Hermanos del alma

La frase de “hermanos del alma” la escuché por primera vez de Katiuska Blanco, al referirse a ese vínculo espiritual tan intenso existente entre Raúl y Fidel, una conexión que va más allá de la sangre común, el cariño, la admiración y el respeto, pues tiene que ver con la manera en que esos dos seres abrazaron la causa revolucionaria, compartieron juntos todos los peligros y sacrificios, enfrentaron y superaron todo tipo de obstáculos, y quedaron aun más unidos para siempre, no solo entre ellos, sino en el alma misma de la patria.

“Ser hermano de Fidel, es un privilegio—expresó Raúl en entrevista concedida al periodista Mario Vázquez Raña en 1993—. Siempre fue, desde la infancia, mi héroe; porque de todos los hermanos, yo soy el cuarto. Está una hermana, la mayor, después Ramón, un año después Fidel, cinco años después yo. O sea, que él, llevándome cinco años, era mi hermano inmediato superior. Y siempre fue mi héroe, mi más cercano compañero, pese a la diferencia de edad”.[i]

Existen numerosas anécdotas de cómo esa relación especial entre ellos germinó desde el seno familiar en Birán, en los colegios Hermanos de La Salle y Dolores en Santiago de Cuba y alcanzó su máximo esplendor a partir de la radicalización del pensamiento revolucionario de ambos y la decisión de unir su suerte por un destino verdaderamente luminoso para Cuba.

Siendo apenas un adolescente, ya Raúl se cuestionaba la realidad social que percibía en el entorno de Birán, rodeado de propiedades y empresas estadounidenses, ideas que compartía con los trabajadores de la zona y que de una u otra forma llegaban a oídos de su padre. Preocupado por esta situación, Ángel Castro decidió entonces confiar a Fidel la formación de Raúl y aceptó que lo llevara a La Habana bajo su responsabilidad. El resultado fue que Fidel se convirtió en el principal educador político de Raúl. El primer libro que le dio a leer fue El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, de Federico Engels, luego otros que estimularon las inquietudes políticas del joven Raúl, y aunque se hizo comunista por voluntad propia, no hay dudas de que la influencia de su hermano fue fundamental.

Mas Raúl no se ganó el lugar que hoy ocupa en la historia por ser hermano de Fidel, —de hecho, este último evitó siempre que hubiera favoritismos y condescendencias en ese sentido— sino por mérito propio, a partir de su determinación y firmeza al actuar en momentos cruciales. Así fue durante las acciones del 26 de julio de 1953 en el Palacio de Justicia en Santiago de Cuba, cuando en una acción de audacia extrema desarmó a un sargento que dirigía una patrulla de militares en el preciso momento que detenía a sus compañeros; así tomó el mando de la situación.

“En el caso del compañero Raúl—recordó Fidel en la clausura del primer congreso del Partido el 22 de diciembre de 1975—, en realidad es para mí un privilegio que, además de un extraordinario cuadro revolucionario, sea un hermano. Esos méritos los ganó en la lucha y desde los primeros tiempos.  La relación familiar sirvió para que lo enrolara en el proceso revolucionario, lo invitara al Moncada¡Ah!, pero cuando allí, en la Audiencia de Santiago de Cuba llega una patrulla y los hace prisioneros, si Raúl no hace lo que hizo en ese instante, hace mucho tiempo que no existiría Raúl, que fue quitarle la pistola al jefe de la patrulla y hacer prisionera a la patrulla que los había hecho prisioneros a ellos. Si no hace eso, a todos ellos los habrían asesinado algunas horas después en el Moncada. Y ese fue el comienzo. Y la prisión, y el exilio, y la expedición del «Granma», y los momentos difíciles, y el Segundo Frente, y el trabajo desplegado durante estos años”.[ii]

Después del asalto al Moncada, Raúl y Fidel volverían a verse en la entrada de la cárcel de Boniato. Aunque no pudieron intercambiar palabra alguna o darse el abrazo anhelado, el hecho de saber cada uno que el otro vivía, produjo en ambos inmensa alegría. Raúl no olvidaría jamás ese momento, pues Fidel no se veía para nada derrotado, todo lo contrario, “allí estaba él con una dignidad y una estampa de firmeza e hidalguía tremenda”.[iii] No sería el único momento en que tendría lugar una escena muy similar, el 18 de diciembre de 1956, al reencontrarse en Cinco Palmas luego del desembarco del Granma y la dispersión provocada en la tropa rebelde por la sorpresa de Alegría de Pío, el propio Raúl ha contado que pensó en sus adentros que Fidel se había vuelto loco al escucharlo exclamar: ¡ahora sí ganamos la guerra¡, por el hecho de haberse reunido 8 hombres y 7 fusiles en aquel lugar memorable.

Ya para ese momento ambos hermanos habían compartido la experiencia de la prisión y el exilio. En México había peligrado todo el esfuerzo realizado por organizar una expedición a Cuba al ser apresado Fidel y una significativa parte de la dirección del Movimiento 26 de Julio. Raúl se había destacado sobremanera al desplegar una enardecida e infatigable labor por lograr la excarcelación de Fidel y sus compañeros.

Durante la lucha en las montañas de la Sierra Maestra Fidel se preocupaba por la vida de su hermano más pequeño, pero no menor era el desvelo de Raúl por la de Fidel. Cuenta Guillermo García de un incidente ocurrido después del combate de La Plata, el 17 de enero de 1957, cuando uno de los combatientes se negó a entregar el fusil y las balas que se habían ocupado a los enemigos e incluso rastrilló su arma y apuntó en forma amenazante a Fidel; señalando: “Este Springfield y la canana con cien balas lo cogí yo…si quieres el fusil ven a cogerlo”. De inmediato -relata Guillermo- Raúl dio un salto y cayó delante del fusil: “Si quieres, dispárame a mí, pero a Fidel no”.[iv]

Raúl va a estar de manera inseparable junto a Fidel en las principales acciones de la guerrilla, se destacó y ganó prestigio ante la tropa rebelde por su valentía, disciplina y compañerismo. El hoy Comandante de la Revolución, Delio Gómez Ochoa, que integró la columna número uno en la Sierra Maestra sostiene que si Raúl no tuvo más participación en acciones de mayor peligro en esa etapa fue porque Fidel trataba de preservarlo, pues sostenía ya desde ese momento que “Raúl era la gran reserva de la Revolución”.[v]

No obstante, no era posible resistirse ante el ímpetu de lucha de Raúl, el 27 de febrero de 1958, Fidel lo asciende a Comandante y lo nombra Jefe de la Columna 6, con la misión de fundar el II Frente. Raúl, que había conocido de la decisión días antes, apuntó en su diario de campaña: “Caminando con Fidel por el patio de la casa, me informó que escogiera 50 hombres para realizar la misión que le pedí una vez. Me volví loco de contento y empecé a trabajar preparando la gente. Le puse por nombre “Operación Frank País García”, en honor al inolvidable combatiente”.

La apertura del Segundo Frente se convertiría en una de las hazañas militares más significativas de la guerra de liberación, en la zona de operaciones asignada crecería aún más el liderazgo de Raúl, que mostró sus dotes no solo como estratega militar, sino como organizador. El Segundo Frente en materia de organización puede considerarse la simiente de la futura institucionalidad de la Revolución, Fidel lo definiría como «modelo de organización, administración y orden».

