Reconforta mucho ver que el sueño de #Fidel ha germinado

#RevoluciónCubana #Cuba #PCC #MiguelDíaz-Canel #Socialismo

Foto: Estudios Revolución

Estremecedor, estimulante, aleccionador y de gran utilidad resultó el encuentro que sostuvo en la tarde de este miércoles el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con jóvenes trabajadores sociales que desbordaron pasión y compromiso con el quehacer que día a día realizan en las comunidades.

De responsabilidades, historias de vida únicas, entrega y también incomprensiones se habló por espacio de más de dos horas en el emblemático salón Portocarrero del Palacio de la Revolución. Cada palabra compartida allí tuvo el propósito común de rescatar las esencias fundacionales de este Programa, de profundo sentido humanista, creado por Fidel hace 22 años.

A eso justamente los había convocado en los primeros minutos de intercambio el Presidente cubano, porque según les dijo, en sus experiencias y propuestas es posible encontrar las respuestas sobre qué «hacer para perfeccionar, para mejorar, para avanzar» en lo relacionado con el trabajo social.

Todo el proceso de transformación que estamos haciendo hoy en los barrios —reflexionó— tiene como eje central el trabajo social. Muchas veces las personas las ven solo como transformaciones físicas, materiales o de infraestructura, y nosotros estamos en contra de eso; aquí lo fundamental es cómo trabajamos la espiritualidad, lo sentimental, las emociones, y a la par avanzar en elementos que tienen que ver con la vida económica y material, enfatizó.

Son ustedes, reconoció, quienes más saben del barrio, porque llevan años trabajando con las familias y cerca de sus problemas, por eso son fundamentales para acompañar esas acciones. Yo siempre estoy defendiendo —precisó — en que la base tiene que ser el trabajo social y a partir de ahí hacemos todo lo demás.

Acompañar y educar fueron conceptos que se convirtieron en hilo conductor de varias ideas compartidas por los jóvenes, quienes insistieron en la necesidad de que se deje de ver el trabajo que realizan como puro “asistencialismo”. No fue esa la idea soñada por el Comandante en Jefe más de dos décadas atrás.

Hubo un momento, a partir del 2011 —consideró Letsy Montalvo—, en que «empezamos a perder un poquitico el sentido que teníamos los trabajadores sociales, llegando a esta condición del “asistencialismo”; las personas nos ven hoy y ven un colchón, ven una cama, ven un pomo de agua, ven una prestación monetaria… y no puede ser así, porque lo primero que está mal ese “asistencialismo”».

«Es educar a las familias lo primero que tenemos que hacer, tenemos que educarla para que sea capaz de resolver por sí misma sus problemas», valoró.

Es enseñarles a las personas cómo resolver sus problemas, respaldó Merlys Gort. Y para ello, consideró, el trabajo tiene que ser continuo y sistemático, tiene que ser visto desde diferentes aristas, y quienes lo hacemos tenemos el reto de prepararnos constantemente.

La prevención, como verdadero instrumento para influir sobre las causas que provocan muchos de los problemas sociales que existen en los barrios fue otra acción ampliamente defendida por la treintena de jóvenes, quienes en sus palabras transmitieron el sentir de la gran mayoría de sus compañeros a lo largo y ancho del país.

Porque el trabajador social también es un formador, un orientador, que acompaña a las familias y a la comunidad, respaldó Reynaldo Vera. La clave está en el accionar a diario —consideró Rafael Laguna—, porque la esencia de nuestro trabajo no es: paso por tu casa porque tienes un problema; no; paso por tu casa porque es una manera de conocer cómo viven las familias en el día a día y en verdad acompañarlas.

En el encuentro —de mucha utilidad para perfeccionar maneras de hacer en el camino de la formación de los trabajadores sociales— acompañaron al Presidente Díaz-Canel el viceprimer ministro Jorge Luis Perdomo Di-Lella; el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista y jefe su Departamento Económico Productivo, Joel Queipo Ruiz; la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Martha Elena Feitó Cabrera, así como otros representantes de ese organismo y profesores.

El diálogo también tocó aspectos como cuánto camino queda por andar en pos de preparar y capacitar cada vez más a quienes realicen estas labores; sobre planes de estudio que deben ser reevaluados; sobre aprovechar mejor, en beneficio de las familias, las investigaciones sociales que se realizan, así como otros temas que también definen las esencias del hacer de quienes el Comandante en Jefe definió como “médicos del alma”.

TRABAJAR LA ESPIRITUALIDAD

«Al reunirnos con ustedes nos damos cuenta de que lo que forjó Fidel no fue en vano», reconoció casi al término del encuentro el mandatario cubano, quien ratificó a los jóvenes la utilidad de las ideas compartidas.

Que ustedes lo defiendan con pasión, madurez, entrega y compromiso —valoró— demuestra que eso sedimentó, que se consolidó.

