidad, apoyo a magnicidios y financiamiento a procesos golpistas en toda Latinoamérica en que Estados Unidos ha sido el actor principal, nos indica que Washington ha trabajado para elaborar un escenario de cambio favorable a sus intereses en Haití. Una realidad que ha consistido, fundamentalmente, en un fuerte socavamiento de la situación política interna previo al magnicidio de Jovenel Moïse – quien ya no servía a los intereses de Washington en virtud de situarse fuera del control y demasiado expuesto en sus vínculos con la corrupción , el despojo a las clases más desfavorecidas y su estrecho vínculos con las bandas armadas (7) – y que continua hoy bajo la exigencia de fijar elecciones que favorezcan a las agrupaciones pronorteamericanas y donde el cambio constitucional favorezca y consolide el dominio extranjero de las riquezas que aún posee Haití. Una campaña que ha significado, la destitución de funcionarios que significan un freno a las intenciones del actual primer ministro, la desorganización del sistema de gobierno impulsando el poder de las fuerzas pro-estadounidenses.

Washington, a través del trabajo de zapa desarrollado por la OEA y su secretario general, el uruguayo Luis Almagro se ha dedicado a estudiar la reacción de potencias críticas a la injerencia norteamericana en Haití, como también las organizaciones internacionales, con el fin de ir ajustando el plan de hegemonía, que le permita modificar aquellos puntos que frenen el objetivo de dominio total de Haití, sin generar críticas regionales ni mundiales. La idea es llevar adelante un plan de dominio, que sirva para implementar sus “revoluciones de colores” en otros países de Latinoamericana signados por el signo de intervención del imperialismo: Cuba, Nicaragua y Venezuela u otros que se salgan del derrotero determinado por la idea y acción de dominio de la potencia del norte. Haití parece haber sido el campo de experimentación que permita asesinar a otros mandatarios de nuestro continente. Y ahí, como siempre, en las sombras, agazapado, se encuentra la mano de Washington.

Pablo Jofré Leal

Artículo de SegundoPaso ConoSur

  1. Una independencia en lo formal, pues el propio Dessalines derivó en Emperador, eliminando a la población blanca que había quedado en la isla y dando comienzo a un enfrentamiento secular con la minoría mulata de la isla. Ejército, una elite mulata y la mayoría negra serían los ejes de enfrentamiento en un Haití, que pasaría por múltiples golpes de estado, intervención militar por parte de Estados Unidos (entre 1915 a 1934) el dominio extranjero monopólico de su comercio junto a la dictadura de los Duvalier entre 1961 a 1986.  Generando una crónica pobreza en este país, que sólo comenzaría a tener gobiernos civiles a partir de 1991 cuando asume Jean Bertrand Aristide, quien es derrocado y por la presión internacional nuevamente vuelve a ejercer su cargo. Tras Aristide se suman Boniface Alexandre, René Preval, Michel Martelly, Jocelerme Privert y Jovenel Moïse, quien resulta asesinado en julio del año 2021.
  2. El Diario The Wall Street Journal en un interesante artículo titulado “La Fundación Clinton y los contratos en Haití” da a conocer que Bill Clinton y su Fundación fue nombrado copresidente de la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití. Y, en ese papel el Departamento de Estado norteamericano empezó a dirigir a los interesados en competir por los millonarios contratos en el país a la Fundación Clinton, en una postergada reconstrucción de Haití tras la tragedia humana y económica del terremoto del año 2010.  https://www.wsj.com/articles/SB11689363469961823294104580506600474644786
  3. Existe una banda armada denominada G-9 an Fanmi e Alye  – en creolé su significado es Grupo de los 9 en familia y alianza – que tiene su campo de acción en la capital haitiana con actividades de contrabando, venta de drogas, secuestros, y asesinatos.
  4. Según una investigación del gobierno de Haití y la comisión integrada por la Dirección Nacional de Inteligencia y la policía colombiana junto a Interpol, los acusados y detenidos por el magnicidio recibieron las órdenes de asesinar a Moïse tras una reunión tres días antes del crimen con el exfuncionario del Ministerio de Justicia haitiano Joseph Felix Badio. Se sindica también la participación del médico haitiano-estadounidense Christian Emmanuel Sanon, de 63 años y afincado en Florida y del senador opositor a Moïse, John Joel Joseph quien habría facilitado las armas y el facilitar la complicidad de los agentes de seguridad que protegían al asesinado presidente. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57858636
  5. https://www.larazon.es/internacional/20210713/hmnuqizckzbx5ngyqhw4mq5q7u.html
  6. https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20210710-haiti-moise-asesinato-eeuu-tropas
  7. En un interesante trabajo titulado “Haití: el asesinato de Moïse y la política de río revuelto señala que “En el plano internacional, y en particular desde el año 2019, Moïse estrecharía su vínculo con los Estados Unidos y la administración Trump, convirtiéndose en un lobista de los intereses norteamericanos en los organismos regionales como la OEA, reconociendo al autoproclamado Juan Guaidó como presidente “encargado” de Venezuela, abandonando la plataforma energética Petrocaribe, torpedeando espacios de Integración regional como la CARICOM y manifestando apoyo y simpatía por diversos regímenes neoliberales y paramilitares del continente. Esto le daría una suerte de carta de inmunidad, y le garantizaría su blindaje internacional” Cosa que finalmente le fue negado y con ello se dio paso a la autorización tácita de su ejecución. https://www.cadtm.org/Haiti-el-asesinato-de-Moise-y-la-politica-de-rio-revuelto