Raúl también tendría una destacada participación, junto a Fidel y el Comandante Juan Almeida Bosque, en las operaciones que dieron cerco a la ciudad de Santiago de Cuba y a las contundentes victorias del Ejército Rebelde en el mes de diciembre de 1958, que constituyeron la antesala del triunfo revolucionario. Raúl había vuelto a encontrarse con Fidel el 18 de diciembre en La Rinconada, sede de la Comandancia del Ejército Rebelde. “Volvemos a La Rinconada —escribiría Almeida en sus memorias—, a una reunión para ultimar planes para la ofensiva final ante el tambaleo del régimen. Están presentes todos los representantes del Movimiento 26 de Julio en el país que pudieron asistir. Vemos a Raúl después de su largo abrazo con Fidel, tras nueve meses de su salida de La Pata de la Mesa. En su zona ha dejado un frente consolidado y realiza una ofensiva arrolladora. Viene acompañado de Vilma y Piñeiro”.[vi]

Llegada la hora del triunfo revolucionario Raúl se encargaría de tomar todas las medidas pertinentes para proteger la vida de Fidel en el trayecto de la Caravana de la Libertad por toda la Isla. Otra tarea que cumplió con gran amor y responsabilidad. Encargaría al frente de esa misión a uno de sus mejores hombres, al Comandante Antonio Enrique Lussón Battle.

Es así que cuando triunfa la Revolución, Raúl había acumulado méritos suficientes para constituir el segundo hombre en la dirección del Movimiento 26 de Julio, ratificado además en acto público por el pueblo en fecha tan temprana como el 21 de enero de 1959, al ser propuesto directamente por Fidel:

“Y para tomar las medidas de precaución, porque aquí hay que estar prevenidos contra todo, le voy a proponer a la Dirección del Movimiento 26 de Julio, que designe al compañero Raúl Castro, Segundo Jefe del Movimiento 26 de Julio (APLAUSOS).Lo hago, no porque sea mi hermano—que todo el mundo sabe cuánto odiamos el nepotismo— sino porque, honradamente, lo considero con cualidades suficientes para sustituirme en el caso de que yo tenga que morir en esta lucha; porque, además, es un compañero de muy firmes convicciones revolucionarias, que ha demostrado su capacidad en esta lucha, que fue de los que dirigió el ataque al Moncada, de los que estuvo dos años en la cárcel, de los que organizó el Segundo Frente “Frank País”, y de los que han dado relevantes pruebas de capacidad como organizador y como líder (APLAUSOS).

(…)

Y al plantear aquí la necesidad de que el pueblo esté alerta y esté prevenido contra cualquier agresión en la persona de uno de sus dirigentes, al plantear aquí esa necesidad, lo hago con una honrada convicción, de hombre que le preocupa no solo el presente sino también el futuro de la patria, de hombre que le preocupa la patria no solo mientras viva sino también cuando muera (APLAUSOS).  Y al plantear aquí que considero que el compañero Raúl Castro podría sustituirme en este caso, no es que yo decida unilateralmente, sino yo quiero consultar con el pueblo si está de acuerdo (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”).[vii]

Tres años más tarde, en 1964, en entrevista que le ofreciera Ernesto Che Guevara a la periodista estadounidense Lisa Howard, al preguntarle esta última sobre quién podría sustituir a Fidel, el destacado Comandante respondió: ¿Quién lo reemplazaría?  Sería una cuestión a discutir posteriormente.  Nosotros no hacemos esa clase de análisis ahora, ni tenemos ninguna aspiración ninguno de nosotros; pero lógicamente su hermano Raúl, no por ser su hermano, sino por sus propios méritos, es el viceprimer ministro y es el más indicado entre nosotros para seguir el mismo rumbo de la Revolución Cubana”.[viii]

Otros momentos de la historia de la Revolución unirían indisolublemente a Fidel y Raúl, como fue aquel en que Raúl sufrió un accidente cuando sobrevolaba en avioneta la Ciénaga de Zapata y Fidel salió de inmediato a su rescate, o cuando Fidel en medio de un importante discurso el 6 de agosto de 1960 perdió transitoriamente la voz —afónico por un catarro— y Raúl en un gesto memorable tomó el micrófono y pronunció palabras que emocionaron profundamente a todo el auditorio, pero también habría que mencionar Girón; la Crisis de Octubre; la lucha contra Bandidos; la batalla contra el sectarismo, las conspiraciones y traiciones; las misiones internacionalistas; el enfrentamiento a la política agresiva de los distintos gobiernos estadounidenses; la Revolución en toda su dimensión tanto en el plano doméstico como internacional; el Período Especial; la lucha por el regreso de Elián y los Cinco Héroes; entre muchísimos otros. Para suerte de Cuba y los cubanos, durante décadas de lucha ambos líderes se complementaron las tareas de tal forma, que multiplicaron por diez la fuerza del impulso revolucionario.

Cuando llegó la hora de asumir las máximas responsabilidades del Estado y el gobierno en el año 2008, Raúl destacó: “Fidel es Fidel, todos lo sabemos bien, Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente. Aunque siempre lo estarán sus ideas, que han hecho posible levantar el bastión de dignidad y justicia que nuestro país representa”.[ix]

El 25 de noviembre de 2016 se produjo la partida física del Comandante en Jefe, pero en su lugar quedó su más fiel y experimentado discípulo, el más fidelista de todos los cubanos, que desde su singularidad —Fidel es Fidel, y Raúl es Raúl[x]— ha mantenido viva la fuerza de la Revolución, abriéndole paso con seguridad y confianza a la continuidad creadora que representa nuestro presidente Miguel Díaz Canel, que ha bebido de esos dos manantiales de sabiduría, ejemplos imperecederos de hermandad en la lucha contra todos los imposibles, que siguen demostrándonos cada día “que sí se pudo, sí se puede y se podrá superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en nuestro firme empeño de construir el socialismo en Cuba, o lo que es lo mismo, ¡garantizar la independencia y la soberanía de la patria!”.[xi]

Notas

[i] Entrevista concedida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz al señor Mario Vázquez Raña para el periódico El Sol de México, 21 de abril de 1993.

[ii] Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primer Ministro del gobierno revolucionario, en la clausura del Primer Congreso del Partido, celebrado en el teatro “Carlos Marx”, el 22 de diciembre de 1975, “Año del Primer Congreso”.  (Departamento de versiones taquigráficas del gobierno revolucionario).

[iii] Katiuska Blanco, Todo el tiempo de los cedros, Casa Editorial Abril, Ciudad de La Habana, p.319.

[iv] Guillermo García Frías, Encuentro con la verdad, Casa Editorial Verde Olivo, Ciudad de La Habana, 2010, p.93.

[v] Wilmer Rodríguez Fernández y Elier Ramírez Cañedo, entrevista al Comandante de la Revolución, Delio Gómez Ochoa, 2 de mayo de 2019.

[vi] Juan Almeida Bosque, La Sierra y más allá, Casa Editorial Verde Olivo, La Habana, 2008.

[vii] Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz, en la magna concentración popular, en el palacio presidencial, el 21 de enero de 1959, “Año de la Liberación”. (Versión taquigráfica de las oficinas del Primer Ministro).

[viii] Entrevista a Ernesto Che Guevara, Ministro de Industrias, realizada por Lisa Howard, el 12 de febrero de 1964, véase en Elier Ramírez Cañedo, El Che y las relaciones Estados Unidos—Cuba en los años sesenta, Editorial Ocean Sur, p.169.

[ix] Discurso en las conclusiones de la sesión constitutiva de la VII legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Palacio de las Convenciones, La Habana, 24 de febrero de 2008, en periódico Granma, La Habana, 25 de febrero de 2008, p. 2

[x] Si durante los años como Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias durante casi 49 años, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y Ministros, Raúl dejó una huella trascendente en la historia del proceso revolucionario cubano después de 1959, no se puede contar la historia más reciente sin hablar de su papel como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y Primer Secretario del Partido en la conducción de los más importantes procesos de cambios para actualizar y perfeccionar el modelo socialista cubano de las últimas décadas, desde los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, la nueva Ley Migratoria y la nueva Constitución de la República, por solo mencionar algunos ejemplos. Tampoco puede dejar de mencionarse su destacada labor en el escenario internacional desde la presidencia pro témpore de la CELAC, el proceso de paz en Colombia y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, hechos todos que marcan la época contemporánea. Raúl siempre ha rehuido las menciones y homenajes, pero su historia de vida y lucha merece ser más divulgada y conocida entre las nuevas generaciones de cubanos.

