Victoria de #Warnock y otro puesto azul en el #Senado de #EEUU

#Politica

En medio del recuento hoy de boletas tras la segunda vuelta electoral en Georgia, medios estadounidenses reconocen la victoria de Raphael Warnock sobre el republicano Herschel Walker y confieren a los demócratas el escaño 51 del Senado.

Estimados en tiempo real de la agencia The Associated Press atribuyen al titular de la tolda azul el 51,2 por ciento de los votos, mientras que la antigua estrella de fútbol americano respaldada por el expresidente Donald Trump (2017-2021) ronda el 48,8 por ciento.

El balotaje tuvo lugar la víspera, luego de que en los comicios de medio término del pasado 8 de noviembre Warnock recibió el 49,4 por ciento del apoyo y Walker el 48,5 por ciento, pero las leyes del estado solo consideran vencedor a quien gane la mayoría absoluta, es decir, obtenga más de la mitad de las papeletas.

A los sufragios recientes el pastor llegó con ventaja en las encuestas, y en una carrera calificada de reñida, pero ahora fuentes especializadas apuntan a que el republicano no tiene posibilidad estadística de superar a su rival.

El blog de análisis político FiveThirtyEight recordó que los resultados del llamado a las urnas del pasado mes desafiaron las tendencias históricas, en las que el partido del presidente (en este caso el demócrata Joe Biden) pierde escaños en ambas cámaras del Congreso, y la fuerza azul logró retener el Senado incluso con un gobernante considerado impopular.

Expertos del sitio consideraron que el fracaso de la fuerza opositora para ganar la legislatura bicameral puede deberse a que nominó a “candidatos pobres”, con Walker como un excelente ejemplo.

Según apuntó, el aspirante era un novato político con múltiples escándalos, y aún así Trump lo reclutó para la carrera por delante de varios políticos locales más experimentados.

Entre las controversias relacionadas con la antigua estrella de fútbol americano aparecen sus antecedentes de maltrato a las mujeres y el hecho de dibujarse como un candidato antiabortista y supuestamente haber pagado por la interrupción voluntaria del embarazo de una novia.

Mientras, otros analistas comentaron que los resultados de la noche anterior demostraron que las campañas importan, y Warnock ingresó a la segunda vuelta con tres veces más efectivo que Walker.

Cuando el 118 Congreso norteamericano tome asiento el próximo mes, habrá 49 republicanos en el Senado (integrado por 100 titulares), pero esa fuerza política regirá en la Cámara Baja, con 222 sillas confirmadas de las 435 de esa instancia legislativa.

Estos son los políticos recién electos en #EE.UU

#Cuba #EleccionesPresidenciales #Democracia #Política #Florida

Se supone que deben trabajar para evitar el creciente número de muertes, fundamentalmente de niños, a causa de las armas de fuego. Creo por allá le llaman democracia.

Nuevos actos en #Brasil contra resultado de elecciones presidenciales

#Lula #Bolsonaro #Manifestaciones #Elecciones #Presidente

Ciudades brasileñas registraron actos antidemocráticos contra el resultado de la segunda vuelta de elecciones del 30 de octubre, que ganó Luiz Inácio Lula da Silva frente al mandatario Jair Bolsonaro. Partidarios de Bolsonaro se oponen al tercer triunfo electivo de Lula, candidato por el Partido de los Trabajadores, y piden intervención militar a las Fuerzas Armadas. Las movilizaciones estuvieron acompañadas por bloqueos de carreteras. Al respecto, el presidente del Tribunal Superior Electoral, Alexandre de Moraes, afirmó que las manifestaciones que impugnan los resultados de los comicios presidenciales son «ilícitas, antidemocráticas y criminales». 

Una ley criminal para un sueño frustrado

#RevoluciónCubana #EEUU #Cuba #Democracia

El objetivo de la mal llamada Ley para la Democracia en Cuba era destruir la Revolución mediante dos vías fundamentales: la estrangulación económica y el apoyo a la subversión política

Realmente creyeron que ya no quedaban reservas  en los que habían apostado por el socialismo. El imperialismo, eufórico por haber hecho estallar el campo socialista del este europeo, fijó sus ojos en la espina que tenía clavada en el Caribe, desde enero de 1959.

