Felicita Raúl Castro a Ejército Occidental de Cuba

El general de Ejército, Raúl Castro, felicitó hoy al Ejército Occidental de Cuba en ocasión del aniversario 60 de esa fuerza.
A través de una misiva, recordó el nacimiento de ese mando, encabezado entonces por el comandante de la Revolución Guillermo García.

Señaló que desde los días fundacionales hasta la actualidad, y superando con éxito situaciones bien complejas para la patria, el Ejército Occidental ha logrado solidez profesional e ideológica, y afirmó que de ello es muestra el potencial defensivo alcanzado.

Destacó también el rol desempeñado en el enfrentamiento a las agresiones y provocaciones del enemigo y el cumplimiento de gloriosas misiones internacionalistas, el apoyo a la recuperación del país ante situaciones climatológicas adversas, y los altos niveles de disposición y preparación combativas alcanzados.

En un día como hoy no podía faltar el homenaje profundo a los caídos en el cumplimiento del deber, y la gratitud infinita a todos aquellos que sobre sus hombros nos han llevado a la formación y perfeccionamiento de ese mando, apuntó.

Raúl Castro exhortó, asimismo, a que la fecha, a la cual calificó de histórica, sea motor impulsor para continuar perfeccionando la labor en todos los órdenes y avanzar hacia metas superiores.

Presentan libro sobre obra revolucionaria de #RaúlCastro en #Cuba

El presidente de Casa de las Américas Abel Prieto catalogó hoy de valioso para el pueblo cubano el libro Revolución, la obra más hermosa, escrito por el general de Ejército, Raúl Castro.
El trabajo reúne discursos, alocuciones, entrevistas y declaraciones del exmandatario entre el 14 de junio de 2006 y el 1 de mayo de 2019, y exhibe un elaborado diseño, así como un índice analítico en sus dos tomos.

‘Nos revela el hilo ininterrumpido que une sin fisuras el pensamiento de Fidel y de Raúl: la identificación absoluta de los dos hermanos en términos de ideales, valores, principios —fruto de haber compartido juntos la hazaña de hacer una Revolución socialista en las propias narices de los Estados Unidos,’ subrayó el intelectual.

Según Prieto, el libro ‘iba a ser prologado por nuestro inolvidable Eusebio Leal, que tuvo una relación de amistad muy estrecha con Raúl, a quien llamaba, como todos recordamos, el General Presidente’, pero por razones de salud no pudo realizar.

El texto recoge hechos trascendentales para la nación cubana en la última década, entre estos, el debate sobre los lineamientos rectores de la política económica y social del país; así como el reencuentro con los Cinco Héroes -luchadores antiterroristas- que sufrieron prisión injusta en cárceles norteamericanas.

Destaca, además, el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y la partida física del comandante en Jefe, Fidel Castro, junto a las posteriores honras fúnebres y el adiós del pueblo comprometido con sus ideales.

Revisitando esos momentos y el contexto nacional e internacional en que nacieron estas páginas, crece nuestra admiración por Raúl, por su valor, por su entereza, por su estatura como líder y como ser humano, refirió el intelectual sobre esta primera edición.

La obra compilada y editada por la Oficina de Asuntos Históricos de la Presidencia de la República resulta el primer título de su sello editorial Ediciones Celia, que rinde tributo a la heroína de la Revolución, Celia Sánchez.

#RaúlCastro cumple nueve décadas de servicio a #Cuba

La Habana, 3 jun (Prensa Latina) Raúl Castro llega hoy a sus nueve décadas de vida alejado de los cargos gubernamentales y políticos en Cuba, pero con un fuerte liderazgo entre la ciudadanía del país.
Así lo considera Aleida Fernández, jubilada residente en el capitalino municipio del Cerro, para quien Raúl, como cercanamente lo llaman los cubanos, es un referente obligado por dedicar toda su vida a construir una sociedad mejor.

‘Él se ganó un lugar en el corazón de la gente no solo por sus acciones contra la tiranía de Fulgencio Batista (1952-1958), o por la confianza que Fidel (Castro) le tuvo siempre, sino por la claridad con la que hablaba y la manera con la que enfrentaba los problemas, sin rodeos’, comentó a Prensa Latina.