[xi] Discurso del General de Ejército, Raúl Castro Ruz, en homenaje póstumo al Comandante en Jefe, el 3 de diciembre de 2016.

De resistencia, creatividad y #patriotismo, de eso estamos hechos los #cubanos

«Tengo el corazón, ya con 91 años, lleno de alegría», dijo el líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, al terminar el desfile por el 1ro. de Mayo, en la Plaza de la Revolución de La Habana, según muestra un video en redes sociales

La continuidad que la Revolución Cubana tiene en la conducción y presencia vital de sus líderes, el pueblo la confirma en la obra cotidiana de resistencia creativa. Foto: Estudios Revolución

Mayo amaneció cargado de esperanza, inundado por una avalancha patriótica. Una vez más, los firmes pasos de millones de cubanos anduvieron orgullosos en apretado cuadro, para barrer así cualquier fantasía, si alguna le quedaba al enemigo, de que este pueblo fuera capaz de dar la espalda a su Revolución.

Qué mejor fecha para tal demostración de acompañamiento a nuestra obra que el Día Internacional de los Trabajadores. No solo por hermosa tradición salimos a las calles, sino porque este es un país de hombres y mujeres que no se sientan a observar cómo transcurre el presente, o a pensar desde el inmovilismo en lo que depara el futuro; sino que trabaja, con nobleza y entrega, para que ambos tiempos sean mejores.

Dos años muy duros precedieron esta fecha, y aunque jamás dejamos de celebrarla, desde escenarios hogareños y virtuales, volver a las plazas y calles del país, a caminar unidos, tomando por bandera los principios que juntos defendemos, que son el motor que nos impulsa, era sin dudas un anhelo que latía en el alma de todos los revolucionarios.

Un 1ro. de Mayo de encuentros, de alegrías, de confianza en lo que somos capaces de lograr como nación. Un 1ro. de Mayo de homenaje justo al sacrificio colectivo que nos permitió dos grandes hazañas: sobrevivir a la peor pandemia que ha vivido la humanidad en el último siglo, y hacerlo sin descuidar jamás la defensa de la Patria, pues los enemigos se dispusieron a hacernos morder el polvo (aunque como de costumbre, siempre que lo intentan, son ellos los que terminan en esa triste postura).

Lo cierto es que ni el virus natural ni el del odio impidieron que se mantuviera activa la masa trabajadora cubana, y para eso se buscaron disímiles estrategias y alternativas. Así, con el esfuerzo de quienes nunca descansaron, a pesar de las innegables limitaciones económicas, se mantuvieron a flote los servicios indispensables, la producción de bienes necesarios para evitar la asfixia económica auspiciada por el bloqueo de EE. UU. y respaldar las necesidades básicas de todo el pueblo.

La valía de los trabajadores cubanos brilló dentro del personal de la Salud, que no solo protegió a toda costa la vida del pueblo, arriesgando la suya propia, sino que dio las más elevadas muestras de internacionalismo y solidaridad.

También son nobles trabajadores los talentosos y entregados científicos que, con su desvelo y dedicación ilimitada, nos regalaron el enorme privilegio de contar con vacunas propias, en un mundo desigual e injusto donde también se negoció con lo que debía ser un derecho inalienable.

#Cuba: ¿Qué pasó en la caravana de este 5 de agosto?

Tomado de: Cubadebate.cu

Desde temprano un grupo de jóvenes salió en sus bicicletas a protagonizar una caravana por la paz, el amor y la solidaridad. ¿Por qué lo hicieron?

#Díaz-Canel: Lo más revolucionario en la Revolución tiene que ser el Partido

Intervención de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la reunión con los primeros secretarios provinciales del Partido y otros dirigentes invitados, en el Palacio de la Revolución, el 22 de mayo de 2021, “Año 63 de la Revolución”

Estamos planteando el inicio de un proceso para implementar las directrices, las ideas, los conceptos y los acuerdos derivados del Octavo Congreso del Partido, pero que ya se ha iniciado y se inició inmediatamente después del Congreso, porque con mucha responsabilidad, como han expresado aquí un grupo de organismos y de organizaciones de masas, y tal como se ha comprobado también en recorridos que han hecho el compañero Morales y el compañero Machado por las provincias, las estructuras del Partido, del gobierno y las organizaciones de masas de inmediato empezaron a interpretar lo abordado en el Congreso y empezaron a tener una traducción, una implementación, una concepción, unos en programas, otros en planes de trabajo, en planes de acciones para lograr este objetivo.

Era importante este encuentro, porque aquí podemos uniformar y compartir directamente la manera en que queremos hacerlo y, sobre todo, a qué aspiramos con este proceso.

El Octavo Congreso del Partido es un Congreso histórico y ha sido definido, con toda razón, como el Congreso de la Unidad y la Continuidad.

A lo que tenemos que aspirar y a lo que tenemos que llegar es que a partir de todo el análisis que se haga de los documentos fundamentales del Congreso y de lo que emana del Congreso, con objetividad, en cada organización de base del Partido, en cada una de las estructuras de gobierno, en todos los ámbitos de trabajo, en todas las organizaciones de masas y en todos los lugares logremos que se concrete realmente cómo damos respuesta y qué rol le corresponde a cada militante, a cada revolucionario, a cada estructura, a cada colectivo para aportar en la implementación a ese Congreso; o sea que nosotros no podemos quedar satisfechos solo porque se discuta y se conozca.  

La concreción la tenemos que lograr con la objetividad con que para cada uno de los temas se diga en cada lugar: nosotros vamos a hacer esto, y nosotros esto lo vamos a respaldar con tales acciones, con tales resultados, con tales propósitos, buscando tales metas, trabajando de esta manera.

Hemos ido a un proceso que tiene como entrada los acuerdos, las resoluciones del Octavo Congreso del Partido, sus directrices, sus ideas y sus conceptos; y que desarrolla varios momentos de ese proceso: uno es la edición y distribución de los documentos con diferentes formatos, las orientaciones del proceso de continuidad del Octavo Congreso del Partido, su discusión e implementación, la evaluación y control de los resultados de esa implementación y el perfeccionamiento. Todo eso lo tenemos que gestionar con un ciclo de mejora continua en cada ámbito.

¿Qué nos tiene que dar como salida? Que se implementen esos acuerdos y que se manifiesten en resultados; en resultados en correspondencia con la Estrategia Económico-Social, con el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, con los elementos que hemos planteado de enfrentamiento a la subversión político-ideológica, con los principales postulados que hay en la batalla ideológica y en la batalla económica.

Ese primer componente de este proceso ya lo hemos cumplido, o sea, se editaron los documentos aprobados por el Congreso del Partido, aquí se ha presentado el documento que tiene las directrices, ideas y conceptos que próximamente llegará hasta nivel de organizaciones de base. Hay copias digitales de todos los documentos para llegar a todas las organizaciones de base; van a estar presentes en el sitio web del Comité Central del Partido, pero también van a tener enlace en otros sitios web y en las plataformas digitales de diferentes organismos e instituciones. Se está elaborando un material audiovisual de apoyo. Ya hay una primera versión de una apk, yo la bajé el otro día, faltaban por complementar algunas cosas, pero ya hay una apk donde la gente puede tener como guía todos los elementos estos para trabajar en la implementación del Congreso, y hay una distribución de todas estas ediciones, según las pautas que se han planteado.

Ahora estamos en este segundo momento, que es cómo orientamos el proceso, de hecho esta es una reunión en la que se está orientando el proceso, en una dimensión bastante amplia por la composición que aquí explicó el propio Morales, de a cuánta gente le estamos llegando hoy con esta videoconferencia. Aquí están las estructuras de Partido, de Estado, de Gobierno, de las organizaciones de masas y el sistema empresarial.  