Reconforta mucho ver que lo soñado por Fidel ha germinado, que hay personas que han hecho del centro de su vida este trabajo y que además hay un reconocimiento social hacia ustedes en el país, independientemente de las etapas por las que hayamos pasado,  consideró.

Eso da la seguridad de que podemos lograr lo que nos proponemos ahora y hay cuestiones que en muy poco tiempo podemos restablecer, perfeccionar o llevar a lo que estos tiempos necesitan, aseguró.

El socialismo en concreto, aseveró, se construye en el barrio, con la participación de la gente, y lo que pretendemos es que sea con trabajo social, comunitario y profesional. «Ustedes son fundamentales en el actual momento histórico».

Su aporte puede ser grandísimo, reconoció el Jefe de Estado, quien comentó sobre un hecho trascendental como ha sido la construcción del nuevo Código de las Familias en Cuba, un documento que desde el punto de vista legislativo contiene elementos fundamentales para apoyar el trabajo social .

De solidaridad y valores, de espiritualidad y trabajo incansable, habló a los jóvenes Díaz-Canel, porque también las labores que ellos realizan en las comunidades es piedra angular para mover sentimientos y emociones en la familia, allí donde se forman los primero cimientos de la sociedad.

#Almeida vive y nos inspira (+ Video)

#Cuba #RevolucionCubana #PCC #Homenaje

Ofrendas florales del líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidieron el homenaje al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque  

Tercer Frente, Santiago de Cuba.–El líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, dedicaron ofrendas florales en homenaje al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, al cumplirse el aniversario 13 de su desaparición física, este 11 de septiembre.

Como expresión del sentir de nuestro pueblo, y testimonio de admiración al moncadista, expedicionario del Granma y, por orden de Fidel, Jefe fundador del iii Frente Mario Muñoz Monroy, en Twitter Díaz-Canel escribió: «Con su cubanía, su fidelidad, su coraje y su obra de amor a Cuba, 13 años después de su partida física Almeida vive y nos inspira: «Aquí no se rinde nadie, c…».

Junto a la tumba, que a ras de tierra guarda los restos del Héroe de la República de Cuba, en el mausoleo erigido en Loma de la Esperanza a los héroes y mártires del frente guerrillero, también fueron colocadas coronas de flores a título del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández, y del pueblo de Cuba.

Previo al tradicional tributo popular por la fecha, una representación de pobladores de este lomerío de la Sierra Maestra, encabezada por el miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en la provincia, José Ramón Monteagudo Ruiz, marchó en peregrinación hasta el sagrado lugar, en el que nuevos militantes del Partido recibieron el carné acreditativo de la organización.

El legado de Almeida también fue evocado en el compromiso de las jóvenes generaciones, transmitido por la primera secretaria de la ujc en el municipio, Anisleidis Rodríguez Pupo, en la reverencia de hombres, mujeres y niños que colocaron sus flores sobre la losa roja del sepulcro, y en la guardia de honor que asumieran alumnos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Contramaestre.

La estación de policía que #FrankPaís asaltó en Santiago de Cuba

#Moncada #Cuba #Historia #26deJulio #AsaltoalCuartelMoncada #DiadelaRebeldiaNacional

El 24 de julio se cumplió un aniversario más de que en 1955 revolucionarios bajo el mando de Frank País García asaltaran la estación de policía de El Caney, en Santiago de Cuba. A propósito de la conmemoración y para hurgar en ese hecho histórico, Cuba Sí consultó a la historiadora y especialista en Museología María Esther Mora, quien se desempeña como Organizadora de la Filial Provincial de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba en la Ciudad Héroe.

¿Cómo se organizó el asalto?

Los seguidores de Frank compartían la idea de la lucha armada como solución al problema nacional. Tras los acontecimientos del Moncada en 1953 se identificaron con Fidel Castro. Este había enviado emisarios para proponerles la adhesión al Movimiento 26 de Julio (M-26-7). Frank consideró que Fidel era el hombre capaz de llevar la lucha hasta donde se quería. Por tanto, convocó a sus hombres. O sea, no se unió a Fidel unilateralmente, sino que consultó con sus compañeros para sumarse al M-26-7.

Una de las misiones era la recaudación de armas y fondos, así como la captación de combatientes. Frank planteó a Pepito Tey el asalto a la estación de policía ubicada en El Caney. Contó con datos brindados por Taras Domitro y Roberto Lamela, jóvenes residentes del lugar, quienes informaron sobre las armas recibidas y la cantidad de hombres que permanecían en la estación.

El 23 de julio Frank recibió con entusiasmo la noticia de que ya estaba resuelto el trasporte para llegar a El Caney, a pocos kilómetros de la ciudad de Santiago. Como parte de los preparativos, desarrollaron prácticas de tiro.

¿Cuál era el plan? 

