Presidente #Putin hace un llamado a la unidad por el #DíadeRusia

Según Putin, el Día de Rusia «está lleno del orgullo» de la historia del país y «la fe en su futuro». Foto: TASS

El presidente Vladímir Putin felicitó este domingo a los ciudadanos por el Día de Rusia, la fecha que conmemora la Declaración de la Soberanía Nacional del país, aprobada el 12 de junio de 1990, y señaló que a los rusos les une el patriotismo y los valores morales.

El presidente ruso, Vladimir Putin, enfatiza que en este momento, la unidad de la gente del país es más importante que nunca.

«Hoy somos especialmente conscientes de lo importante que es para la Patria, para nuestra sociedad, para el pueblo estar unidos».

«Esa unidad, la devoción a la Patria, la responsabilidad por ella nos la legaron nuestros antepasados», dijo en la ceremonia de presentación de premios estatales y premios Héroe del Trabajo el domingo en el Kremlin.

Este 12 de junio, los rusos celebran su gran fiesta nacional, el Día de Rusia. Desde la mañana, varios líderes mundiales han enviado sus felicitaciones a las autoridades del país y al pueblo.

El jefe de Estado destacó que estas tradiciones milenarias tienen un gran poder, además de valores morales y fundamentos espirituales.

«Nacieron y se fortalecieron a lo largo de los mil años de historia de Rusia, y hoy unen a nuestro pueblo multinacional, para quien en todo momento los sinceros y profundos sentimientos de patriotismo han sido y siguen siendo sagrados», dijo Putin.

Rusia está orgullosa de los logros y victorias militares de sus antepasados, de todos aquellos que se esforzaron y supieron salir adelante, descubrir cosas nuevas, lograron el desarrollo progresivo de la Patria y defendieron la Patria en las batallas, y también afirmaron su digno papel en el mundo.

‘The Guardian’: «#Rusia está ganando la #guerra económica»

…..las cosas van muy mal para los países occidentales

Hace ya tres meses que Occidente lanzó su guerra económica contra Rusia y no va según lo previsto. Al contrario, las cosas van muy mal para los países occidentales, reza una publicación de The Guardian.

Un editor económico del diario británico Larry Elliott destaca que las sanciones han tenido el efecto perverso de hacer subir el coste de las exportaciones de petróleo y gas de Rusia, impulsando masivamente su balanza comercial.

Como prueba, el autor cita los siguientes datos: en los primeros cuatro meses de 2022, Rusia logró presumir de un superávit por cuenta corriente de 96.000 millones de dólares, más del triple que en el mismo periodo de 2021.

Cuando la UE anunció su prohibición parcial de las exportaciones de petróleo ruso, a principios de esta semana, el coste del crudo en los mercados mundiales aumentó. Pero esto no hizo más que proporcionar a Rusia otra fuente de ingresos. A Moscú no le resulta difícil encontrar mercados alternativos para su energía, ya que las exportaciones de petróleo y gas a China aumentaron en abril más de un 50% respecto al año anterior.

Además, gracias a los controles de capital y a un saludable superávit comercial, el rublo ha adquirido más fuerza. Rusia tiene tiempo para encontrar fuentes alternativas de repuestos y componentes en países dispuestos a eludir las sanciones occidentales.

Cuando los líderes mundiales se reunieron en Davos la semana pasada, el mensaje público fue criticar a Rusia y el compromiso renovado de apoyar firmemente a Ucrania, «pero, en privado, hubo preocupación por los costes económicos de una guerra prolongada», comparte Elliott.

Las economías occidentales se enfrentan a un periodo de crecimiento lento o negativo y a una inflación creciente, un retorno a la estanflación de la década de 1970. Los bancos centrales, incluido el Banco de Inglaterra, creen que tienen que responder a una inflación de casi dos dígitos subiendo los tipos de interés. El desempleo va a aumentar. Otros países europeos se enfrentan a los mismos problemas o más, ya que la mayoría de ellos dependen del gas ruso más que el Reino Unido, explica el autor.