Después, por supuesto, cada provincia y cada municipio extenderá y ampliará, pero ya con las orientaciones que se están dando hoy aquí todo el sistema político, todo el sistema económico, todo el sistema social del país y la sociedad civil están en condiciones de abordar con integralidad este proceso e inmediatamente estas orientaciones se van a discutir y se van a implementar.  

Hay varios momentos que hemos encontrado para orientar y para complementar esa implantación.

Ya hubo una Mesa Redonda de tres miembros del nuevo Secretariado que tuvo un impacto importante en la población. Ahora irían la próxima semana los tres miembros del Secretariado que no estuvieron en la primera Mesa Redonda y abordarán estos temas. Y cuando entremos en el recorrido por provincias habrá una Mesa Redonda en composición completa del Secretariado ya hablando, más que de orientaciones, de elementos de implantación que estaremos apreciando y esto sirve para extender este proceso a toda la población cubana.  

Estos son temas que se van a seguir tratando en las reuniones con secretarios de organizaciones de base a nivel de cada uno de los territorios, y se van a seguir desde el Secretariado con reuniones de cuadros de la Unión de Jóvenes Comunistas y las organizaciones de masas. La semana que viene pretendemos realizar el despacho con cada una de las organizaciones de masas y la Unión de Jóvenes Comunistas y ver la perspectiva que ellos tienen sobre esta implementación.  

El Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y el Consejo de Ministros también están incorporando todos los elementos del Congreso en la planeación estratégica que tenemos en el trabajo de Gobierno, que identifica en seis macroprogramas los Ejes Estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social y a través de un grupo de programas y proyectos se siguen todos los Lineamientos, las metas del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, y cada uno de los Organismos de la Administración Central del Estado también preparará sus propuestas de implementación, así como los gobiernos a nivel territorial.  

Serán contenido también de las comisiones permanentes de la Asamblea Nacional del Poder Popular, por lo tanto, los temas que se aborden en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular y en todo el sistema del Gobierno darán continuidad a la implementación y, de igual manera, todo el sistema empresarial, las OSDE y las empresas tienen que llevar a su ámbito, que es un ámbito importante, decisivo para la implementación, estos conceptos y estas ideas, y todo eso se apoyará con acciones de comunicación; o sea, lo que tenemos que lograr es que en los propios sistemas de trabajo en todos los ámbitos haya una correlación entre los temas, las acciones, los planes y los propósitos en función de que estén reflejados y estén implementados los acuerdos emanados del Octavo Congreso del Partido.

También, en un grupo de elementos que ya está incluido como sistema de trabajo se podrá evaluar y controlar los resultados que va dando esa implementación, que será el componente posterior de este proceso, cuando a partir de esta reunión se genere la implementación.  

Habrá recorridos del Secretariado, del Buró Político; están los recorridos del Gobierno; de cada una de las estructuras; estará reflejado esto en los planes de temas que se llevan a los consejos de dirección, al Secretariado, Buró Político, la Asamblea Nacional y, por lo tanto, si lo hacemos coherentemente estarán evaluando resultados de esa planeación.  

Estará el seguimiento que se le hace a la planeación estratégica del Gobierno todos los miércoles después del Comité Ejecutivo mediante los chequeos de macroprogramas, programas y proyectos. Estarán en el componente las visitas a las provincias, que se hacen desde diferentes instancias, en activos por sectores y temas que estaremos convocando, posteriormente, con la militancia del Partido. En el plan de temas y en las actividades propias de la Unión de Jóvenes Comunistas y las organizaciones de masas; en los temas que se aborden en los plenos de los comités municipales, comités provinciales y Comité Central del Partido. En el trabajo que estamos organizando de enfrentamiento a la subversión político-ideológica que se va a apoyar con un grupo de trabajo que se ha creado para la labor ideológica que asesora al Partido que tiene tres subgrupos: uno, que se va a dedicar a fomentar y a conceptualizar desde el marxismo todo el trabajo ideológico del Partido en los tiempos actuales.

Otro subgrupo va a hacer análisis sistemáticos de la situación del país y un tercer subgrupo que está trabajando, cotidianamente, en materia de comunicación social para ir apoyando los procesos que se van gestando.  

De igual manera estará en la estrategia y en el trabajo con los cuadros. Recuerden que la Política de Cuadros y el trabajo con los cuadros fue uno de los temas fundamentales y una de las comisiones del Congreso.  Hay una estrategia por terminar que dio sus bases en el Congreso, que lleva complejidades y que, además, la estamos calzando con un grupo de trabajo, en el que hay expertos y científicos para también abordar desde la perspectiva de la investigación científica el aporte de la ciencia y el conocimiento experto de la Política de Cuadros. Y están las comisiones de trabajo del Comité Central del Partido, que recientemente fueron presentadas y aprobadas en primera instancia en el Secretariado, que van esta semana al Buró Político para aprobarlas y desatar también el trabajo de estas comisiones permanentes de trabajo.

Por último, como parte de ese control, de esa valoración que vayamos haciendo, estaremos incorporando elementos de perfeccionamiento, ajustes y correcciones a todo el sistema.

ALGUNOS CONCEPTOS FUNDAMENTALES

Yo ahora quería, después de explicar la manera en que queremos trabajar, detenerme en algunos conceptos fundamentales, en los que se va a abordar, indudablemente, con más profundidad a partir de las orientaciones de este proceso, pero me parece que son cosas en las que tenemos que estar claros por qué las tenemos que evaluar, hasta qué nivel tenemos que tratar de concretar.

Congreso de la Unidad y la Continuidad. Nosotros necesitamos que en este proceso todo el mundo interprete qué es continuidad y qué es unidad; cómo se defiende la unidad y cómo se defiende la continuidad, porque si no, no entendemos el Congreso.  

La unidad ha sido forjada, ha sido defendida, ha sido consolidada por la dirección histórica de la Revolución en todos estos años de Revolución. Pero ahora tiene una exigencia nueva, porque el propio proceso gradual mediante el cual la generación histórica ha entregado las principales responsabilidades del Partido, el Estado y el Gobierno a las nuevas generaciones requiere, para que se mantenga la unidad, que la autoridad moral del Partido único garantice esa unidad representando a la nación. Y aquí es muy importante para lograr esa unidad ese concepto del General de Ejército de que un partido único tiene que ser más democrático, tiene que dar más participación, tiene que consensuar más, tiene que trabajar más en colectivo, tiene que representar los intereses de toda la población, y esa unidad la tenemos que cuidar con celo, y no podemos aceptar la división entre revolucionarios.

Desde el Partido tenemos que promover la más amplia democracia y, como explicaba Gladys, una parte importante de la unidad para tener la autoridad moral del Partido descansa en que seamos ejemplares. Si en un momento hay que defender la ejemplaridad de la militancia para que esa ejemplaridad también sea un valor que comparta toda nuestra población y todos los revolucionarios es ahora.

Lo otro es que tenemos que defender esa unidad sin discriminar, por eso también en el Partido los temas que puedan dividir, los temas que puedan ser causas de discriminación, vestigios que quedan de discriminación racial, toda esta problemática que ahora vamos a abordar en el Código de las Familias, los temas de violencia contra la mujer, los temas medioambientales, que además son temas que unen a la izquierda en el mundo y que están en las agendas de los partidos de izquierda, nosotros no los podemos separar de la labor partidista, los tenemos que encabezar, los tenemos que defender con las potencialidades y con las estructuras que tenemos.

¿El tema de la mujer?  Aquí tenemos una organización de mujeres cubanas que tiene una historia tremenda en la emancipación de la mujer en la Revolución, las que tienen que liderar ese tema son ellas.

¿Temas medioambientales? Nosotros tenemos estructuras, centros de investigación, gente joven que puede liderar cualquiera de esos temas en este país.

Tenemos un programa de Gobierno para el avance de la mujer, para la lucha contra la discriminación racial.  En la Constitución nuestra está bien refrendado que no puede haber discriminación en Cuba en ninguna forma.

El Código de las Familias al que vamos a ir, va a ser un código moderno, totalmente emancipador y enaltecedor.