Era el momento ideal para llamar a la claudicación, a la entrega de los ideales por los que habían luchado más de una generación, solo faltaba el puntillazo final. Así pensaban.

Quisieron materializarlo, muy entusiastas, desde el Congreso estadounidense, el 23 de octubre de 1992, proponiendo una ley que, supuestamente, proporcionaría «la independencia» a Cuba, tal como lo hicieron en 1901, con la Enmienda Platt.

Conocida como Ley para la Democracia en Cuba o Ley Torricelli, su objetivo concreto era destruir la Revolución empleando dos vías fundamentales: la estrangulación económica, al impedir el comercio con otros países, y el apoyo a la subversión política dentro de la Isla.

Para esto establecieron la prohibición del derecho de las empresas subsidiarias en terceros países a comerciar con empresas cubanas, además de prohibir que barcos que hubieran estado en puertos del archipiélago no podrían atracar en los estadounidenses, en un periodo de 180 días.

Para el mantenimiento de la democracia, según su visión, apoyarían a los grupos de mercenarios dentro de Cuba, que debían representar organizaciones de la sociedad civil, en los que invertirían numerosos recursos para subvertir el orden interno del país.

Ambas vías se complementan porque se cerca, se demoniza todo tipo de relación económica o financiera de la nación, a fin de crear una imagen de ineficiencia del Estado agredido.

Esta sería la condición en la que aprovecharían los grupos creados y financiados por la estructura del Estado agresor, para impulsar protestas, sabotajes, actos vandálicos. Al propiciar el caos, vendrían las justificaciones de violación de derechos humanos o de falta de democracia que, con el apoyo de los medios y la opinión internacional, aprueben la deseada intervención militar, objetivo real de esta ley. Alguna semejanza con la realidad actual no es pura coincidencia.

El engendro legal de la Casa Blanca desconocía el derecho del Estado cubano, al sustituirlo por la categoría pueblo, una manipulación deliberada a todo lo largo del documento. Es injerencista, internacionaliza un acto de guerra como lo es el bloqueo, un acto que por sí solo se tipifica como genocidio.

Además, desconoce el derecho económico, comercial e internacional reconocido en los documentos fundacionales de las Naciones Unidas.

A 30 años de su promulgación, su contenido es parte de otros intentos con el mismo objetivo, como la ley Helms Burton, el «poder inteligente» de Obama, o las 243 medidas con que Trump recrudeció el bloqueo, y que han sido política de continuidad en la actual administración de Biden.

Lo común en todas es que han tenido el fracaso como destino, porque no entienden que la Revolución Cubana es diferente a otras.

«Nuestro plan ha sido enseñarnos en nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo (al enemigo), hacer por fin nuestra patria libre», como nos enseñó Martí. La verdad y la ética son bases de la Revolución, y de la confianza del pueblo en ella, por muy duras que sean las pruebas.

El mundo lo sabe y la Asamblea General de la ONU, hace 30 años, lo reconoce también.

Tercera candidata confirma q apoyará a #Lula

#Brasil #Elecciones #Democracia

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva tendrá el apoyo, para el balotaje del 30 de octubre, de la senadora Simone Tebet, tercera más votada en las últimas elecciones, como candidata del Movimiento Democrático Brasileño. Votaré por Lula «porque reconozco en él su compromiso con la democracia y con la Constitución, lo que desconozco en el actual presidente, Jair Bolsonaro. Mi apoyo no será por adhesión. Mi apoyo es por un Brasil que sueño será de todos», afirmó Tebet.

#MarielaCastro Espín: Hoy queda demostrado el nivel de conciencia social del pueblo cubano

#CódigoslasFamilias #Cuba #CENESEX

La directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, Mariela Castro Espín, resalta el nivel de inclusión del nuevo Código de las Familias sometido a referéndum y la conciencia social de los cubanos.

THE #WASHINGTON POST DESTACÓ CARÁCTER AVANZADO DEL CÓDIGO DE LAS FAMILIAS

#CódigoslasFamilias #Cuba #EEUU #TheWashingtonPost #Sociedad

Un material divulgado por el periódico The Washington Post reconoce el carácter avanzado del Código de las Familias votado en Cuba. Destaca que se redactó teniendo en cuenta más de 300 000 sugerencias de ciudadanos cubanos, quienes participaron en 79 000 reuniones vecinales. Señala que la nueva ley aumentaría los derechos de mujeres, ancianos y niños, e incluye la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, desafiando «una larga tradición de machismo en Cuba»

Referéndum en #Cuba: ¿una “dictadura” legisla por más derechos?