ASESINATO DEL PRESIDENTE DE #HAITÍ SE ORGANIZÓ EN #EEUU

Donde están los criminales y los que propagan el odio siempre?


El plan para asesinar al presidente
de Haití, Jovenel Moïse, se orquestó
desde Miami, Florida, mediante un
esquema que consistía en contratar a
soldados colombianos, entrenados en
EE. UU., para llevar a la presidencia al
médico y pastor Christian Emmanuel
Sanon.

Según el diario The Washington
Post, la empresa de consultoría
Worldwide Investment Development
Group y la subcontratista CTU Security
fi nanciaron la compra de municiones,
equipos, transporte y alojamiento para
un comando paramilitar en Puerto
Príncipe.

Martine Moïse agradece al equipo médico por su recuperación

La exprimera dama haitiana escribió que no puede creer que su esposo haya sido asesinado frente a sus ojos.

Martine Moïse acusó a la oligarquía de planear el magnicidio de Jovenel Moïse por los cambios que pensaba hacer en Haití.

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Martine Moïse, la viuda del presidente haitiano Jovenel Moïse asesinado el pasado 7 de julio en Haití, agradeció el miércoles al equipo médico que ha estado pendiente de su recuperación tras ser operada de una herida de bala en un hospital de Estados Unidos.

A través de un mensaje en Twitter la exprimera dama haitiana escribió que no puede creer que su esposo haya sido asesinado frente a sus ojos.

En el mismo mensaje Martine Moïse afirmó que el dolor por la muerte de su esposo nunca pasará.

Al ofrecer sus primeras declaraciones el pasado 10 de julio desde un hospital de la ciudad de  Miami, EE.UU. Martine Moïse, acusó a la oligarquía haitiana de planear el magnicidio de Jovenel Moïse por los cambios que pensaba hacer el jefe de Estado en el país. 


La primera dama de Haití, Martine Moïse, llegó en un avión ambulancia al aeropuerto ejecutivo de Fort Lauderdale, al norte de Miami (EE.UU.), para ser tratada de las graves heridas que sufrió en el atentado en el que fue asesinado el presidente.

Pruebas revelan que magnicidio en #Haití fue planeado desde enero de 2021

El colombiano Neil Cáceres Durán es uno de los mercenarios capturados por las policía haitiana.