Eso tiene que estar también en el centro de la defensa de la unidad por parte del Partido. 

La continuidad la tenemos que defender con una visión integral. Tenemos que consolidar ahora la autoridad ganada por los méritos de la generación histórica, que son méritos que, a mi modo de ver, ninguna otra generación en el país los va a tener.

Hay que preservar ese liderazgo y la autoridad moral de nuestra organización, eso es lo que va a dar continuidad.  Y ahí entonces entra un concepto muy importante que está relacionado con la ejemplaridad: cómo de verdad somos vanguardia política; cómo de verdad con el trabajo del Partido reforzamos, alimentamos, sostenemos, apoyamos lo que dice el Artículo 5 de la Constitución.  Y en ese elemento de continuidad, la continuidad generacional es parte fundamental de esa unidad, por eso hay que trabajar mucho desde el Partido con los jóvenes.  Es un tema que tenemos que defender, creo que se están haciendo acciones sistemáticas de trabajo con los jóvenes en los momentos actuales, pero que las tenemos que integrar también.

Ahora, vamos al trabajo directo del Partido, a lo que le llamamos la vida interna de la organización. Están definidas en el Informe Central al Congreso por el General de Ejército, ratificadas, porque también se plantearon en el Congreso anterior: el desarrollo de la economía nacional, junto a la lucha por la paz y la firmeza ideológica, constituyen las principales misiones del Partido.  Por lo tanto, eso nos está dando una guía.  Aquí, cuando vayamos a hablar de prioridades, las prioridades son esas y lo que hay es que ubicar cada una de las cosas que nos proponemos: cuáles están en la prioridad de la batalla económica, cuáles están en la prioridad de la batalla ideológica y cuáles están en la defensa de la paz.  Y desde el trabajo del Partido, cómo el Partido dirige esos procesos, cómo el Gobierno gobierna, cómo la Administracion administra, y cómo un grupo de organizaciones en lo social ayuda a mover a toda la masa de ciudadanos revolucionarios que tenemos en el país para apoyar estas cosas.

Tenemos que ganar en el concepto y en la concreción de que el presente y el futuro del país, la defensa de la Revolución y nuestro avance descansan en lo que seamos capaces de hacer con nuestras propias fuerzas, que eso en ningún momento significa renunciar a la solidaridad, que siempre la vamos a dar y la vamos a acrecentar; ni renunciar a las relaciones con los países, con los partidos amigos y hermanos, pero la vida nos ha demostrado que nosotros no podemos depender de nadie.

En tiempos de COVID-19, ¿qué hemos tenido que hacer?, la respuesta la hemos tenido que dar por nosotros mismos.  Aquí no ha llegado ninguna vacuna de nadie. Los problemas de producir alimentos los vamos a resolver nosotros.  Tenemos que olvidarnos de que van a venir de otro lugar o que vamos a tener dinero para importar; no, no, tenemos que producir alimentos nosotros con nuestros propios esfuerzos, con nuestro talento. Ese es un concepto que hay que defender, que hay que potenciar, que hay que fortalecer, que hay que robustecer.

Una vez más vuelvo a la ejemplaridad.  Ejemplaridad en el cumplimiento del deber y de los postulados constitucionales.  Nosotros desde el Partido tenemos que hacer las cosas que no nieguen la Constitución, todo lo que hagamos tiene que responder a los preceptos constitucionales.  Los primeros que tenemos que defender la Constitución somos nosotros.

Estrecho vínculo con las masas.  Hay que hacer cambios en el estilo de trabajo más acordes con esta época y con los desafíos de esta época, eso forma parte del debate que tenemos que hacer dentro del Partido; hay que perfeccionar el trabajo en la base; hay que elevar la combatividad y la intransigencia revolucionaria, que son temas que se han abordado aquí, incluso en este encuentro que estamos haciendo hoy.  

Como se ha planteado, y hay una interpretación de eso, a partir de lo que planteaba Gerardo, la Secretaria de la Federación y el Secretario de la CTC; hay que revitalizar el accionar de las organizaciones de masas. Hay que decir: “Las funciones históricas, las misiones históricas de las organizaciones de masas desde que surgió la Revolución son estas”.  En las condiciones actuales esas se mantienen, pero, y qué otras cosas tenemos que hacer, cuáles son otras exigencias que tenemos que abordar desde esas organizaciones de masas.  

No hay ningún país que tenga un sistema de organizaciones de masas, de organización de la sociedad civil, más completo que nosotros y más abarcador que nosotros, pero eso hay que moverlo más, eso hay que revolucionarlo más.  También hay que tener siempre una mirada hacia cuál es el rol que les corresponde a las organizaciones de masas en todo lo que nos propongamos hacer en ese trabajo.

Hay que profundizar en el enfrentamiento a prejuicios y a todo vestigio de discriminación —ya eso lo hablamos— en la lucha por la prosperidad. Y ese concepto de que nosotros vamos a resistir sin claudicar, pero no vamos a quedarnos resistiendo, es resistiendo para avanzar, para alcanzar prosperidad. La Visión de la Nación lo que plantea es que este país tiene que llegar a tener prosperidad, por lo tanto, es resistiendo pero avanzando, ¡avanzando! 

La relación con los jóvenes.  Es preciso hablar y compartir realizaciones con nuestros jóvenes como las más importantes personas que son.

Hay que fortalecer la dinámica de funcionamiento del Partido y la proactividad de su militancia ante los problemas más acuciantes que afronta la sociedad.

Uno de los principales aportes de concreción objetiva de los temas que estamos discutiendo en el Partido a partir del Octavo Congreso es que nosotros logremos que nuestras organizaciones de base, con más espontaneidad, con más naturalidad, con más cohesión, con más autodeterminación, sean capaces de discutir sus problemas sin esperar tanta orientación de arriba ni mucho menos, sean capaces de aglutinar a la militancia, sean capaces de aglutinar a su colectivo de trabajadores; analizar los temas, los propios de su radio de acción, que están en su centro, en su colectivo, y los que están en la sociedad y los que sean preocupación de cualquier militante, y vamos a discutirlo con honestidad, con la verdad, con el sentido que puedan tener las preocupaciones y las aspiraciones, y, sobre todo, qué vamos a hacer con esa militancia y con esos colectivos para transformar cada uno de los elementos que componen esos temas.  

Eso sería fundamental en los cambios o en el perfeccionamiento que queremos lograr en la labor del Partido.  Porque nosotros entre militantes del Partido y militantes de la juventud tenemos una fuerza de más de medio millón de revolucionarios en el país, unos 750 000, ¿no? (Le responden que hay más de 700 000 militantes del Partido).

Más de un millón de militantes (entre el Partido y la UJC).  Con un millón de militantes a este país lo movemos, lo revolvemos, lo transformamos, lo que pasa es que a veces tenemos inerte a una parte importante de esa fuerza política.  Y si esa fuerza política es ejemplar, es combativa, es intransigente, ¿cuántos vamos a arrastrar?, ¿qué es entonces la vida externa del Partido?, ¿cuánta gente vamos a arrastrar en materia de movilización y de participación?

Si nuestros métodos son más democráticos, si consultamos más a la gente, si le damos participación, si convocamos; es lo que han hecho los jóvenes en la pandemia, se convocaron ellos mismos y han estado en los escenarios más complicados de la pandemia, y de esos jóvenes ¿qué hemos logrado ahora?, que tienen un crecimiento espiritual, revolucionario y humano tremendo, porque han vivido momentos complejos y lo han hecho con responsabilidad y han aportado.  Hay lugares donde han estado esos jóvenes, que si no hubiéramos tenido a esos jóvenes ¿cómo hubiéramos enfrentado el funcionamiento de esos lugares?, ¿cómo hubiéramos cubierto las necesidades y las exigencias de esos lugares?, en zona roja, atendiendo los centros de aislamiento, atendiendo a las personas. Entonces, eso hay que trabajarlo también.