En todas las organizaciones multilaterales como: el FMI, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio y las Naciones Unidas, crece el temor a una catástrofe humanitaria. La posición es simple, las naciones en desarrollo que no sean exportadoras de energía, se enfrentarán a un triple golpe en el que las crisis de combustible y alimentos desencadenan crisis financieras. Enfrentados a la opción de alimentar a sus poblaciones o pagar a sus acreedores internacionales, los gobiernos optarán por lo primero. Sri Lanka fue el primer país que dejó de pagar sus deudas, pero es poco probable que sea el último. El mundo parece estar más cerca que nunca de una crisis de deuda en toda regla desde la década de 1990, reza el artículo.

«Si se necesitara una prueba de que las sanciones no funcionan, la decisión del presidente Joe Biden de suministrar a Ucrania sistemas avanzados de cohetes la proporciona. La esperanza es que la moderna tecnología militar de Estados Unidos logre lo que las prohibiciones energéticas y la confiscación de activos rusos no han conseguido hasta ahora: obligar a Putin a retirar sus tropas», escribe Larry Elliott.

Según el autor, Rusia no va a rendirse incondicionalmente y los posibles daños colaterales de la guerra económica son evidentes en la caída del nivel de vida en los países desarrollados, hambrunas, disturbios por alimentos y una crisis de la deuda en el mundo en desarrollo, concluye el autor.

El 24 de febrero, Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, previamente reconocidas por Moscú como Estados soberanos, necesitaban ayuda frente al genocidio por parte de Kiev.

Uno de los objetivos fundamentales de esa operación es la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.

#Rusia niega “categóricamente” autoría de la masacre de Bucha y acusa a los Servicios Especiales de #Ucrania de “una falsificación monstruosa” con cádaveres

Mientras sigue la operación militar rusa en Ucrania, Moscú insiste en que las autoridades ucranianas prepararon montajes de civiles asesinados en varias ciudades. Bucha, ubicada en las afueras de Kiev, capital de Ucrania, se ha convertido en nueva polémica en el conflicto ucraniano. Imágenes difundidas de cadáveres de civiles en las calles de esta localidad han conmocionado el mundo.

El Ministerio de Defensa de Rusia acusa a las autoridades ucranianas de preparar montajes de civiles asesinados por los militares rusos no solo en Bucha, sino también en otras ciudades. Aseguró que eventos similares están siendo organizados por los servicios especiales. Con respecto a las operaciones militares, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashenkov, afirmó que las fuerzas rusas lograron destruir más de 130 instalaciones militares ucranianas en una serie de operaciones aéreas tácticas llevadas a cabo durante la noche.

Entre los objetivos destruidos figura un centro de entrenamiento de mercenarios extranjeros. Pese a la continuación de la operación, que cumple ya 41 días, el Kremlin no descarta diálogos entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski.

El mandatario ucraniano que apunta el dedo acusador hacia Rusia por los hechos en Bucha y exige más armas a sus socios occidentales, también asegura que los diálogos entre Moscú y Kiev son la única opción para poner fin al conflicto. Miles de sanciones fueron impuestas contra Rusia por Occidente, con Estados Unidos a la cabeza, entre ellas, restringir importaciones de carbón y expulsar a sus diplomáticos. El Kremlin, en respuesta, ha adoptado una serie de medidas recíprocas para encararlas y asegura que no parará la operación hasta alcanzar sus objetivos, entre ellos la desmilitarización de Ucrania.

Rusia acusa a Ucrania de preparar ‘montajes’ de civiles muertos

Rusia sostiene que el gobierno ucraniano ha grabado y filmado montajes de civiles muertos en varias localidades del país. Además, ha negado «categóricamente» haber orquestado cualquier masacre.

AFP

El ministerio de Defensa de Rusia acusó el martes a las autoridades ucranianas de preparar “montajes” de civiles asesinados por las fuerzas de Moscú en varias ciudades, tras la conmoción internacional por el descubrimiento de cadáveres en la localidad de Bucha.

Las autoridades ucranianas y sus aliados occidentales acusaron al ejército ruso de haber masacrado rusos en este municipio cercano a Kiev, pero el ministerio rechazó toda responsabilidad y evocó supuestos montajes en diferentes lugares.

“Miembros del 72º centro ucraniano de operaciones psicológicas grabaron, la tarde del 4 de abril, un nuevo montaje filmado de civiles presuntamente asesinados por acciones violentas del ejército ruso en el pueblo de Moshchun, a 23 km al noroeste de Kiev”, declaró el portavoz del ministerio, Igor Konashenkov.