A Maricela Rodríguez, maestra de primaria en el municipio de Centro Habana, la conmovieron sobremanera las palabras del líder revolucionario en el 8vo. Congreso del Partido Comunista de la isla (PCC), celebrado en abril pasado.

‘Me llenó de admiración el modo en que dejó todos sus cargos y al mismo tiempo reafirmó su lealtad a Cuba, a la obra construida por todos, pero de la que sin duda él es uno de sus protagonistas’, señaló.

Precisamente la modestia es una de las cualidades reconocidas en quien integró la llamada Generación del Centenario, asaltó el cuartel Moncada en Santiago de Cuba, en julio de 1953, e inició junto a su hermano Fidel Castro la lucha que culminó con el triunfo de 1959.

Ese fue uno de los valores que resaltó el primer secretario del Comité Central del PCC, Miguel Díaz-Canel, durante la clausura del más reciente congreso de esa organización.

Tenacidad, elevado sentido del deber y del momento histórico, serenidad, madurez, firmeza revolucionaria y altruismo también acompañaron las palabras que dedicó al General de Ejército.

‘Su liderazgo al frente del país en la última década es colosal’, dijo Díaz-Canel y añadió que se mantendrá como un paradigma para los cubanos su resistencia ante las amenazas y agresiones.

El también presidente de la nación caribeña se refirió a la trayectoria de Raúl Castro, desde las protestas contra el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, hasta los días de la lucha guerrillera.

Asimismo, evocó la creación del II Frente Oriental Frank País y, luego del triunfo revolucionario, los casi 50 años que dirigió el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y todo el tiempo que se desempeñó como segundo secretario del PCC.

Díaz-Canel se detuvo en la labor que desarrolló en la dirección del país (2006-2018), en medio de una difícil coyuntura económica y social, y durante la cual forjó consensos e impulsó ‘profundos y necesarios cambios estructurales y conceptuales’ para la actualización del modelo económico y social cubano.

La renegociación de la deuda nacional, la modificación de la Ley Migratoria, transformaciones en el sector agropecuario, la ampliación de las formas de gestión no estatales, la nueva Ley de Inversión Extranjera y la creación de la Zona Especial de Desarrollo Mariel estuvieron entre los hitos mencionados.

De igual forma, destacó la inteligencia con la cual Raúl Castro logró la liberación de los cinco luchadores antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos y dirigió el proceso de conversaciones y negociaciones para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con ese país.

Ponderó sus cualidades como estadista y defensor de la integración latinoamericana, con notas bien altas en el periodo de Cuba como presidenta pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, con la declaración de la región como Zona de Paz.

Al General de Ejército agradeció Díaz-Canel ‘el ejemplo, el empuje, la fuerza y la confianza’, por ser un hombre que recibió todos los reconocimientos sin envanecerse, y un dirigente político que exigió siempre un fuerte vínculo con el pueblo.

Para los cubanos como Aleida Fernández y Maricela Rodríguez, el legado de Raúl Castro es mucho más que la nueva Constitución, es la lealtad y la certeza de que ‘sí se puede’ salir adelante, por duras que sean las dificultades; y esa obra trasciende las nueve décadas que ahora celebra.

Raúl Castro prometió… y cumplió

 Hasta la grave enfermedad del Comandante Fidel Castro en 2006, Raúl Castro cumplió en Cuba un papel de organizador discreto. Complemento excepcional del liderazgo telúrico de un estratega carismático como Fidel.

Al triunfo de la Revolución, Raúl organizó las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuya fuerza aérea, tropas blindadas y unidades de defensa aérea estaban ya, en la década de los 70, entre las mejores de América Latina.

Con los años, y con Vietnam como escuela, conformó un ejército popular capaz de movilizar, en horas, a millones de personas, y de convertirse en un avispero para el invasor.

En 2006, Raúl Castro asumió el liderazgo político del país e impulsó una transformación económica integral, tras una consulta masiva con toda la población. Ya desde los años 90, las Fuerzas Armadas habían sido el laboratorio de las nuevas formas de gestión empresarial, principalmente en el turismo.