Hay que buscar vías más ágiles, breves y novedosas de comunicar orientaciones, no podemos dilatar tanto las cosas, no podemos complicar tanto los procesos.  

Defender como premisa el legado del Comandante en Jefe de “no mentir ni violar principios éticos”, con la verdad, por dura que sea, ganamos.

El otro día intercambiamos con Polanco algunos elementos de la comunicación social, que es otro de los temas que tenemos que priorizar. Los primeros que tenemos que ser críticos para perfeccionar nuestros problemas de manera transparente y con la verdad en la mano somos nosotros, y le quitamos ese espacio al enemigo. Hay veces que el enemigo critica y critica, y nosotros tenemos tantas insatisfacciones como cualquiera, entonces, nos quedamos callados, no comunicamos.  No es lo mismo que nosotros seamos los primeros que critiquemos y digamos: estamos criticando esto por esto y por esto, pero lo vamos a solucionar por esto y por esto, ¿qué espacio le dejamos al enemigo?, que hablen lo que quieran, las sandeces que quieran, pero los que estamos abanderando eso somos nosotros, y no siempre actuamos así.

No nos podemos dejar vencer por el peso de las dificultades que van a ser muchas, que están siendo muchas en estas condiciones, tenemos que dar vitalidad, y tiene que ver con los elementos de los que hemos hablado ya de la movilización popular.

Los que somos un poco más viejos tuvimos la oportunidad, en otros momentos de la Revolución, que tenían otra dinámica, de que constantemente estábamos convocados en actividades de participación política, social y económica. Las nuevas generaciones han tenido menos posibilidades, no porque ellos no quieran, es porque no han tenido el espacio o porque en estos tiempos hemos abordado de maneras diferentes determinados temas para buscar más eficiencia; pero tenemos que tener en cuenta siempre que cualquier cosa que nos propongamos tiene que tener también una expresión, tiene que tener una salida en la movilización popular y en la participación de las masas.

Con esto del Congreso vamos con las masas, no pudimos discutir antes las cosas del Congreso por la COVID-19, ahora seguimos con COVID-19, repitiendo más, por grupos más chiquitos, con aislamiento, pero vamos a hacerlo, las masas tienen que conocer lo que se discutió en el Congreso, las tenemos que comprometer con que participen en las cosas que queremos implementar del Congreso.

De todos los procesos del Partido y, en particular del crecimiento, hay que hacer procesos que tengan repercusión social, que levanten moral, que levanten autoestima, que levanten compromiso, no pueden ser procesos fríos. Cuando uno ingresa al Partido está tomando una posición en la vida, entonces eso no puede ser un proceso nada más de una entrevista, de una comprobación y de que al final te den un resultado, tenemos que hacer de eso un proceso que, además de participativo, conmueva y fortalezca. ¿Quién llega a militante del Partido?  El que el colectivo ha reconocido como ejemplar, eso tiene que tener otra manera de ameritarlo a nivel social.

Incorporar a la labor del Partido pilares que ya hemos definido, que estamos implementando en la gestión de Gobierno, como son: la informatización de todos los procesos del Partido, el apoyo en la ciencia y la innovación para el abordaje de los problemas, y la comunicación social; y con relación a eso ir a construir una economía socialista basada en el conocimiento, cimentada en el conocimiento.

Una vez más volvemos al tema de que hay muchas tareas por delante, todas estas cosas que nos vamos a proponer requieren mucha participación activa y proactiva de la militancia, de los jóvenes, de los trabajadores y del pueblo en sentido general.

Liberarnos de lastres de burocratismo, de centralismo excesivo, de ineficiencias, de ineficacias, de trabas, y que eso donde lo podamos concretar genuinamente sea en el espacio de la organización de base, en el núcleo.  

Hay que despertar también el orgullo por integrar las filas del Partido, y hay que ejercer una militancia partidista y revolucionaria activa también en el enfrentamiento, como explicábamos anteriormente, a las conductas racistas, discriminatorias, en defensa de los derechos de la mujer cubana, en todos estos temas.

En la batalla ideológica no podemos seguir haciendo más de lo mismo, hay que buscarle también creatividad, transformación de la labor partidista; cuando hablo de transformación no hablo de cambiar todo, es perfeccionar, aquí estamos hablando de continuidad, no estamos negando nada de lo que se ha hecho, lo que pasa es que los tiempos son muy exigentes y tenemos que ir también con una óptica de perfeccionamiento.

Hay que lograr la articulación revolucionaria.  ¿A qué me refiero cuando yo les hablo de articulación revolucionaria?  Cómo aprovechamos todos nuestros potenciales y nos integramos todos para enfrentar en bloque la subversión político-ideológica, la agresión contra el país, pero incluso para ponernos a la delantera, no para estar dando respuestas, es para estar a la ofensiva, que la respuesta la tenga que dar el enemigo, tenemos que estar delante y para eso hay que mover mecanismos, maneras de hacer.

Seguir confirmando y ratificando que en Cuba las calles, los parques y las plazas son de los revolucionarios, y no le vamos a negar en ningún momento al pueblo el derecho legítimo a defender la Revolución.

En la batalla ideológica hay que acudir constantemente a Fidel y a Raúl.  En estos tiempos de fake news, falsas noticias, de todas las maneras en que se trabaja desde los sentimientos a las masas, manipulándolas en las redes sociales, lo peor que nos puede pasar es que nuestra gente se vaya con una noticia falsa o que duden ante una noticia falsa. Cada vez que eso pasa duele mucho que con la mentira se vaya la gente revolucionaria, y a veces es porque nuestras verdades no las hemos puesto oportunamente y, además, cuando ellos logran eso se anotan una pequeña y manida victoria.

Cuando uno ve que en un tema complicado en las redes sociales están coincidiendo criterios de revolucionarios y no revolucionarios, ahí estamos perdiendo, ahí hay gente nuestra confundida, porque nosotros, oportunamente, no dimos cuál es nuestra posición o no dimos la perspectiva desde la Revolución.  Y no podemos desconocer, como lo ha alertado el General de Ejército, que nos están aplicando guerra no convencional, por lo tanto, tenemos que tener respuesta para la guerra no convencional, que no es la misma que nos hacían en los años sesenta.  Entonces, eso también tenemos que saberlo interpretar.

Nosotros vamos a tener el mayor éxito posible en la batalla ideológica en la misma medida en que cerremos fila en defensa de la Patria y la Revolución, y para eso tenemos que lograr que ningún militante sea espectador pasivo y que actuemos con todos los militantes.

Donde hay un militante revolucionario combatiendo no puede estar solo, todos los otros tienen que estar ahí, ¡tienen que estar ahí!, todos tenemos que luchar juntos, todos nos tenemos que apoyar, nadie puede estar en solitario frente a los provocadores, y a la Revolución la tenemos que defender los revolucionarios, y entre los revolucionarios los comunistas al frente, y lo más revolucionario en la Revolución tiene que ser el Partido, por lo tanto, los más revolucionarios dentro de la Revolución tenemos que ser los militantes del Partido, y eso es más fácil decirlo que hacerlo, pero hay que hacerlo y lo podemos hacer, ¡y lo podemos hacer!, y eso tiene que ver con el pensamiento que les pongamos a las cosas, con la disposición y con la manera en que nosotros actuemos.

Comunicación social. Ya es hora de terminar de comprender que esto hace falta, que la labor partidista se tiene que apoyar de la comunicación social, que eso es una ciencia que el Partido necesita desarrollar, que hay que darle un vuelco total, y hay que estar todos los días con un goteo informativo con nuestras verdades, enfrentando las campañas del enemigo y, como explicaba Gerardo, con el lenguaje para que la gente entienda las cosas.

Todo lo tenemos que llevar al lenguaje de los que resisten a diario, a esa dimensión más íntima de la Patria que es el barrio, la pequeña parcela de tierra, la comunidad, la fábrica, la escuela, la obra, la familia, acortando la brecha entre el discurso institucional y las demandas públicas, para que todo el mundo entienda, porque si no, no nos entienden; si no la gente no va a entender el Código Penal, ni las cuatro o cinco Leyes que van ahora que son importantísimas para la vida del país.