La Policía Nacional de Haití informó que al menos 21 mercenarios fueron arrestados tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse. 

A poco menos de una semana del magnicidio del presidente Jovenel Moïse, nuevas pruebas han revelado que la planificación del atentado se venía gestando desde finales de enero del 2021.

En dos audios filtrados, fechados el 26 de enero de 2021, se puede escuchar cómo se llevó a cabo el reclutamiento de algunos de los militares colombianos detenidos por la Policía haitiana tras el magnicidio.

Entre los mercenarios colombianos se encuentra Neil Cáceres Durán, quien fue reclutado como guardia de seguridad. En su país se desempeñaba como jardinero residencial.

En uno de los audios se comenta que para aplicar al puesto de guardia de seguridad se debía tener como mínimo un curso en fundamentación de vigilancia.

Otro audio revela que, de acuerdo al grado militar de los aspirantes sería el color de la carpeta que contendrá el perfil profesional de quienes aplicarían a las ofertas laborales.

La Policía Nacional de Haití (PNH) informó que un comando, integrado por 28 personas, fue el que cometió el magnicidio en la residencia del presidente Moïse, donde también resultó herida la primera dama Martine Moïse.

De acuerdo con la investigación, los mercenarios fueron reclutados por Charles Emmanuel Sanon, presunto autor intelectual del hecho, mediante la empresa CTU Security LLC, ubicada en Miami, Florida (Estados Unidos), que habría gestionado el traslado de los individuos.

Hasta el momento, las autoridades indicaron que fueron capturados 18 mercenarios colombianos y tres haitianos, mientras que otros cinco siguen siendo buscados y al menos tres terminaron abatidos por las fuerzas de seguridad.

#Haití, una base de suma importancia para #EEUU, alerta un experto

Senado de Haití ignora al premier y nombra un presidente interino | HISPANTV

Haití tiene una posición estratégica en la región y sería una buena opción para convertirse en una base militar de Estados Unidos, afirma un experto.

En un análisis concedido este sábado a la cadena HispanTV sobre la incertidumbre que impera en Haití tras el magnicidio de su presidente, el politólogo Eduardo Luque ha subrayado que, desde dicho país, se puede presionar a Cuba y Venezuela, e incluso a Perú y Brasil.

El analista ha aducido que es por esta razón que los asesinos del entonces jefe del Ejecutivo haitiano, Jovenel Moise, eran mercenarios colombianos y elementos de EE.UU.  

Así que el beneficiario sería aquel país que pueda sacar un beneficio de esta situación, que no es otro sino EE.UU., porque ocupar Haití es ocupar una base importantísima en toda América Central”, ha apostillado.

Luque ha precisado que EE.UU. y el Occidente están interesados en ocupar militarmente el país con la excusa de que ahora hay un enorme vacío de poder y es posible que se inicie una guerra civil entre los partidarios de Joseph Lambert, presidente interino nombrado por el Senado de Haití, y el primer ministro, Claude Joseph, apoyado por EE.UU. y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Al respecto, ha señalado que cada lucha entre los dos candidatos podría implicar la intervención de EE.UU. y de una fuerza de paz en el país, como ya hicieron anteriormente cuando las fuerzas de las Naciones Unidas procuraron enormes escándalos de todo tipo, sexuales y de corrupción, con la población haitiana.

Tras el asesinato del jefe de Estado de Haití a manos de un grupo de hombres armados desconocidos que irrumpió en su residencia privada en Puerto Príncipe (la capital), el Gobierno interino haitiano, presidido hasta ahora por Joseph, solicitó el viernes a EE.UU. el envío de fuerzas para ayudar en la estabilización del país, tal y como publica el diario estadounidense The New York Times.

Esto se produce mientras la Policía Nacional de Haití ha informado que, entre el grupo, conformado por 28 individuos que presuntamente participaron en la operación contra el presidente, se encontraban dos estadounidenses y 26 colombianos. 