Reinerio Jiménez, uno de los participantes, en una ocasión comentó que Frank les dijo que iban a “tomar la Estación por sorpresa, dominar la posta y a los que estén adentro, amarrarlos y llevarnos todo lo que se pueda, armas y balas fundamentalmente”. De haber tiros, debían retirarse.

El 24 de julio se llevó a cabo la acción. Junto a Frank estarían, además de su hermano Josué País y Reinerio Jiménez, los jóvenes César Perdomo, Ariel Rojas, Francisco Santa Cruz, Santiago Montes de Oca, Carlos y Emilio Díaz.

Cuando llegaron al lugar se dispusieron a cumplir lo planeado. Un auto se acercó a gran velocidad en dirección contraria y el vigilante le dio el alto. Ello causó confusión entre los revolucionarios, quienes se creyeron descubiertos. Frank observó que el policía Ernesto Castillo Moya apuntó a dos de sus compañeros que corrían. Accionó su arma, le disparó y abatió al policía.
 
Los disparos provocaron la retirada de los asaltantes, quienes dejaron algunas armas obtenidas en una acción en abril. En la mañana de ese día fueron apresados por sospechas de haber participado y conducidos al Vivac. Se les abrió la causa número 812 de 1955. No obstante, salieron absueltos por falta de pruebas y por gestiones realizadas para mostrar su inocencia.

¿Qué importancia le confiere a la acción del Caney?

Este intento de asalto patentizó que había un grupo de jóvenes dispuestos a tomar las armas para acabar con la situación imperante en Cuba. Todo eso tuvo una trascendencia posterior. Frank cayó preso y hubo más divulgación sobre el proceso que se estaba gestando. Aunque no se logró lo que se quería ─adquirir las armas de allí─ resultó un enfrentamiento directo contra la dictadura de Fulgencio Batista.

#Raúl y la certeza de que sí se puede (+ Video)

«Es un privilegio tenerle cerca y “con los pies en el estribo”, todos los días. #Cuba le abraza y le desea mucha salud»

raul castro
Foto: Tomada de Verde Olivo

«Felicidades mi ¡General de Ejército! en sus 91. Gracias por las enseñanzas, el ejemplo, la confianza y el optimismo. Con Ud. en la vanguardia, siempre aflora una certeza: “Sí se puede”», escribió en Twitter el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en ocasión del natalicio del General de Ejército  Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana.

El mandatario añadió que «es un privilegio tenerle cerca y “con los pies en el estribo”, todos los días. Cuba le abraza y le desea mucha salud».

Asimismo, Díaz-Canel compartió valoraciones de Fidel sobre su hermano de sangre y lucha: «La vida nos ha deparado muchas satisfacciones y muchas emociones, mucha suerte, y digo realmente que ha sido una suerte para nuestro Partido, nuestra Revolución y para mí que hayamos podido disponer de un compañero como Raúl, de cuyos méritos no tengo que hablar.

«De cuya experiencia, capacidad y aportes a la Revolución no es necesario hablar. Es conocido por su actividad infatigable, su trabajo constante y metódico en las fuerzas armadas, en el Partido. Es una suerte que tengamos eso».

También en esa red social, felicitaron al General de Ejército los miembros del Buró Político, Manuel Marrero Cruz, Salvador Valdés Mesa y Roberto Morales Ojeda, primer ministro, vicepresidente de la República, y secretario de Organización del Comité Central, respectivamente.

Igualmente, compartieron su admiración y cariño por Raúl, otros representantes del Partido, del Estado y del Gobierno, y miles de cubanas y cubanos en sus perfiles personales; de tal forma que Raúl Castro Ruz y #RaulEsRaul se convirtieron en tendencia en las redes sociales, en la jornada de ayer.

Para celebrar la fecha, además, fue inaugurada la exposición fotográfica Raúl Presente, en el teatro Nicolás Guillén, del Parque Histórico-Militar Morro-Cabaña.

Organizada por la Oficina de Historia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Museo de la Revolución y con la contribución de los grupos creativos de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana, la muestra incluye 32 instantáneas de Raúl Abreu Acuña, quien durante más de 25 años ha trabajado junto al General de Ejército; José Manuel Correa Armas, fotorreportero del periódico Granma, y el historiador Ernesto Michel García.

Fue exhibido, también, un conjunto de piezas de alto valor patrimonial, relacionadas con la vida y la obra de Raúl.

Luego se realizó el taller juvenil Raúl en Revolución, donde se narraron experiencias de la relación del líder con los jóvenes, aspectos poco conocidos de su vida, su vínculo con el Museo de la Revolución y con la defensa de la Historia. El colofón del homenaje fue la actuación de La Colmenita de Romerillo.

Hermanos del alma

La frase de “hermanos del alma” la escuché por primera vez de Katiuska Blanco, al referirse a ese vínculo espiritual tan intenso existente entre Raúl y Fidel, una conexión que va más allá de la sangre común, el cariño, la admiración y el respeto, pues tiene que ver con la manera en que esos dos seres abrazaron la causa revolucionaria, compartieron juntos todos los peligros y sacrificios, enfrentaron y superaron todo tipo de obstáculos, y quedaron aun más unidos para siempre, no solo entre ellos, sino en el alma misma de la patria.