“Eventos similares se están organizado por los servicios especiales ucranianos en Sumy, Konotop y otras localidades”, añadió.

Estas acusaciones ocurren en medio de una ola de indignación internacional tras el descubrimiento de numerosos cadáveres en Bucha, luego de la retirada de las fuerzas rusas. La localidad de Moshchun se ubica cerca de Bucha.

Rusia negó “categóricamente” cualquier masacre, puso en duda la fiabilidad de las imágenes tomadas en ese municipio y denunció una campaña de “desinformación”.

El martes, el Kremlin volvió a tachar de “infundadas” las acusaciones contra Rusia relacionadas con Bucha y puso en duda la posibilidad de una investigación “imparcial”.

Las imágenes de Bucha son “un montaje bien orquestado”, “una falsificación monstruosa”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Moscú defenderá “enérgicamente” su propia versión, añadió.

Por otra parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo este martes que temía “nuevas atrocidades” cuando se pueda entrar en otros territorios de Ucrania que han estado bajo control ruso en estas semanas y denunció “crímenes de guerra”.

“Me temo que seremos testigos de otras atrocidades. Los rusos controlan todavía una parte del territorio ucraniano. Cuando estas zonas sean recuperadas (por los ucranianos) corremos el riesgo de descubrir más fosas comunes, más atrocidades, más ejemplos de crímenes de guerra”, dijo en una rueda de prensa en Bruselas.

#CasaBlanca intenta rectificar llamado de #Biden a destituir a #Putin

Durante unos minutos, el mundo cambió.

En un discurso pronunciado el sábado en Polonia, el presidente estadounidense, Joe Biden, aparentemente pidió la destitución del líder ruso, Vladimir Putin, por cualquier medio, al decir: “Por Dios, este hombre no puede seguir en el poder”.

El ataque verbal a pleno pulmón contra Putin pareció representar un cambio notable en la política estadounidense: un cambio de régimen en Rusia.

Pero casi tan pronto como los titulares de última hora y las notificaciones push replicaban la trascendental cita en todo el mundo, la Casa Blanca comenzó a retractarse de sus comentarios.

“El punto del presidente fue que no se puede permitir que Putin ejerza el poder sobre sus vecinos o la región”, explicó un funcionario de la Casa Blanca a The Independent.

“No estaba discutiendo el poder de Putin en Rusia, o un cambio de régimen”.

Sin embargo, el intento de operación de limpieza no logró tranquilizar a muchos observadores.

“Demasiado tarde. Todos escuchamos a Biden decir: ‘Por el amor de Dios,

este hombre no puede permanecer en el poder’”, tuiteó el columnista del Washington Post Josh Rogin.

“El mundo lo escuchó. No hay forma de deshacerlo”.

El autor y experto en asuntos internacionales Tom Nichols dijo que pensaba que el comentario había ido demasiado lejos.

Independientemente de la intención, demostró que Estados Unidos ya no estaba interesado en “relaciones significativas con Rusia” mientras Putin permaneciera en el poder.

“Ningún POTUS puede volver a reunirse con Putin. El objetivo debe ser el objetivo de la Guerra Fría: coexistencia pacífica y evitar el desastre”.

John Harwood, de CNN, lo calificó como un “fallo significativo en la disciplina” de Biden.

Tyler Pager del Washington Post informó que los comentarios de Biden no estaban planeados y habían tomado por sorpresa a sus asistentes.

Los comentarios de Biden provocaron una respuesta rápida de Rusia, ya que envió un ataque de artillería a la ciudad de Lviv, en el oeste de Ucrania, momentos después de que el presidente terminara de hablar.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, también respondió al discurso y dijo: “Esto no lo debe decidir el señor Biden. Solo debería ser una elección del pueblo de la Federación Rusa”.

Previamente, el mismo día, Biden llamó a Putin “carnicero” por el bombardeo indiscriminado de objetivos civiles en Ucrania, al reunirse con refugiados cerca de la frontera con Polonia.

También llamó a Putin un “criminal de guerra” en respuesta a una pregunta de un reportero la semana pasada. La Casa Blanca también se retractó de esos comentarios, mientras que el Departamento de Estado declaró al presidente ruso culpable de crímenes de guerra.