Restableció las relaciones con EEUU, renegoció la deuda externa, facilitó el diálogo de paz para Colombia, impulsó la CELAC…

Pero el “respiro” para Cuba duró poco: vino el bombardeo de sanciones de Donald Trump, el bloqueo total a Venezuela, principal socio comercial, y la pandemia, que ha provocado un duro desabastecimiento en la Isla.

En este escenario, tal como dejó la presidencia en 2018, en 2021 Raúl Castro ha cedido el liderazgo en el Partido Comunista.

Ignacio Ramonet dice que Raúl tuvo el coraje no solo de prometer ambos relevos. Sino sobre todo… de cumplirlos.

#ALBA-TCP rinde homenaje a líder cubano #RaúlCastro (+ PDF)

ALBA-TCP rinde homenaje a líder cubano Raúl Castro La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) rindió homenaje a Raúl Castro, al concluir su tarea como primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC). (Comunicado)
A través de un comunicado, los países miembros del ALBA-TCP realizaron ‘un justo reconocimiento a una vida dedicada a la liberación de los pueblos, a la lucha por la justicia social y a la solidaridad internacionalista’, lo cual constituye un ejemplo para las generaciones venideras, subrayó el ente regional.

Agregó que el mecanismo de integración se benefició además de la sabiduría del líder cubano y de sus esfuerzos por el fortalecimiento de la alianza latinoamericana y caribeña, durante su ejercicio como presidente de los consejos de Estado y de Ministros de Cuba.

‘Estamos convencidos de que (Raúl) continuará siendo una luz que oriente nuestros pasos en el camino de la construcción de una sociedad más justa y más humana’, concluyó el comunicado del ALBA-TCP.

En su primera reunión plenaria, el nuevo Comité Central del PCC electo por los delegados al 8vo Congreso, designó al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, como primer secretario de la organización política.

El mandatario cubano desempeñará el cargo que ocupó el general de Ejército Raúl Castro, exponente de la dirigencia histórica de la Revolución cubana que comandó el líder de ese proceso, Fidel Castro, y cuyo legado primó en el cónclave.

Raúl anunció el cese de su cargo al frente del Comité Central del PCC con la satisfacción de entregar la dirección del país a un grupo de personas preparadas y comprometidas con la ética, los valores de la cultura y la nación.

Vietnam se habría producido en #Cuba

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Aunque el país, en general, ya se preparaba para una inminente agresión ante la hostilidad enemiga, también es verdad que muchos cubanos se movilizaron de forma espontánea y fueron hasta los locales de la milicia para reclamar armas e instrucciones

Fidel en Playa Giron.
Archivo de Fidel Castro.
Sobre No.2-A

Matanzas.–Levántate que llegó la invasión, están atacando por Playa Girón. Voces como esas corrieron, como la pólvora, de casa en casa, en la madrugada del 17 de abril de 1961, en esta provincia y en otros lugares del territorio nacional, sobre todo en aquellos poblados más cercanos al escenario del desembarco.

Aunque el país, en general, ya se preparaba para una inminente agresión ante la hostilidad enemiga, también es verdad que muchos cubanos se movilizaron de forma espontánea y fueron hasta los locales de la milicia para reclamar armas e instrucciones.

Así ocurrió, por ejemplo, en Jagüey Grande, Torriente, Pedro Betancourt, Bolondrón, Jovellanos, Perico, Agramonte, Calimete, Colón…, por solo citar a algunas localidades de la geografía matancera.

No por esperada, la invasión mercenaria dejó de estremecer a la familia en sus hogares. Según cuentan nuestros padres, hubo quienes se resistían a dar crédito a la noticia del artero ataque, y esperaban que se tratara solo de una confusión. Pero muy pronto los convenció el estruendo de las bombas enemigas.

El desembarco por Playa Girón quiso rematar los planes que venía fomentando la CIA para derrocar a la naciente Revolución Cubana, y esta vez se valieron de un ejército de mercenarios bien organizado, bien armado y con buen apoyo de la maquinaria bélica de Estados Unidos, al cual le faltó, sin embargo, la justeza de la causa que defendían, una de las razones medulares de su derrota, según observara José Ramón Fernández, quien tuvo una participación decisiva en la gesta.