“Ser hermano de Fidel, es un privilegio—expresó Raúl en entrevista concedida al periodista Mario Vázquez Raña en 1993—. Siempre fue, desde la infancia, mi héroe; porque de todos los hermanos, yo soy el cuarto. Está una hermana, la mayor, después Ramón, un año después Fidel, cinco años después yo. O sea, que él, llevándome cinco años, era mi hermano inmediato superior. Y siempre fue mi héroe, mi más cercano compañero, pese a la diferencia de edad”.[i]

Existen numerosas anécdotas de cómo esa relación especial entre ellos germinó desde el seno familiar en Birán, en los colegios Hermanos de La Salle y Dolores en Santiago de Cuba y alcanzó su máximo esplendor a partir de la radicalización del pensamiento revolucionario de ambos y la decisión de unir su suerte por un destino verdaderamente luminoso para Cuba.

Siendo apenas un adolescente, ya Raúl se cuestionaba la realidad social que percibía en el entorno de Birán, rodeado de propiedades y empresas estadounidenses, ideas que compartía con los trabajadores de la zona y que de una u otra forma llegaban a oídos de su padre. Preocupado por esta situación, Ángel Castro decidió entonces confiar a Fidel la formación de Raúl y aceptó que lo llevara a La Habana bajo su responsabilidad. El resultado fue que Fidel se convirtió en el principal educador político de Raúl. El primer libro que le dio a leer fue El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, de Federico Engels, luego otros que estimularon las inquietudes políticas del joven Raúl, y aunque se hizo comunista por voluntad propia, no hay dudas de que la influencia de su hermano fue fundamental.

Mas Raúl no se ganó el lugar que hoy ocupa en la historia por ser hermano de Fidel, —de hecho, este último evitó siempre que hubiera favoritismos y condescendencias en ese sentido— sino por mérito propio, a partir de su determinación y firmeza al actuar en momentos cruciales. Así fue durante las acciones del 26 de julio de 1953 en el Palacio de Justicia en Santiago de Cuba, cuando en una acción de audacia extrema desarmó a un sargento que dirigía una patrulla de militares en el preciso momento que detenía a sus compañeros; así tomó el mando de la situación.

“En el caso del compañero Raúl—recordó Fidel en la clausura del primer congreso del Partido el 22 de diciembre de 1975—, en realidad es para mí un privilegio que, además de un extraordinario cuadro revolucionario, sea un hermano. Esos méritos los ganó en la lucha y desde los primeros tiempos.  La relación familiar sirvió para que lo enrolara en el proceso revolucionario, lo invitara al Moncada¡Ah!, pero cuando allí, en la Audiencia de Santiago de Cuba llega una patrulla y los hace prisioneros, si Raúl no hace lo que hizo en ese instante, hace mucho tiempo que no existiría Raúl, que fue quitarle la pistola al jefe de la patrulla y hacer prisionera a la patrulla que los había hecho prisioneros a ellos. Si no hace eso, a todos ellos los habrían asesinado algunas horas después en el Moncada. Y ese fue el comienzo. Y la prisión, y el exilio, y la expedición del «Granma», y los momentos difíciles, y el Segundo Frente, y el trabajo desplegado durante estos años”.[ii]

Después del asalto al Moncada, Raúl y Fidel volverían a verse en la entrada de la cárcel de Boniato. Aunque no pudieron intercambiar palabra alguna o darse el abrazo anhelado, el hecho de saber cada uno que el otro vivía, produjo en ambos inmensa alegría. Raúl no olvidaría jamás ese momento, pues Fidel no se veía para nada derrotado, todo lo contrario, “allí estaba él con una dignidad y una estampa de firmeza e hidalguía tremenda”.[iii] No sería el único momento en que tendría lugar una escena muy similar, el 18 de diciembre de 1956, al reencontrarse en Cinco Palmas luego del desembarco del Granma y la dispersión provocada en la tropa rebelde por la sorpresa de Alegría de Pío, el propio Raúl ha contado que pensó en sus adentros que Fidel se había vuelto loco al escucharlo exclamar: ¡ahora sí ganamos la guerra¡, por el hecho de haberse reunido 8 hombres y 7 fusiles en aquel lugar memorable.

Ya para ese momento ambos hermanos habían compartido la experiencia de la prisión y el exilio. En México había peligrado todo el esfuerzo realizado por organizar una expedición a Cuba al ser apresado Fidel y una significativa parte de la dirección del Movimiento 26 de Julio. Raúl se había destacado sobremanera al desplegar una enardecida e infatigable labor por lograr la excarcelación de Fidel y sus compañeros.