#CódigoslasFamilias #YovotoSí #RevoluciónCubana #Contrarrevolución

¿La «dictadura» cubana defiende el Sí en el referéndum del 25 de septiembre sobre un Código de las Familias que aporta nuevas garantías y derechos en materia de igualdad de género y respeto a la diversidad sexual y de género, mientras los «luchadores por la libertad» apuesta por votar No, para que Cuba no avance en estas materias? ¿Quienes han dicho, durante décadas, que la Revolución era homófoba, ahora, cuando esta apuesta por legalizar asuntos como el matrimonio igualitario, se oponen a ello? ¿Los sectores que dicen ser «demócratas», se unen a lo más retrógrado de las iglesias conservadoras, incluida la curia católica? De estas y otras contradicciones y trapacerías de la Contrarrevolución cubana al servicio del bloqueo yanki hablaremos en «El Batazo»

Deportistas cubanos votan en el exterior

#CódigoslasFamilias #SiporCuba #Deporte #GloriasdeCuba

Raúl Fornés Valenciano, vicepresidente primero del Inder, resaltó en Twitter cómo «nuestras glorias deportivas y atletas activos ejercieron su derecho desde el exterior»

Idalis Ortíz
Foto: Tomada de Jit

Cientos de colaboradores, atletas y funcionarios del movimiento deportivo cubano, en el exterior, votaron este domingo en diferentes países, como parte del referendo por el nuevo Código de las Familias.

Raúl Fornés Valenciano, vicepresidente primero del Inder, resaltó en Twitter cómo «nuestras glorias deportivas y atletas activos ejercieron su derecho desde el exterior».

Señaló que Javier Sotomayor Sanabria, recordista mundial de salto alto, lo hizo en la Embajada de Cuba en España.

Jit notificó sobre las votaciones de colaboradores y 37 atletas de taekwondo, boxeo y luchas que cumplen bases de entrenamiento en Venezuela, y de parte de los equipos masculino y femenino de judo, que ejercieron su deber democrático desde la Embajada Cubana en Hungría.

Por su parte, Prensa Latina señaló que la estrella antillana del atletismo para personas con discapacidad, Omara Durand, quien asiste a una reunión del Comité Paralímpico Internacional, aseguró que respaldará ese texto.

El factor electoral en la #Política de #Biden hacia #Cuba: El “miedo” a la #Florida

#EEUU #Cuba #Elecciones #Política

En el proceso de conformación de la política de Biden hacia Cuba existen dos hechos muy evidentes: 1) se decidió mantener la política de máxima presión heredada del gobierno de Trump y 2) no se adoptó ninguna flexibilización durante los primeros 16 meses coincidiendo con la etapa más compleja de la pandemia en la nación cubana. Varios académicos y especialistas que evalúan esta temática, han argumentado que una de las razones clave que explica esta situación es el factor político-electoral. Han llegado a calificarlo como: “el miedo a la Florida”.

Este enfoque conduce esencialmente a plantear que el gobierno de Biden durante más de un año estimó que realizar cualquier flexibilización en la política hacia Cuba, por mínima que fuera, implicaría asumir costos políticos de cara a los votantes cubanoamericanos. Es una visión que trata de explicar la proyección confrontacional del gobierno estadounidense partiendo del interés estratégico que representa para la Casa Blanca que el Partido Demócrata gane los cargos públicos sometidos a elección en los próximos comicios de medio término a nivel de la gobernatura de la Florida, el escaño senatorial en disputa y los puestos para representantes al Congreso Federal. En el cumplimiento de esos propósitos, se le atribuye un papel clave a los electores cubanoamericanos.