Hay momentos en que discutimos con ese nivel, ¿no?  Y después eso hay que ser capaz de llevarlo al lenguaje de toda la población, para que todo el mundo lo entienda o que lo entienda la mayoría. 

La defensa de la Patria está claro, ya estaremos viendo con los compañeros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, cuando pasemos la pandemia en algún momento tendremos que hacer algunos ejercicios, algunas actividades de fortalecimiento del Día de la Defensa, por las afectaciones que hemos tenido en estos tiempos. Hay que seguir consolidando la concepción estratégica de la Guerra del Todo el Pueblo. Y hay que estudiar para proponer elementos que están relacionados con lo que alertó el General de Ejército, a la luz de la tendencia del envejecimiento, la afectación que podemos tener en cubrir las demandas de la Defensa.  De qué manera vamos a ir incorporando a todos los estudiantes de la Educación Superior, en qué medida pueden participar también las mujeres en las tareas de la defensa en una magnitud más creciente que la que tenemos hoy en día. Esas son tareas en las que ya debemos estar pensando y que debemos tener una discusión y una implementación en función de cuando vayamos saliendo de esta situación.  

Política de Cuadros. El debate de Política de Cuadros en el Congreso fue muy aportador. Tenemos la Estrategia, tenemos un modelo de tránsito de los cuadros, que ahora hay que aplicarlo de una manera flexible, inteligente, apropiada a cada lugar y hay que implementar todo lo que aprobó el Congreso sobre Política de Cuadros que lleva capacitación, lleva preparación, lleva organización, lleva también elementos en la planificación que no son siempre como los que hemos trabajado, pero creo que hay un camino que se abordó y que ahora hay que implementarlo. 

Vida externa.  Si tenemos una vida interna más fuerte en el Partido, tendremos más capacidad para movilizar a las masas y para que todo el mundo participe con nosotros en las principales tareas de la Revolución.

Aquí volvemos al concepto de democracia que ha defendido el General de Ejército para el Partido, conscientes de que la democracia es más socialista en la medida en que es más participativa. Y a nosotros nos corresponde estimular la participación popular.  Y vuelvo de nuevo: a cada cosa que hagamos hay que buscarle una salida en la participación popular. La participación popular es la que le da fuerza a las cosas.

Si nosotros ahora discutimos esto, damos la mejor de las orientaciones a este proceso y esto no llega a la gente, esto se quedó en la nada, se quedó aquí a nivel de los cuadros. Esto de verdad va a ser efectivo si en la implementación participa la gente, participa el pueblo, y teniendo en cuenta que aquí cada persona, cada colectivo, cada organización de masas cuenta, ¡aquí cuenta todo el mundo!

La batalla económica. Hay que romperle el exceso de burocracia a esta famosa lucha que tenemos contra las trabas e imprimirle mayor dinamismo al proceso de actualización del Modelo Económico y Social.

Antes del Congreso hicimos una ruptura del paso al que se venía, tal vez lento, en abordar y en implementar acuerdos de los dos congresos anteriores, y pudimos llegar al Congreso con Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, con una Estrategia Económica y Social, implementados la mayor parte de los Lineamientos, el Ordenamiento que llevaba 10 años en diseño, eso requirió un trabajo y lo hicimos en medio de la situación más difícil, en el último año y medio o los dos últimos años con COVID-19 y con medidas de Trump.  Entonces el tema es quitar trabas.

Ya en el Consejo de Ministros de esta semana se va a discutir el tema de los otros actores económicos y vamos a tener todo el espectro de actores económicos en el país, por lo tanto hay que seguir avanzando. Están las medidas de la Agricultura que se aprobaron, las medidas que se han aprobado para la empresa.  

Nosotros tenemos que buscar que los tiempos de respuesta y de implementación sean más cortos, sean más efectivos. Y para eso hay que destrabar, hay que seguir analizando qué trabas quedan, qué cosas frenan el desarrollo de las fuerzas productivas. Combinar la centralización de la economía, de la planificación económica que necesitamos también con la descentralización. Fue un tema que discutimos recientemente: qué cosas se pueden descentralizar y cómo participan con adecuadas relaciones el sistema empresarial y los otros actores económicos.

Y hay que promover, compañeros, y aquí está el sector empresarial participando en esta reunión, terminar de estremecer el sector empresarial y que desempeñe de verdad el papel que le corresponde de principal actor económico en el Modelo Económico y Social nuestro. 

Potenciar producción nacional, romper la mentalidad importadora, que la demanda interna que tiene el país, lo que demanda el país en materia de mercado interno sea lo que estimule producir más, producir con más calidad, dar servicios de más calidad y que de ahí salgan también propuestas de exportación y seguir abordando sin prejuicios los temas de la inversión extranjera.

Resistir creativamente sin renunciar al desarrollo, perfeccionando, actualizando sus conceptos y modernizando las maneras de hacer y de participar.

Al final, podremos tener un resultado en la batalla económica si logramos que en el horizonte de cuanto hagamos siempre esté la mayor felicidad posible de las cubanas y los cubanos defendidos desde las esencias de nuestro socialismo. Si nosotros alcanzamos logros económicos que contribuyan a la prosperidad y a la felicidad de las cubanas y los cubanos desde nuestro socialismo, ese es el éxito de la batalla económica; si no lo logramos, no hemos alcanzado logros en la batalla económica y a eso es a lo que hay que orientarse, ¡a eso es a lo que hay que orientarse!

Si implementamos bien esto, si lo desarrollamos con toda coherencia, más que un proceso lo que vamos a conformar es un sistema de trabajo coherente, integral que nos va a permitir pensar y actuar para Cuba. Y con eso entonces vamos a garantizar unidad, y vamos a garantizar continuidad, y a eso es a lo que los convocamos.

Muchas gracias (Aplausos)

Raúl Castro prometió… y cumplió

 Hasta la grave enfermedad del Comandante Fidel Castro en 2006, Raúl Castro cumplió en Cuba un papel de organizador discreto. Complemento excepcional del liderazgo telúrico de un estratega carismático como Fidel.

Al triunfo de la Revolución, Raúl organizó las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuya fuerza aérea, tropas blindadas y unidades de defensa aérea estaban ya, en la década de los 70, entre las mejores de América Latina.

Con los años, y con Vietnam como escuela, conformó un ejército popular capaz de movilizar, en horas, a millones de personas, y de convertirse en un avispero para el invasor.

En 2006, Raúl Castro asumió el liderazgo político del país e impulsó una transformación económica integral, tras una consulta masiva con toda la población. Ya desde los años 90, las Fuerzas Armadas habían sido el laboratorio de las nuevas formas de gestión empresarial, principalmente en el turismo.

Restableció las relaciones con EEUU, renegoció la deuda externa, facilitó el diálogo de paz para Colombia, impulsó la CELAC…

Pero el “respiro” para Cuba duró poco: vino el bombardeo de sanciones de Donald Trump, el bloqueo total a Venezuela, principal socio comercial, y la pandemia, que ha provocado un duro desabastecimiento en la Isla.

En este escenario, tal como dejó la presidencia en 2018, en 2021 Raúl Castro ha cedido el liderazgo en el Partido Comunista.

Ignacio Ramonet dice que Raúl tuvo el coraje no solo de prometer ambos relevos. Sino sobre todo… de cumplirlos.

«#Díaz-Canel está haciendo lo que haría #Fidel»: Virgilio Ponce

Carlos Rafael Diéguez – Radio Miami TV.- Díaz-Canel está haciendo lo que haría Fidel, así lo considera nuestro entrevistado Virgilio Ponce quien también realiza una valoración sobre los resultados del 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba y los momentos actuales que vive la mayor Isla de las Antillas.