El magnicidio tuvo lugar a menos de tres meses de las elecciones presidenciales y legislativas, convocadas para el próximo 26 de septiembre.

Militares colombianos en activo implicados en el magnicidio en Haití

Rafael Guarín Cotrino, consejero presidencial para la Seguridad Nacional, emitió un comunicado en el que confirma que es primo de Antonio Grosso.

En medio de los operativos en Haití para encontrar la totalidad del grupo señalado de asesinar al presidente Jovenel Moïse, la policía haitiana anunció la detención de otros dos colombianos vinculados al magnicidio.

Bajo esta actualización, del comando de 28 personas han sido detenidas 19 de las cuales 17 son colombianas y dos haitianas americanas. Ya que tres colombianos sospechosos fueron abatidos, solo resta por capturar a seis personas.

Uno de los fallecidos es el sargento viceprimero retirado, Duberney Capador Giraldo, quien viajó a Panamá el 6 de mayo de este año desde el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá. 

Luego viajó a la cuidad de Santo Domingo, en República Dominicana, donde estuvo cuatro días y el 10 de mayo se dirigió a Puerto Príncipe, Haití, donde estuvo 59 días. 

El juez de paz adjunto de Pétion-Ville, Clément Noël, al ser entrevistado por Le Nouvelliste, confió haber visto los cuerpos sin vida de dos mercenarios, dos colombianos de nombres Mauricio Javier Romeo Medina y Duberney Capador Giraldo, en la calle Pinchinat, en Pétion-Ville.

Otro de los detenidos es Alejandro Giraldo Zapata, soldado profesional activo, aunque el Gobierno colombiano detalló que 15 capturados son exmilitares retirados.

Otro detenido es Manuel Antonio Grosso, otro soldado profesional activo, participante en el escuadrón  de Paracaidista, fuerzas especiales y operaciones antiguerrilleras.

Groso documentó su paso por Dominicana, donde estuvieron varios mercenarios que ejecutaron la operación para asesinar al mandatario haitiano.

Rafael Guarín Cotrino, consejero presidencial para la Seguridad Nacional, emitió un comunicado en el que confirma que es primo de Antonio Grosso.

Mauricio Javier Romero Medina es otro de los militares colombianos en activo que participaron en el magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moïse el pasado 7 de julio y resultó abatido.

Otro mercenario colombiano identificado es  John Jairo Ramírez Gómez es uno de los militares que participaron en el magnicidio. Ramírez Gómez es soldado en activo.

Colombianos involucrados en magnicidio en #Haití son exmilitares

La Policía de Haití precisó que en el magnicidio de Moïse participaron 28 mercenarios: dos estadounidenses y 26 colombianos.

Molano aseguró que la policía y el ejército colombianos tienen la instrucción de colaborar para que se esclarezca el crimen.

El ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, informó este jueves que los colombianos presuntamente involucrados en el magnicidio del presidente de Haití, Jovenel Moïse, son miembros retirados del Ejército del país suramericano.

En conferencia de prensa, Molano indicó que este día, la Policía Internacional (Interpol) solicitó de manera oficial información al Gobierno colombiano y a la Policía Nacional sobre los presuntos responsables del crimen ocurrido la madrugada del miércoles en la nación caribeña.

“Inicialmente la información señala que son ciudadanos colombianos miembros retirados del Ejército Nacional”, afirmó el ministro de Defensa.

“Hemos dado las instrucciones por parte del Gobierno nacional a nuestra policía y al ejército para que de inmediato se preste la colaboración en el desarrollo de esta investigación para que se esclarezcan estos hechos”, expresó.

Molano subrayó que la Fuerza Pública colombiana ofrecerá “toda la disposición (…) a la hermana República de Haití”.

Este jueves, el director general de la Policía de Haití, Leon Charles, precisó que en el magnicidio de Moïse participaron 28 mercenarios. Se trata de dos estadounidenses y 26 colombianos.