El peligro neonazi en #Ucrania

Los neonazis ucranianos organizaron un terror despiadado en los barrios de Mariúpol que aún controlan, donde asesinan a diario entre 80 y 235 ciudadanos, según denunció el jefe del Centro Nacional de Gestión de Defensa de Rusia, Mijail Mizintsev

Dejemos que sea un exoficial de la inteligencia de Estados Unidos, de nombre Scott Ritter, quien explique cómo se fueron  insertando elementos neonazis en las estructuras militares y otras en Ucrania que, en los últimos años, a partir de 2014,  han fomentado la situación actual.

Según Ritter, citado por Sputnik, todo empezó cuando EE. UU. y la Unión Europea movilizaron a un virulento y masivo grupo nacionalista procedente de la ciudad de Lviv, en Ucrania occidental. Entre ellos estaban los neonazis que alaban a Stepan Bandera y su movimiento pronazi ucraniano.

«Esta gente vino y se apoderó de Maidán, de una manera violenta derrocaron al presidente legítimo de Ucrania y luego se impusieron, por la fuerza y la violencia, en el cuerpo político ucraniano», explicó.

Scott Ritter, exoficial de inteligencia del Cuerpo de Marines de EE. UU. y exinspector de armamento de la ONU en Irak, recuerda que al batallón Azov impuso el gobierno ucraniano que los llamados Acuerdos de Minsk no se cumplieran.

«Este es el control que esta gente tiene. Hicieron lo mismo en el Ejército. O sea, tendrían que haber sido disueltos, arrestados o fusilados. En lugar de ello, el Ejército los absorbió y promocionó a sus oficiales. Así acabaron teniendo a neonazis por todas partes».

De acuerdo con Ritter, «la mayor humillación de todas es que las tropas británicas, canadienses y estadounidenses fueron a Ucrania para formarles en cuanto a tácticas militares y equipamiento de la OTAN».

Estos elementos, conocidos hoy, explican la conformación de la ideología nazi enquistada en Ucrania.

Por ello no es de extrañar que un médico, actualmente al servicio del ejército ucraniano, se jacte de afirmar «haber ordenado castrar a los soldados rusos heridos en combate» y capturados por el mando de Kiev.

«Son cucarachas, no son humanos», dijo el jefe del consejo observador de un hospital de campaña, Gennadi Druzenko, en una transmisión de la cadena Ukraina 24, según recoge este lunes la agencia de noticias rusa Sputnik, que compara al citado médico con el fascista Josef Mengele, mejor conocido como el Ángel de la muerte.

En otro ejemplo de las prácticas del Tercer Reich aplicadas en Ucrania, el presentador de esa nación Fahrudin Sharafmal hizo un llamamiento a degollar a todos los niños rusos, precisa el citado sitio digital.

De igual forma, asegura que el jefe de servicios fronterizos de Ucrania, Serguei Deineko, prometió hacer todo para asesinar a las esposas, los hijos, padres, hermanos y hermanas de los militares rusos.

Concluye la información de este lunes señalando que los neonazis ucranianos organizaron un terror despiadado en los barrios de Mariúpol que aún controlan, donde asesinan a diario entre 80 y 235 ciudadanos, según denunció el jefe del Centro Nacional de Gestión de Defensa de Rusia, Mijail Mizintsev.

Matiza toda esta realidad, otra información, también de este lunes, donde se precisa que la Unión Europea asignará mil millones de euros extra a Ucrania, para adquirir armas, según comunicó la titular de Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock. 

Preguntémonos entonces, ¿a qué y a quiénes está financiando Occidente en la nación ucraniana?

Fin de combates en #Ucrania será rápido si #EE.UU. quiere la paz, afirma #Lukashenko

El presidente belaruso, Alexandr Lukashenko, aseguró que los combates en Ucrania terminarán rápido si Estados Unidos se pronuncia por la paz, pero aclaró que la probabilidad de que eso suceda es muy baja.

El primer mandatario explicó en entrevista para la televisora japonesa TBS difundida por el canal Belarús 1 en YouTube que “la situación que se está desarrollando en Ucrania es muy rentable para los estadounidenses».