Durante la lucha en las montañas de la Sierra Maestra Fidel se preocupaba por la vida de su hermano más pequeño, pero no menor era el desvelo de Raúl por la de Fidel. Cuenta Guillermo García de un incidente ocurrido después del combate de La Plata, el 17 de enero de 1957, cuando uno de los combatientes se negó a entregar el fusil y las balas que se habían ocupado a los enemigos e incluso rastrilló su arma y apuntó en forma amenazante a Fidel; señalando: “Este Springfield y la canana con cien balas lo cogí yo…si quieres el fusil ven a cogerlo”. De inmediato -relata Guillermo- Raúl dio un salto y cayó delante del fusil: “Si quieres, dispárame a mí, pero a Fidel no”.[iv]

Raúl va a estar de manera inseparable junto a Fidel en las principales acciones de la guerrilla, se destacó y ganó prestigio ante la tropa rebelde por su valentía, disciplina y compañerismo. El hoy Comandante de la Revolución, Delio Gómez Ochoa, que integró la columna número uno en la Sierra Maestra sostiene que si Raúl no tuvo más participación en acciones de mayor peligro en esa etapa fue porque Fidel trataba de preservarlo, pues sostenía ya desde ese momento que “Raúl era la gran reserva de la Revolución”.[v]

No obstante, no era posible resistirse ante el ímpetu de lucha de Raúl, el 27 de febrero de 1958, Fidel lo asciende a Comandante y lo nombra Jefe de la Columna 6, con la misión de fundar el II Frente. Raúl, que había conocido de la decisión días antes, apuntó en su diario de campaña: “Caminando con Fidel por el patio de la casa, me informó que escogiera 50 hombres para realizar la misión que le pedí una vez. Me volví loco de contento y empecé a trabajar preparando la gente. Le puse por nombre “Operación Frank País García”, en honor al inolvidable combatiente”.

La apertura del Segundo Frente se convertiría en una de las hazañas militares más significativas de la guerra de liberación, en la zona de operaciones asignada crecería aún más el liderazgo de Raúl, que mostró sus dotes no solo como estratega militar, sino como organizador. El Segundo Frente en materia de organización puede considerarse la simiente de la futura institucionalidad de la Revolución, Fidel lo definiría como «modelo de organización, administración y orden».

Raúl también tendría una destacada participación, junto a Fidel y el Comandante Juan Almeida Bosque, en las operaciones que dieron cerco a la ciudad de Santiago de Cuba y a las contundentes victorias del Ejército Rebelde en el mes de diciembre de 1958, que constituyeron la antesala del triunfo revolucionario. Raúl había vuelto a encontrarse con Fidel el 18 de diciembre en La Rinconada, sede de la Comandancia del Ejército Rebelde. “Volvemos a La Rinconada —escribiría Almeida en sus memorias—, a una reunión para ultimar planes para la ofensiva final ante el tambaleo del régimen. Están presentes todos los representantes del Movimiento 26 de Julio en el país que pudieron asistir. Vemos a Raúl después de su largo abrazo con Fidel, tras nueve meses de su salida de La Pata de la Mesa. En su zona ha dejado un frente consolidado y realiza una ofensiva arrolladora. Viene acompañado de Vilma y Piñeiro”.[vi]

Llegada la hora del triunfo revolucionario Raúl se encargaría de tomar todas las medidas pertinentes para proteger la vida de Fidel en el trayecto de la Caravana de la Libertad por toda la Isla. Otra tarea que cumplió con gran amor y responsabilidad. Encargaría al frente de esa misión a uno de sus mejores hombres, al Comandante Antonio Enrique Lussón Battle.

Es así que cuando triunfa la Revolución, Raúl había acumulado méritos suficientes para constituir el segundo hombre en la dirección del Movimiento 26 de Julio, ratificado además en acto público por el pueblo en fecha tan temprana como el 21 de enero de 1959, al ser propuesto directamente por Fidel:

“Y para tomar las medidas de precaución, porque aquí hay que estar prevenidos contra todo, le voy a proponer a la Dirección del Movimiento 26 de Julio, que designe al compañero Raúl Castro, Segundo Jefe del Movimiento 26 de Julio (APLAUSOS).Lo hago, no porque sea mi hermano—que todo el mundo sabe cuánto odiamos el nepotismo— sino porque, honradamente, lo considero con cualidades suficientes para sustituirme en el caso de que yo tenga que morir en esta lucha; porque, además, es un compañero de muy firmes convicciones revolucionarias, que ha demostrado su capacidad en esta lucha, que fue de los que dirigió el ataque al Moncada, de los que estuvo dos años en la cárcel, de los que organizó el Segundo Frente “Frank País”, y de los que han dado relevantes pruebas de capacidad como organizador y como líder (APLAUSOS).