El funcionario haitiano precisó que 15 mercenarios están en manos de la Policía (entre ellos los dos estadounidenses). El resto o fueron abatidos o están prófugos.

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Condena internacional ante magnicidio de Jovenel Moïse en #Haití

El presidente Jovenel Moïse y su esposa Martine fueron atacados en su casa durante la madrugada.

Presidentes, diplomáticos, intelectuales y organizaciones regionales reiteraron su solidaridad para el pueblo haitiano ante lo ocurrido.

Varios líderes, organizaciones e intelectuales del mundo condenaron el magnicidio del mandatario de Haití, Jovenel Moïse, ocurrido en la madrugada de este miercoles en su residencia privada ubicada en Puerto Príncipe (capital).

El primer ministro interino de Haití, Claude Joseph, fue quien confirmó la noticia y, posteriormente, decretó un Estado de sitio por 15 días. El anuncio fue realizado junto al director de la Policía Nacional, Leon Charles, tras dirigir un Consejo de Ministros extraordinario.

Durante la declaración en televisión, Joseph afirmó que “se han tomado todas las medidas para asegurar la continuidad del Estado”.

Tras conocerse la noticia del magnicidio, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, publicó un mensaje en su cuenta Twitter para lamentar lo sucedido y condenar la violencia. “Enviamos nuestras condolencias a familiares y al hermano pueblo haitiano”, dijo.

La senadora y ministra de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior de Jamaica, Kamina J. Smith, manifestó su conmoción ante el asesinato del presidente haitiano. “Transmitiendo nuestro más sentido pésame a nuestro hermano país Haití, a su esposa y familia”, dijo en su cuenta en la red social Twitter.

Asimismo, el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, repudió el hecho y realizó el llamado para abogar “porque reine la paz y la estabilidad en Haití”. A este mensaje se sumó el canciller Jorge Arreaza, quien brindó su “solidaridad incondicional” en representación del pueblo venezolano.

Uno de los mandatarios en expresar su condena firme fue el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien llamó a encontrar una salida a la crisis violenta del país mediante la unidad.

Desde México, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, llamó a condenar la violencia en el país y transmitió “sus condolencias al pueblo haitiano.

Por su parte, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador lamento el crimen y expresó sus profundas condolencias por estos hechos.  

El jefe de Estado de Colombia, Iván Duque, también manifestó su rechazo al asesinato, considerándolo un acto cobarde y lleno de barbarie contra el pueblo haitiano.

A su vez, el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, señaló que lo sucedido fue un ataque atroz hacia Haití y la región. “Me he reunido y hablado con el presidente Moïse muchas veces (…) encontré que era un hombre comprometido con que Haití ocupara su lugar en el mundo”, recordó.

Asimismo, el Ejecutivo de Argentina, Alberto Fernández, publicó en su cuenta Twitter la condena por el magnicidio contra Moïse y reiteró que “acompañamos al pueblo haitiano y llamamos a la unidad para restablecer el Estado de derecho y la democracia ante este crimen atroz”.

Consternación y tristeza fueron las palabras del primer ministro británico, Boris Johnson, para describir su pesar ante los sucesos. “Este es un acto abominable y pido calma en este momento”, comunicó.

Igual consternación manifestó el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Josep Borrell Fontelles, quien apuntó que hacía solo tres semanas se había reunido con Moïse.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Gueterres, condenó el hecho y llamó a ajusticiar a los autores, reiterando que el ente “seguirá apoyando al Gobierno y al pueblo de Haití”.

Por la misma línea de mensajes se manifestó el jefe de Estado de Bolivia, Luis Arce, quien expresó su profundo lamento por “el asesinato del presidente de la hermana República de Haití

El jefe del Ejecutivo de Chile, Sebastián Piñera, calificó de cobarde el asesinato a su par haitiano. “Llamamos a la unidad y paz para fortalecer la democracia y encontrar una salida a la grave crisis que atraviesa Haití”, concluyó en su mensaje de redes sociales.