En su opinión, los enfrentamientos pueden detenerse si Rusia y Ucrania firman un acuerdo, o si Washington da una orden a los dirigentes ucranianos para que cesen las acciones militares. Consideró que, si la Casa Blanca lo hace, la Unión Europea y otros países la apoyarán.

Según Lukashenko, los militares ucranianos están siendo dirigidos por representantes de Occidente y Estados Unidos, quienes tienen el control total de la respuesta de Kiev frente a Moscú.

“No es Zelensky quien está al mando de todo el proceso. Ni siquiera son los asesores los que aconsejan a los militares cómo comportarse”, dijo el jefe de Estado belaruso, quien agregó que el mandatario ucraniano recibe instrucciones del presidente estadounidense, Joe Biden, y del primer ministro británico, Boris Johnson.

Lukashenko afirmó que los países occidentales empujaron a las autoridades ucranianas a iniciar una guerra, cuando está claro que Kiev no debe servir como trampolín para un ataque a Rusia.

Manifestó que Ucrania no debería tener armas nucleares, así como no debería amenazar a Rusia ni prohibir a sus habitantes hablar en cualquier idioma porque en el país viven muchos rusos.

“Nadie debe infringir a nadie. Y de ninguna manera debe florecer el nazismo allí, para que no se convierta en el fascismo que vivimos a mediados del siglo pasado”, apuntó.

El presidente belaruso aclaró que su país mantiene una postura neutral sobre los sucesos en Ucrania. “El hecho de que estemos en conversaciones es una confirmación de nuestra posición. No vamos a involucrarnos en esta guerra, lo he declarado en repetidas ocasiones”, expresó.

Subrayó que Belarús no va a condenar las posiciones de Rusia o Ucrania. “Debemos comprometernos a que la guerra se detenga y empecemos a construir relaciones cálidas y amistosas”, enfatizó

#Occidente intenta dividir y debilitar a #Rusia, asegura #Putin

El presidente Vladimir Putin aseguró hoy que Occidente no necesita una Rusia fuerte y soberana, quiere convertirla en un país débil y dependiente.

En la unión para el análisis y la implementación de medidas de apoyo social y económico a las regiones, el jefe de Estado dijo estar convencido que la política de contención hacia la nación euroasiática es una estrategia de Estados Unidos y sus aliados a largo plazo.

«Los propios líderes occidentales ya no ocultan que las sanciones no se dirigen contra individuos o empresas». «Su objetivo es asestar un golpe a toda la economía nacional, la esfera social y humanitaria, cada familia y cada ciudadano ruso», afirmó Putin.

El mandatario precisó que la operación militar de Moscú en territorio ucraniano la utilizan como pretexto para que Occidente imponga nuevas sanciones, al respecto recordó que el referéndum de Crimea también fue un motivo para que Washington y sus socios arremetieran contra la estabilidad financiera de la nación euroasiática.

Al mismo tiempo, Putin aseguró que Rusia, a diferencia de Occidente, respetaría los derechos de propiedad de las entidades foráneas.

«Apreciamos la posición de las empresas extranjeras que, a pesar de las presiones sin escrúpulos de Estados Unidos y sus vasallos, siguen

operando en nuestro país. Seguramente tendrán más oportunidades de desarrollo en el futuro», prometió el dignatario.

En ese sentido, detalló que desde el Kremlin también conocen de quienes traicionaron cobardemente a sus socios, se olvidaron de su responsabilidad con los empleados y clientes en Rusia, y se apresuraron a ganar dividendos ilusorios al participar en la campaña antirrusa.

Por otra parte, Putin recalcó que los ingresos del país son suficientes, gracias a ello el Banco Central no tendrá que «imprimir dinero».

«En la situación actual, no habrá problemas de financiación del presupuesto federal. Nuestra economía genera hoy una buena y suficiente cantidad de ingresos.

Esto significa que no será necesario recurrir a la emisión. Tenemos ingresos, ingresos de mercado y son saludables», aseveró.

Asimismo, recalcó que los problemas actuales están relacionados con dificultad en el suministro de componentes, equipos, materiales de construcción y la organización del trabajo de los contratistas.

Al respecto, Putin refirió que ante los nuevos retos Rusia necesita mantener y ampliar el programa de desarrollo a largo plazo, así como continuar implementando todos los proyectos previstos, tanto a nivel federal como regional.