(…)

Y al plantear aquí la necesidad de que el pueblo esté alerta y esté prevenido contra cualquier agresión en la persona de uno de sus dirigentes, al plantear aquí esa necesidad, lo hago con una honrada convicción, de hombre que le preocupa no solo el presente sino también el futuro de la patria, de hombre que le preocupa la patria no solo mientras viva sino también cuando muera (APLAUSOS).  Y al plantear aquí que considero que el compañero Raúl Castro podría sustituirme en este caso, no es que yo decida unilateralmente, sino yo quiero consultar con el pueblo si está de acuerdo (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”).[vii]

Tres años más tarde, en 1964, en entrevista que le ofreciera Ernesto Che Guevara a la periodista estadounidense Lisa Howard, al preguntarle esta última sobre quién podría sustituir a Fidel, el destacado Comandante respondió: ¿Quién lo reemplazaría?  Sería una cuestión a discutir posteriormente.  Nosotros no hacemos esa clase de análisis ahora, ni tenemos ninguna aspiración ninguno de nosotros; pero lógicamente su hermano Raúl, no por ser su hermano, sino por sus propios méritos, es el viceprimer ministro y es el más indicado entre nosotros para seguir el mismo rumbo de la Revolución Cubana”.[viii]

Otros momentos de la historia de la Revolución unirían indisolublemente a Fidel y Raúl, como fue aquel en que Raúl sufrió un accidente cuando sobrevolaba en avioneta la Ciénaga de Zapata y Fidel salió de inmediato a su rescate, o cuando Fidel en medio de un importante discurso el 6 de agosto de 1960 perdió transitoriamente la voz —afónico por un catarro— y Raúl en un gesto memorable tomó el micrófono y pronunció palabras que emocionaron profundamente a todo el auditorio, pero también habría que mencionar Girón; la Crisis de Octubre; la lucha contra Bandidos; la batalla contra el sectarismo, las conspiraciones y traiciones; las misiones internacionalistas; el enfrentamiento a la política agresiva de los distintos gobiernos estadounidenses; la Revolución en toda su dimensión tanto en el plano doméstico como internacional; el Período Especial; la lucha por el regreso de Elián y los Cinco Héroes; entre muchísimos otros. Para suerte de Cuba y los cubanos, durante décadas de lucha ambos líderes se complementaron las tareas de tal forma, que multiplicaron por diez la fuerza del impulso revolucionario.

Cuando llegó la hora de asumir las máximas responsabilidades del Estado y el gobierno en el año 2008, Raúl destacó: “Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien, Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente. Aunque siempre lo estarán sus ideas, que han hecho posible levantar el bastión de dignidad y justicia que nuestro país representa”.[ix]

El 25 de noviembre de 2016 se produjo la partida física del Comandante en Jefe, pero en su lugar quedó su más fiel y experimentado discípulo, el más fidelista de todos los cubanos, que desde su singularidad —Fidel es Fidel, y Raúl es Raúl[x]— ha mantenido viva la fuerza de la Revolución, abriéndole paso con seguridad y confianza a la continuidad creadora que representa nuestro presidente Miguel Díaz Canel, que ha bebido de esos dos manantiales de sabiduría, ejemplos imperecederos de hermandad en la lucha contra todos los imposibles, que siguen demostrándonos cada día “que sí se pudo, sí se puede y se podrá superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en nuestro firme empeño de construir el socialismo en Cuba, o lo que es lo mismo, ¡garantizar la independencia y la soberanía de la patria!”.[xi]

Notas

[i] Entrevista concedida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz al señor Mario Vázquez Raña para el periódico El Sol de México, 21 de abril de 1993.

[ii] Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primer Ministro del gobierno revolucionario, en la clausura del Primer Congreso del Partido, celebrado en el teatro “Carlos Marx”, el 22 de diciembre de 1975, “Año del Primer Congreso”.  (Departamento de versiones taquigráficas del gobierno revolucionario).

[iii] Katiuska Blanco, Todo el tiempo de los cedros, Casa Editorial Abril, Ciudad de La Habana, p.319.

[iv] Guillermo García Frías, Encuentro con la verdad, Casa Editorial Verde Olivo, Ciudad de La Habana, 2010, p.93.

[v] Wilmer Rodríguez Fernández y Elier Ramírez Cañedo, entrevista al Comandante de la Revolución, Delio Gómez Ochoa, 2 de mayo de 2019.

[vi] Juan Almeida Bosque, La Sierra y más allá, Casa Editorial Verde Olivo, La Habana, 2008.

[vii] Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz, en la magna concentración popular, en el palacio presidencial, el 21 de enero de 1959, “Año de la Liberación”. (Versión taquigráfica de las oficinas del Primer Ministro).

[viii] Entrevista a Ernesto Che Guevara, Ministro de Industrias, realizada por Lisa Howard, el 12 de febrero de 1964, véase en Elier Ramírez Cañedo, El Che y las relaciones Estados Unidos—Cuba en los años sesenta, Editorial Ocean Sur, p.169.