El legendario revolucionario, al frente entonces de la Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas, subrayó que, en el lado opuesto, estaba el pueblo cubano, que vistió orgulloso la camisa azul, de mezclilla, y la boina verde olivo, y combatió con ardor, para resistir y vencer la agresión estadounidense, en menos de 72 horas.

Para «acomodar» el escenario del desembarco, previo a Girón, la CIA le echó mano a todo su arsenal de medios, métodos y técnicas de guerra subversiva; sin descartar el sabotaje, la guerra de insurgencia en zonas montañosas, los planes de atentados contra la vida de Fidel, y el bombardeo de los principales aeropuertos, con la intención de destruir los pocos recursos de los cuales disponía el país para su defensa.

Como se conocía de antemano que allí se decidía la suerte de la naciente Revolución, cubanos de casi todo el país combatieron en las arenas del sureño territorio. Así lo atestigua la gloriosa relación de los caídos en la epopeya que se exhibe en el Museo Girón.

A costa del sacrificio de sus vidas, impidieron el objetivo esencial de la brigada mercenaria 2506, de ocupar una cabeza de playa y sostenerla para, de ese modo, contar con el reconocimiento de la oea y provocar una intervención militar de EE. UU., ante cuyo fracaso Fidel expresó: «Fue una gran suerte para nosotros, incluso también para Estados Unidos, porque Vietnam se habría producido en Cuba y no en Vietnam».

#Raúl Castro, un hombre en Revolución

Una vida abrazada al amor por Cuba, llena de sucesos portentosos, palpita en estas páginas

 

 Raúl Castro, un hombre en Revolución, de Nikolai S. Leonov (Editorial Capitán San Luis),

No me extrañó ni un poquito saber que el libro Raúl Castro, un hombre en Revolución, de Nikolai S. Leonov (Editorial Capitán San Luis), mereciera en 2016 el Gran Premio del Lector, un reconocimiento que confiere el Instituto Cubano del Libro a los títulos más vendidos durante el año.

La naturaleza del lauro hablaba ya de la recepción que habían tenido estas 490 páginas en las que la heroica vida del General de Ejército y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, se nos ofrece de un modo tan ameno que puede sorprendernos, de pronto, hallarnos ante las últimas líneas.

Quienes lo han leído pueden dar fe del exquisito cuidado (dígase también el acertado ritmo y la belleza de la prosa) con que se describen aquí los acontecimientos relacionados con Raúl –siempre tan cerca de Fidel– y con la Revolución Cubana.

Teniente general en retiro, profesor titular de la Cátedra de Trabajo Diplomático del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, y amigo de Raúl desde 1953, Leonov se propuso, con este trabajo, «llenar un vacío».

El resultado de una cuidadosa investigación y de la voluntad de resumir lo vivido en un libro es esta justa obra, que atesora los más significativos momentos de la vida de un hombre excepcional, que lleva por nombre Raúl Modesto, como si desde que así fuera inscrito, se estuviera anunciando uno de los más marcados rasgos de su personalidad.

«Es una persona que no busca publicidad, más bien la evita. Solo ofrece entrevistas a la prensa en casos de necesidad política. Tampoco aparece a menudo en la televisión. Mientras sobre Fidel hay una amplia bibliografía, en el caso de Raúl solo existen artículos, capítulos en investigaciones históricas y algunas publicaciones propias».

Ajustado a la más estricta verdad, tal como aconsejara el Che a los que escribieran de la Revolución Cubana, se ofrece el contenido de este libro, «porque la verdad y la transparencia han sido el lado más fuerte de ese proceso político».