En esencia y partiendo de esta lógica, parece que la posición “más inteligente” que prevaleció en Washington fue la necesidad de preservar intacta la política de Trump hacia Cuba como elemento clave para lograr esos objetivos. Realmente “no hacer nada” constituía una decisión muy extraña y sospechosa si la meta era influir y atraer hacia el Partido Demócrata a un electorado con inclinación republicana y, en especial, seguidora del trumpismo. Cualquier estratega electoral con un nivel básico de información, podría concluir que ese enfoque no conducía a ningún resultado. El inmovilismo como estrategia de cara a un proceso eleccionario no funciona y carece de fundamento lógico. Lo usual en este escenario, es tratar de distinguirse proponiendo una política diferente que contribuya a conectar con el electorado y que sea capaz de reflejarse en las urnas.

En ese sentido, es necesario plantearse una primera interrogante: ¿Qué medidas de flexibilización en la política hacia Cuba favorecían los votantes cubanoamericanos? Según la encuesta de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) realizada en plena campaña electoral del 2020, la mayoría de estos electores estaban de acuerdo en levantar temporalmente durante la pandemia las sanciones impuestas por el bloqueo (60%); restablecer la emisión de visados en la Embajada de Estados Unidos en La Habana (62%); retomar el Programa de Reunificación Familiar (60%); promover estrategias diseñadas para mejorar el bienestar económico del pueblo cubano (78%) y restablecer los vuelos a provincia (65%).

Una evaluación integral de estos datos, indica que el gobierno de Biden contaba con el apoyo mayoritario dentro de los electores cubanoamericanos para adoptar medidas de flexibilización en la política hacia Cuba desde el inicio de su mandato presidencial a finales de enero del 2021. Aunque muchos de estos electores votaron por Trump y respaldaron su agenda de política interna, también estaban de acuerdo en que se tomaran medidas puntuales que beneficiaran a sus familiares en Cuba debido a sus sólidos lazos que se reflejaban en que más del 50% de estos votantes viajaban a la Isla y el 48% enviaban remesas.

Por lo tanto, los fuertes vínculos sanguíneos y afectivos eran una motivación suficiente para explicar la aparente contradicción que consistía en que cubanoamericanos declarados abiertamente trumpistas favorecieran estas medidas. Teniendo en cuenta estos elementos, no era lógico ni consistente que Biden y su equipo “sintiera miedo” de cómo impactarían estas flexibilizaciones en la mayoría del electorado cubanoamericano.

El gobierno estadounidense no corría ningún tipo de riesgos políticos si hubiera accedido a facilitar medicinas, oxígeno, equipamiento médico y otras medidas de carácter humanitario durante el pico pandémico en Cuba. ¿Por qué Biden no aprovechó esta oportunidad y la convertía en ganancia electoral?

El hecho de no adoptar estos pasos en ese momento no estuvo asociado a una lógica electoral, sino a una percepción de que cualquier alivio para la situación del pueblo cubano podría ser contraproducente con su política de asfixia y máxima presión en un contexto que interpretaban como muy ventajoso para sus intereses. El prolongado proceso de revisión de la política y la falta de determinación de la Casa Blanca en su proyección hacia Cuba, no respondían a cálculos de eventuales costos político electorales de cara a los comicios de 2022 y 2024, sino a una apreciación sobre lo que consideraron sería la manera más efectiva para influir en la situación interna cubana y desencadenar procesos que condujeran al pretendido “cambio de régimen” como objetivo final. Era una suerte de “oportunidad única”.

Los resultados del sondeo de la FIU, también evidencian que no era necesario prolongar el anuncio de medidas hasta el 16 de mayo de este año. Desde el mismo instante en que Biden tomó posesión de su cargo, estaban creadas todas las condiciones para que la mayoría del electorado cubanoamericano respaldara el restablecimiento del Programa de Reunificación Familiar, retomar los vuelos a las provincias, restablecer la emisión de visados en La Habana, así como viabilizar un mecanismo oficial para el envío de remesas a sus familiares y para el sector privado en Cuba. Por lo tanto, estos anuncios tardíos tampoco responden a una lógica electoral sino que están asociados en primera instancia a razones de seguridad nacional a partir del incremento significativo y sin precedentes del flujo de emigrantes cubanos hacia Estados Unidos en un período de seis meses.