La primera ministra de Barbados, Mia Mottley, aseveró que el magnicidio de Moïse de Haití “es un acto atroz que Barbados condena con vehemencia. La violencia nunca puede ser una solución y debe rechazarse en todas las circunstancias”.

Su homólogo en República Dominicana, Luis Abinader, también lamentó el magnicidio y subrayó que el crimen atenta contra el orden democrático regional y haitiano. 

Igualmente, el expresidente dominicano Leonel Fernández emitió su condena por el hecho y afirmó que “ese acontecimiento luctuoso profundiza aún más la crisis económica, social y política en ese país”.

El secretario ejecutivo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), Sacha Llorenti, difundió un comunicado de la organización en el cual los países miembros rechazaron lo sucedido.

“La Alianza hace un llamado a la paz y hace extensiva a sus familiares, amigos y al pueblo haitiano su solidaridad y más sentidas condolencias”, refiere el texto.

La líder colombiana Piedad Córdona deploró el hecho y expresó su solidaridad con el pueblo haitiano, “nación que siempre llevo en el corazón”.

Los expresidentes de Bolivia y Ecuador, Evo Morales y Rafael Correa respectivamente, también expresaron su solidaridad con el pueblo de Haití. “Que descansen en paz, y que su martirio traiga la paz a Haití”, publicó Correa.

Desde Perú, su mandatario Francisco Sagasti condenó el asesinato y transmitió sus condolencias y solidaridad con Haití. “Estos hechos que enlutan a nuestra región no deben quedar impunes”, concluyó. 

El candidato presidencial peruano, Pedro Castillo, repudió todo acto violento que atente “contra la democracia y el Estado de Derecho”. Además, ofreció sus condolencias a la familia del presidente y al pueblo haitiano.

Por su parte, el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, aseguró en su cuenta Twitter que “su Gobierno condena este acto abominable y reitera que nosotros, en Caricom, no utilizamos la violencia y la matanza que socavan la democracia y el Estado de derecho”.

En Panamá, el mandatario Laurentino Cortizo hizo un llamado a la unidad para que Haití encuentre la paz social y el restablecimiento de sus instituciones democráticas.

Los Gobiernos de Nicaragua y Belice emitieron un comunicado condenando el magnicidio, al tiempo que la Comunidad del Caribe (Caricom) convocó a una reunión de los líderes de la región para analizar la situación en Haití tras el violento asesinato al jefe de Estado.

Policía de #Haití detiene a dos #mercenarios por el magnicidio de Jovenel Moïse

Detienen a presuntos autores de magnicidio en Puerto Príncipe | El  Economista

Las autoridades policiales haitianas confirmaron que fueron abatidos otros cuatro involucrados en el hecho.

El director general de la Policía Nacional de Haití, Leon Charles, informó que fueron detenidos dos mercenarios por el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, ocurrido durante la madrugada de este miércoles en su residencia ubicada en Puerto Príncipe (capital).

Durante una declaración televisada, el funcionario precisó que en el operativo que se realiza también fueron abatidos otros cuatro individuos, mientras que continúa la búsqueda de otros presuntos involucrados en el hecho. 

Por su parte, el primer ministro interino de Haití, Claude Joseph, reiteró el llamado a todos los sectores del país para que se mantenga la calma y aseguró que el Consejo de Ministros tiene “la situación bajo control”.

“Pudimos constatar que muchos sectores de la oposición están en contra del acto tan bárbaro (el magnicidio)”, dijo Joseph y añadió que mantienen los brazos abiertos para avanzar en conseguir la unión del país.

Igualmente, reiteró que el asesinato del mandatario haitiano “no va a quedar impune” y que desean evitar que la población pague por la crisis que vive el país caribeño.