[ix] Discurso en las conclusiones de la sesión constitutiva de la VII legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Palacio de las Convenciones, La Habana, 24 de febrero de 2008, en periódico Granma, La Habana, 25 de febrero de 2008, p. 2

[x] Si durante los años como Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias durante casi 49 años, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y Ministros, Raúl dejó una huella trascendente en la historia del proceso revolucionario cubano después de 1959, no se puede contar la historia más reciente sin hablar de su papel como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y Primer Secretario del Partido en la conducción de los más importantes procesos de cambios para actualizar y perfeccionar el modelo socialista cubano de las últimas décadas, desde los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, la nueva Ley Migratoria y la nueva Constitución de la República, por solo mencionar algunos ejemplos. Tampoco puede dejar de mencionarse su destacada labor en el escenario internacional desde la presidencia pro témpore de la CELAC, el proceso de paz en Colombia y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, hechos todos que marcan la época contemporánea. Raúl siempre ha rehuido las menciones y homenajes, pero su historia de vida y lucha merece ser más divulgada y conocida entre las nuevas generaciones de cubanos.

[xi] Discurso del General de Ejército, Raúl Castro Ruz, en homenaje póstumo al Comandante en Jefe, el 3 de diciembre de 2016.

Vicepresidente de #Cuba felicita a #RaúlCastro por 91 #cumpleaños

El vicepresidente de Cuba, Salvador Valdés, congratuló hoy al General de Ejército, Raúl Castro, por su próximo 91 cumpleaños.

Desde su cuenta en Twitter, el titular refirió «feliz cumpleaños a nuestro General de Ejército, Raúl Castro Ruz que con el pie en el estribo continúa velando por los destinos de esta Revolución Socialista, martiana y fidelista».

En la misma red social, la embajada de Cuba en Alemania se hizo eco de las felicitaciones y refirió que el líder revolucionario es fuente permanente de inspiración y compromiso.

En esta jornada, investigadores de la vida y obra de Raúl Castro destacaron los aportes que realizó a la práctica revolucionaria cuando asumió la dirección de este país.

En el encuentro el subdirector del Centro Fidel Castro, Elier Ramírez, puntualizó que bajo la guía del general del Ejército se realizaron considerables transformaciones económicas y legislativas en la isla, se produjo el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y a nivel regional destacó el papel de la isla en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y los acuerdos de paz en Colombia.

De resistencia, creatividad y #patriotismo, de eso estamos hechos los #cubanos

«Tengo el corazón, ya con 91 años, lleno de alegría», dijo el líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, al terminar el desfile por el 1ro. de Mayo, en la Plaza de la Revolución de La Habana, según muestra un video en redes sociales

La continuidad que la Revolución Cubana tiene en la conducción y presencia vital de sus líderes, el pueblo la confirma en la obra cotidiana de resistencia creativa. Foto: Estudios Revolución

Mayo amaneció cargado de esperanza, inundado por una avalancha patriótica. Una vez más, los firmes pasos de millones de cubanos anduvieron orgullosos en apretado cuadro, para barrer así cualquier fantasía, si alguna le quedaba al enemigo, de que este pueblo fuera capaz de dar la espalda a su Revolución.

Qué mejor fecha para tal demostración de acompañamiento a nuestra obra que el Día Internacional de los Trabajadores. No solo por hermosa tradición salimos a las calles, sino porque este es un país de hombres y mujeres que no se sientan a observar cómo transcurre el presente, o a pensar desde el inmovilismo en lo que depara el futuro; sino que trabaja, con nobleza y entrega, para que ambos tiempos sean mejores.

Dos años muy duros precedieron esta fecha, y aunque jamás dejamos de celebrarla, desde escenarios hogareños y virtuales, volver a las plazas y calles del país, a caminar unidos, tomando por bandera los principios que juntos defendemos, que son el motor que nos impulsa, era sin dudas un anhelo que latía en el alma de todos los revolucionarios.

Un 1ro. de Mayo de encuentros, de alegrías, de confianza en lo que somos capaces de lograr como nación. Un 1ro. de Mayo de homenaje justo al sacrificio colectivo que nos permitió dos grandes hazañas: sobrevivir a la peor pandemia que ha vivido la humanidad en el último siglo, y hacerlo sin descuidar jamás la defensa de la Patria, pues los enemigos se dispusieron a hacernos morder el polvo (aunque como de costumbre, siempre que lo intentan, son ellos los que terminan en esa triste postura).

Lo cierto es que ni el virus natural ni el del odio impidieron que se mantuviera activa la masa trabajadora cubana, y para eso se buscaron disímiles estrategias y alternativas. Así, con el esfuerzo de quienes nunca descansaron, a pesar de las innegables limitaciones económicas, se mantuvieron a flote los servicios indispensables, la producción de bienes necesarios para evitar la asfixia económica auspiciada por el bloqueo de EE. UU. y respaldar las necesidades básicas de todo el pueblo.