Por otro lado, existe un “mito” y una narrativa que trata de establecer como un hecho indiscutible que el voto de los cubanoamericanos está condicionado y vinculado directamente con la posición que exhiban los diferentes candidatos sobre la política hacia Cuba. Esta afirmación está muy lejos de ser cierta y no está sustentada en ninguna evidencia más allá de la reproducción de una creencia promovida por los sectores más extremistas que han logrado confundir y crear esta percepción en los políticos que requieren someterse al escrutinio de los votantes del Sur de la Florida. Esto se reduce a que la única forma de ganar ese segmento del electorado es “promover la línea dura” y pactar con los sectores extremistas.

El Partido Demócrata ha sido víctima de esta especie de “síndrome” durante largo tiempo. Las investigaciones y los resultados de encuestas realizadas por el profesor de la FIU, Guillermo J. Grenier, han demostrado que las motivaciones de los cubanoamericanos cuando ejercen su voto no contemplan la política hacia Cuba dentro de los temas más importantes. Estos electores se enfocan principalmente en temas de política interna que es la tendencia que prevalece en los votantes a nivel nacional. En el sondeo realizado en el 2018 cuando se le preguntó a los encuestados que identificaran sus temas por orden de prioridad, la respuesta fue la siguiente: la economía y el empleo, la atención médica, el control de armas, los impuestos y el gasto, la inmigración, la política exterior y la política hacia Cuba.

En la encuesta realizada a finales del 2020, el orden fue el siguiente: la economía, atención médica, relaciones raciales, inmigración, política hacia China y política hacia Cuba. Teniendo en cuenta estos resultados, el profesor Grenier ha afirmado: “parece poco probable que un cubanoamericano individual vote por un candidato, o siga a un partido, simplemente porque coinciden con las políticas de Estados Unidos hacia Cuba. Otras preocupaciones políticas parecen ser motivadores más importantes”.

En los estudios realizados por este profesor se ha demostrado que en los últimos 15 años existe una relación directa entre la política que promueve la Casa Blanca hacia Cuba y la posición de los cubanoamericanos sobre las relaciones entre Washington y La Habana. El ejemplo más ilustrativo fue durante la presidencia de Barack Obama, lo que se evidencia con el siguiente dato: en el 2007 el 64% de los cubanoamericanos apoyaban el bloqueo y en el 2016 solo un 39% mantenía esa posición. La lección es que el liderazgo presidencial tiene la capacidad de incidir en el comportamiento político de esa comunidad al Sur de la Florida en lo que se refiere a las relaciones con Cuba.

En la actualidad, las tendencias políticas que prevalecen en los votantes cubanoamericanos evidencian respaldo mayoritario a la política de máxima presión de Trump. En la última encuesta realizada a ese segmento electoral en marzo del 2021 por Bendixen & Amandi International, los datos reflejaron que un 66% apoyaba el bloqueo lo que significa un retroceso significativo de las posiciones similar a la etapa de la presidencia de George W Bush. También un 65% apoyaron más medidas unilaterales para “forzar un cambio de régimen en Cuba”.

El ambiente político que se está viviendo en el Sur de la Florida y, en especial, dentro de ese micromundo complejo de los votantes cubanoamericanos como resultado del factor Trump y de la incapacidad del Partido Demócrata para encontrar una estrategia que le permita revertir las tendencias que prevalecen en este tipo de electores, no le da prácticamente opciones a Biden de incidir en el voto cubanoamericano.

En términos prácticos es un electorado que lo tienen perdido y ninguna medida que adopte la Casa Blanca tendrá la capacidad de modificar su comportamiento electoral, al menos, hasta las próximas elecciones de noviembre.

Si Biden y su equipo, aspiran a modificar esta situación no depende solamente del tema Cuba sino que tendrán que remover los cimientos de un Partido Republicano que cada día echa más raíces en la Florida. Existe un debate bien argumentado que este estado tradicionalmente pendular, podría convertirse a partir de los resultados de las elecciones de noviembre en un territorio republicano.

En cualquier aritmética electoral vinculada al Sur de la Florida, el tema Cuba estará presente necesariamente. Por esa razón, resulta significativo tener en cuenta estas palabras que ha escrito el profesor Grenier con toda razón y agudeza: “Es extremadamente improbable que gran parte del electorado cubanoamericano gravite hacia el Partido Demócrata simplemente porque mantiene una actitud beligerante hacia Cuba. Hasta que Biden no establezca e implemente su propia visión, continuará promoviendo un orden de cosas definido por Trump”.