Así lo refiere su autor en un prólogo titulado Historia de una amistad, del que se sale sabiendo mucho más que las circunstancias en que se hicieron amigos dos jóvenes que eligieron vivir del lado de las causas justas. Ocho capítulos; un epílogo, que se detiene en los sucesos del 17 de diciembre de 2014, cuando «los acontecimientos rebasaron los pronósticos más optimistas»; una cronología mínima y un testimonio gráfico, conforman este libro, que hará mejores y más fieles a los convencidos de la nobleza de la Revolución Cubana, amparada en la limpieza de sus actos; y será lectura obligada para quienes se inician en el saber de la historia de Cuba en sus últimas décadas.

Impactados por la emoción y la curiosidad –que se exacerban al recibir, a modo de cascada, detalles inéditos o poco conocidos de la vida de Raúl y de sus compañeros de lucha–, los ojos, por momentos, avanzan demasiado rápido, mientras se acomoda un libro grande y grueso que, por tales razones, consigue aligerarse. Y a veces se vuelve atrás, porque es grande la probidad de lo narrado y se quiere repasar otra vez lo leído.

Una vida abrazada al amor por Cuba, llena de sucesos portentosos, palpita en estas páginas, que van desde los días de la infancia, en los que aquel niño distinguido «por su carácter vivo y travieso» disfrutaba «gastarle bromas al serio Fidel» o nadar en los ríos cercanos a Birán, hasta aquellos en los que su protagonista cumplió importantes misiones militares y políticas, al servicio del bienestar de su Patria.

Nos estremecen los heroicos pasajes librados por un hombre que no ha conocido el descanso y que nos ha enorgullecido con su cabal conducción del Partido Comunista de Cuba, al frente de las más importantes decisiones del país en que ha nacido.

No puede menos que admirarse su actitud en la misión que le diera Fidel en el Palacio de Justicia –su
bautismo de fuego durante el Asalto al Moncada–; su desempeño en la Sierra Maestra y en la fundación del Segundo Frente Frank País, donde tuvo lugar la llamada Operación Antiaérea, que él mismo ordenara, para contrarrestar los bombardeos masivos contra ese territorio; así como su alocución en el Primer Congreso Campesino en Armas.

El texto recuerda cómo, conquistada ya la victoria, y antes de partir para La Habana, Fidel designó a Raúl Jefe Superior en Santiago y en toda la provincia de Oriente. Allí permaneció hasta el 9 de febrero, «cuando Fidel lo mandó a buscar y lo nombró segundo Jefe Militar del país».

En un capítulo titulado Colocando los cimientos de la nueva sociedad –materia de la que hemos sido testigos todos los que hemos vivido en Revolución– el autor recoge unas palabras pronunciadas por Fidel en el 1er. Congreso del Partido, cuando Raúl fue electo Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba:

«En el caso del compañero Raúl, en realidad es para mí un privilegio que, además de un extraordinario cuadro revolucionario, sea un hermano.Esos méritos los ganó en la lucha y desde los primeros tiempos. La relación familiar sirvió para que lo enrolara en el proceso revolucionario, lo invitara al Moncada. ¡Ah!, pero cuando allí, en la Audiencia de Santiago de Cuba llega una patrulla y los hace prisioneros, si Raúl no hace lo que hizo en ese instante, hace mucho tiempo que no existiría Raúl, que fue quitarle la pistola al jefe de la patrulla y hacer prisionera a la patrulla que los había hecho prisioneros a ellos. Si no hace eso, a todos ellos los habrían asesinado algunas horas después en el Moncada. Y ese fue el comienzo. Y la prisión, y el exilio, y la expedición del Granma, y los momentos difíciles, y el Segundo Frente, y el trabajo desplegado durante estos años.

«Lo digo y lo recalco, porque es necesario expresar hasta qué punto en nuestra Revolución el criterio que se impone y se impondrá siempre es el mérito, y jamás ninguna consideración de tipo de amistad o de familia».

Al Raúl que asumió la dirección del país al enfermar Fidel; al electo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en 2008 y reelecto posteriormente; al que fuera seleccionado, en 2011, en el 6to. Congreso del Partido, para ser su Primer Secretario, tarea sostenida hasta nuestros días; al que presidió la Comisión encargada de la elaboración de la nueva Constitución de la República de Cuba;  lo hemos tenido a nuestro lado, activo y en la primera línea de todos los combates de la Revolución Cubana.