La valía de los trabajadores cubanos brilló dentro del personal de la Salud, que no solo protegió a toda costa la vida del pueblo, arriesgando la suya propia, sino que dio las más elevadas muestras de internacionalismo y solidaridad.

También son nobles trabajadores los talentosos y entregados científicos que, con su desvelo y dedicación ilimitada, nos regalaron el enorme privilegio de contar con vacunas propias, en un mundo desigual e injusto donde también se negoció con lo que debía ser un derecho inalienable.

Felicitó #RaúlCastro a la Oficina del Programa Martiano por sus 25 años

Mediante una carta, destacó el minucioso trabajo realizado por la institución para defender y difundir el legado del Apóstol, además de resaltar la labor indispensable de todos los trabajadores, investigadores y especialistas

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana, felicitó a la Oficina del Programa Martiano (OPM) por su aniversario 25.

Mediante una carta, destacó el minucioso trabajo realizado por la institución para defender y difundir el legado del Apóstol, además de resaltar la labor indispensable de todos los trabajadores, investigadores y especialistas.

Foto: Granma

La misiva fue leída por el director de esta entidad, el doctor Eduardo Torres Cuevas, en un acto realizado ayer, en el Memorial José Martí, que contó con la presencia de José Ramón Machado Ventura, Comandante del Ejército Rebelde; los miembros del Buró Político Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la CTC; Rogelio Polanco Fuentes, miembro del Secretariado y jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido; Inés María Chapman Waugh, vice primera ministra, y Aylín Álvarez García, primera secretaria de la UJC.

Torres Cuevas, a su vez, le hizo llegar a Raúl, por medio de Machado Ventura, un reconocimiento excepcional por su apoyo a la labor del centro, que recibió allí el sello 80 Aniversario de la CTC y la moneda 60 Aniversario de la UJC, conferidas por esas dos organizaciones.

El ministro de Cultura, Alpidio Alonso, subrayó la trascendencia de la opm en los tiempos actuales, cuando el bombardeo mediático y la falsa realidad de las redes sociales atentan contra los valores defendidos y predicados por el Apóstol.

Encabezan dirigentes de #Cuba homenaje a Héroe Nacional #JoséMartí (+Fotos)

El General de Ejército, Raúl Castro, y el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, participaron ayer en la tradicional Marcha de las Antorchas, homenaje al Héroe Nacional José Martí en el aniversario 169 de su natalicio.

Junto a los estudiantes y pueblo capitalinos, la caminata partió desde la escalinata de la Universidad de La Habana bajo el lema Llevo encendida mi juventud, hasta la Fragua Martiana, lugar donde el Apóstol sufrió presidio por sus ideas libertarias siendo un adolescente.

Antes de la peregrinación, la presidenta nacional de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), Karla Santana, reafirmó el compromiso de los jóvenes con la obra de la Revolución y con la transformación social en aras de fortalecer la democracia socialista.

La ocasión celebra también el aniversario 60 de la Unión de Jóvenes Comunistas, el centenario de la FEU y los 76 años del ingreso del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, a esa casa de altos estudios.

El tributo al más universal de los cubanos se expresa también en las redes sociales con un tuitazo gigante bajo las etiquetas #MartíVive, #Antorchas2022, #Revolucionando, #Cuba, #VamosConTodo y #60UJC.

Esta edición de la Marcha de las Antorchas recuerda la primera peregrinación, realizada la medianoche del 27 de enero de 1953, con el objetivo de esperar el advenimiento del centenario del natalicio de Martí.

Aquella iniciativa devino también acto de protesta frente a los crímenes del dictador Fulgencio Batista (1952-1959) y la persecución a los jóvenes que buscaban cambiar el rumbo político de la isla.

Felicita Raúl Castro a Ejército Occidental de Cuba

El general de Ejército, Raúl Castro, felicitó hoy al Ejército Occidental de Cuba en ocasión del aniversario 60 de esa fuerza.
A través de una misiva, recordó el nacimiento de ese mando, encabezado entonces por el comandante de la Revolución Guillermo García.

Señaló que desde los días fundacionales hasta la actualidad, y superando con éxito situaciones bien complejas para la patria, el Ejército Occidental ha logrado solidez profesional e ideológica, y afirmó que de ello es muestra el potencial defensivo alcanzado.

Destacó también el rol desempeñado en el enfrentamiento a las agresiones y provocaciones del enemigo y el cumplimiento de gloriosas misiones internacionalistas, el apoyo a la recuperación del país ante situaciones climatológicas adversas, y los altos niveles de disposición y preparación combativas alcanzados.

En un día como hoy no podía faltar el homenaje profundo a los caídos en el cumplimiento del deber, y la gratitud infinita a todos aquellos que sobre sus hombros nos han llevado a la formación y perfeccionamiento de ese mando, apuntó.

Raúl Castro exhortó, asimismo, a que la fecha, a la cual calificó de histórica, sea motor impulsor para continuar perfeccionando la labor en todos los órdenes y avanzar hacia metas superiores.