«El Congreso fue una revolución dentro de la revolución, en estos momentos no queda nadie en el C Central cubano de los históricos, no queda nadie que combatió en la Sierra Maestra, todos son gentes jóvenes con un alto nivel cultural, muy calificados todos, y los plenos que se dieron en comisiones me maravillaron, vi el de la Política de Cuadro y fue extraordinario»

«Del Congreso salieron medidas muy buenas, tengo confianza no a largo plazo, tengo confianza a corto plazo del trabajo que está haciendo esta generación, mucha confianza, me alegró mucho el Congreso porque creo que eso asegura el futuro de Cuba».

Sobre el papel de Díaz-Canel opinó que está haciendo Lo que tenía que hacer y él, está haciendo lo que haría Fidel  en su momento. Es una continuación de las luchas de un proyecto social muy grande y muy humanista que nació desde la época de Hatuey» Aquí Virgilio, habla de las Caravanas de Puentes de Amor del papel de Carlos Lazo, del nacimiento de esas Caravanas en Miami protagonizadas por la Alianza Martiana, hace más de 20 años. Igualmente se refiere a los ataques desde las redes sociales por destruir a la Cuba de siempre. Habló de la juventud y su papel de vanguardia hoy.

La entrevista con Virgilio desde el País Vasco francés, donde vive, duró unos 22 minutos y en ella usted podrá disfrutar de los criterios de este cubano que habla a camisa quitada con sentimientos y palabras que vienen desde muy hondo, porque Virgilio Ponce es parte de los millones de cubanos y cubanas, desde dentro y de fuera,  que por Cuba, asumen el batallar como lo que es,  un acto sublime por la PATRIA. Esta entrevista es un homenaje al Primero de Mayo, Dia Internacional de los trabajadores que en Cuba HOY  hasta las palmas reales se han vestido de gala para desfilar en defensa de la virtud.

El Congreso no terminó, vive otra etapa

En tiempos de pandemia, y al calor del Congreso, nuestros hogares han sido la patria en esa dimensión íntima que reseñó Díaz-Canel.

8vo Congreso del PCC
«Pero yo quiero ver a Fidel con ellos ahí», dijo Sofía, de seis años, con el índice hacia el televisor, que mostraba secuencias de la primera jornada del 8vo. Congreso del Partido, entre las que aparecían rostros inconfundibles que, de alguna manera, por suerte, nos acompañarán para siempre.
Justo en ese instante, aquella inocencia infantil invocó el nombre entrañable y, con él, asomó inevitable cierta nostalgia en las miradas adultas que se cruzaron en la sala de un hogar cubano, cuyos habitantes asistían, a través de la pequeña pantalla, a otro momento crucial de la patria.
El recuerdo –confesó alguien entonces– devolvió en un susurro la pregunta lanzada desde la Plaza de la Revolución por el amigo nicaragüense, en una noche luctuosa de noviembre de 2016.   
Cuatro años y cinco meses después de aquella tremenda desgarradura, Cuba iniciaba otro alumbramiento, y en un hogar del país, un hombre, su esposa y la prole, en total seis personas de cuatro generaciones y una misma familia, tenían las miradas en el televisor que, a esa hora, atendía el archipiélago todo. Allí, sin duda, seguía Fidel.
El sueño de Cuba flameó en el ambiente hogareño, durante cuatro jornadas. En tiempos de pandemia, y al calor del Congreso, nuestros hogares han sido la patria en esa dimensión íntima que reseñó Díaz-Canel.
Desde su diversidad, en las casas cubanas tuvo lugar también el «ineludible estremecimiento», reclamado con firmeza de trueno y claridad de relámpago, por una voz igual de entrañable, en el Informe Central a la cita, que suscitó análisis, identificó retos, delineó pautas, acentuó el rumbo.
En el afán de asumir lo dicho y llevarlo a hechos, en el camino habrá que volver, una y otra vez, sobre los acuerdos de la reunión, porque no termina, vive otra etapa.
Unidad, continuidad, esas prendas cubanas incomodan a quienes nos miran con ojos de águila, siguen intactas, acaso más fuertes y relucientes ahora, tras un evento que alumbró los próximos años de la nación y, a la par de un porvenir desafiante, no exento de riesgos, mostró una fuerza formidable para encararlo.
El compromiso lo reiteró la nueva dirección del país, y el pueblo había hecho lo mismo en jornadas previas. Con las riendas sostenidas ahora por otras manos, Cuba transita la misma ruta. Quienes la hicieron grande acompañan los sueños de un pueblo consciente de que urge labrarlos con manos audaces. Soñamos con los pies en la tierra y «en el estribo».
En el clamor espontáneo de una voz inocente va el sentimiento de una nación, la lealtad multiplicada en horas de alumbramiento; un «quiero ver a Fidel», multitudinario, silencioso; un compromiso ratificado en la intimidad de las almas que acompañaron y sintieron, de una punta a la otra, del caimán, sus energías en los días conmovedores del Congreso. 




Destacan en El Salvador liderazgo en Partido Comunista de Cuba

San Salvador, 20 abr (Prensa Latina) El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) destacó hoy la elección de Miguel Díaz-Canel como primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC).
La formación salvadoreña de izquierda le deseó a Díaz-Canel, el también presidente cubano, ‘éxitos al frente del partido que representa la voluntad de lucha de su heroico pueblo’.

La Secretaría de Relaciones Internacional del Frente hizo extensivas sus felicitaciones al nuevo Buró Político del PCC, a su Secretariado y al Comité Central elegido en el recién concluido 8vo Congreso de la organización.

Díaz-Canel sustituyó en el cargo al general de Ejército Raúl Castro, quien informó que su tarea al frente del PCC concluyó ‘con la satisfacción del deber cumplido y la confianza en el futuro de la Patria’.

El FMLN, partido gestado en el movimiento guerrillero durante el conflicto armado (1980-1992), saludó además la celebración del congreso del PCC y valoró su impacto en la vida del pueblo cubano.

La formación rojiblanca valoró los debates suscitados en dicha cita para enfrentar los intentos de restauración capitalista y neoliberal en la isla, los cuales siguen una dinámica de ‘golpe blando’, denunciada por Cuba.

Destacan en #Panamá elección de presidente cubano en #PCC

La prensa panameña refleja la elección del presidente Miguel Díaz-Canel como primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en remplazo de Raúl Castro, exponente de la generación histórica de la Revolución.
En su versión digital, TVN Noticias resalta las palabras de Díaz-Canel en su cuenta de Twitter, donde escribió: ’19 de abril día histórico en que culmina el histórico #8voCongresoPCC. La generación del centenario, fundadora y guía del partido, traspasa responsabilidades’.

Durante la presentación del informe central el pasado viernes, el general de Ejército, Raúl Castro, adelantó que no aceptaría propuesta ‘para mantenerme en los cargos superiores de la organización partidista’, decisión que este lunes destacan el diario La Prensa y el canal Telemetro en sus respectivos reportes.

Por su parte, TVN Noticias también reseña la trayectoria de Díaz-Canel como dirigente político y su vínculo con las personas, a través de los intercambios que establece durante las visitas de trabajo al interior del país o de las redes sociales, una de sus principales herramientas de comunicación y en el combate político-ideológico.

Los reportes de prensa aluden también a la crisis económica que enfrenta Cuba, agudizada por la pandemia de Covid-19 y el reforzamiento del bloqueo de Estados Unidos, y la conformación del Buró Político del PCC, integrado por tres mujeres y 11 hombres.

Durante su intervención en el congreso anterior, en 2016, Raúl propuso fijar en 60 años la edad máxima para ingresar al Comité Central de la organización política y hasta 70 para desempeñar cargos profesionales de dirección en el partido, pues solo así se garantizaría el rejuvenecimiento desde la base, refiere TVN Noticias.

A juicio de algunos analistas locales, con este relevo natural e histórico, el 8vo Congreso del PCC deviene hito de la continuidad del proceso revolucionario cubano y de reafirmación del modelo de desarrollo social y económico socialista.