Horas antes, el primer ministro haitiano decretó 15 días de duelo nacional y un Estado de sitio en todo el país, “en estricta aplicación del artículo 149 de la Constitución y después del Consejo de Ministros Extraordinario”.

Pese a ser destituido el pasado lunes, Joseph ha asumido la dirección del país de forma interina tras la magnicidio. Hasta el momento, las autoridades no han notificado las posibles razones del crimen ni lo que ocurrirá con el Gobierno.

¿Qué le depara a #Haití después del magnicidio de Jovenel Moïse?

Haití continúa siendo la nación más pobre del mundo y desde 1986 hasta la fecha han pasado 20 presidentes distintos.

El magnicidio contra el presidente se perpetra en medio de una profunda crisis política y social.

Los haitianos están padeciendo un momento de alta tensión de orden sociopolítico tras el magnicidio perpetrado contra el jefe de Estado Jovenel Moïse en horas de la madrugada de este miércoles en su residencia Presidencial.

No obstante, antes del magnicidio contra el presidente, el país sufre problemas de seguridad y de salud, además de contar con la presencia de al menos 77 grupos armados delincuencias (de acuerdo a la Comisión Nacional de Desarme, Desmantelamiento y Reinserción), también atraviesa una crisis sanitaria a causa de la pandemia de la Covid-19.

En medio del panorama sombrío el país ahora pareciera andar a la deriva, los ciudadanos se mantienen resguardados en sus casas por temor al accionar militar o de las bandas existentes y un primer ministro interino que ya declaró el Estado de sitio.

Por el momento, se conoce que el actual primer ministro de facto, Claude Joseph, se autoproclamó como presidente evicando al artículo 149 de la Constitución, aunque por ser de facto, estaría imposibilitado de ejercer el interinato en la jefatura del Estado.

Sin embargo, lo concreto es que los haitianos deberán acudir a las urnas el próximo 26 de septiembre del presente año, donde elegirán a su próximo presidente y a los parlamentarios. Comicios en que Moïse no podía participar, pese a sus intentos por hacerlo.

Para el 26 de septiembre también se estima la celebración de un referéndum para aprobar o desaprobar la nueva Constitución de Haití. La iniciativa fue liderada por Moïse aludiendo que iba a reforzar la figura presidencial, aunque contó con el rechazo de los opositores, quienes señalaban que era una estrategia del jefe de Estado para perpetuarse en el poder. 

La crisis contemporánea

Desde su asunción como jefe de Estado el pasado 7 de febrero de 2017 y después de un polémico proceso electoral, el empresario bananero Jovenel Moïse, contó con una baja popularidad traducida a fuertes críticas, las cuales estallaron con el ajuste propuesto con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En 2018, Moïse implementó el ajuste diseñado por el FMI (a cambio de que el organismo financiero le otorgara préstamos por 96 millones de dólares para paliar la deuda), lo que desencadenó a un incremento del petróleo y sus derivados en caso el 38 por ciento, la gasolina y el Diesel aumentaron en un 47 y 51 por ciento, respectivamente.

Producto de la medida centenares de haitianos se movilizaron exigiendo la derogación del ajuste con el FMI, algo conseguido tras fuertes represiones de la policía que se tradujeron en denuncias de asesinatos y desaparecidos.

Aunque las elecciones parlamentarias estaban programadas para el 2018, se postergaron en varias oportunidades y ante la imposibilidad de que una representatividad oficialista, el propio presidente Moïse disolvió el Parlamento y gobernó por decreto hasta el día de su asesinato.

Además de la represión contra los manifestantes y la disolución del Parlamento, en el año 2019 estalló un escándalo de corrupción respecto a los recursos del programa Petrocaribe (se estiman por 6 millones de dólares) que condujeron a masivas manifestaciones que aún se mantenían. 

Por lo pronto, Haití continúa siendo la nación más pobre del mundo y desde 1986 hasta la fecha han pasado 20 presidentes distintos, quienes van desde generales a ministros en funciones.

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