Covid-19, cuando ser gobernado por la ultraderecha es un factor de riesgo

RT.COM

El mundo asiste impotente a la imparable expansión del covid-19, que ya suma más de 540.000 fallecidos y casi 12 millones de personas contagiadas. Aunque es pronto para saber las causas exactas por las que el virus se propaga con mayor virulencia en unos países que en otros, lo cierto es que no todos los gobernantes parecen haber sido igual de diligentes. Casualidad o no, los gobiernos de ultraderecha se muestran, aparentemente, más proclives a la expansión de la pandemia, de hecho, los tres países con mayor número de fallecidos son los Estados Unidos de Donald Trump, con 130.000 fallecidos; el Brasil de Jair Bolsonaro, con más de 65.000, y el Reino Unido de Boris Johnson, con más de 44.000. Tres países gobernados por ultraderechistas que compartieron la misma actitud ante el virus: negligencia y temeridad. 

La ultraderecha ante el coronavirus

No cabe duda que el covid-19 fue un tsunami que arrasó el planeta sin que la mayoría fuéramos conscientes de su magnitud, a lo que ayudó que los datos reportados del comportamiento de la pandemia en China tuvieran poco que ver con lo que después sucedió en el resto del planeta, como en Italia. Porque en Italia comenzó –y cambió– todo. Esto no significa que tengamos que dudar de los datos reportados de China, pues queda mucho por saber sobre la enfermedad y su transmisión. Por ejemplo, en los últimos días se han publicado noticias que alertan sobre la variedad de cepas y su distinto comportamiento –el rebrote producido en Corea del Sur pudiera ser hasta seis veces más contagioso que el producido entre febrero y marzo de este año– o sobre la posibilidad de la transmisión del virus por el aire –en contra de lo que sostiene la OMS–. Son informaciones con las que hay que ser prudentes, pues todavía no han sido contrastadas, pero demuestran que falta mucho por conocer sobre el virus. 

Los países negligentes comparten algo en común: la ultraderecha. Trump, Bolsonaro o Johnson desafiaron con temeridad el sentido común una vez conocida la potencial gravedad de la pandemia e incluso llegaron al extremo de propagar bulos y caer en teorías de la conspiración.

Es cierto que la expansión del virus se vio favorecida por la sorpresa inicial y por la actual tendencia al desmantelamiento de los estados en el mundo capitalista –especialmente el tejido público–, lo que ha provocado que los gobernantes parezcan más asesores de las multinacionales que gestores de los ciudadanos, pero resulta innegable que no todos los países respondieron igual. En Europa, por ejemplo, España fue de los países de más lenta reacción, mientras que Portugal, su vecina, fue de los más rápidos. Porque hubo países más rápidos y más lentos, pero también los hubo abiertamente negligentes. Estos países negligentes comparten algo en común: la ultraderecha. Los mencionados Donald Trump en Estados Unidos, Jair Bolsonaro en Brasil o Boris Johnson en Reino Unido desafiaron con temeridad el sentido común una vez conocida la potencial gravedad de la pandemia e incluso llegaron al extremo de propagar bulos y caer en teorías de la conspiración. 

Por ello, hoy Estados Unidos tiene casi tres millones de contagiados a un ritmo de 55.000 contagios diarios y 400 muertes el último día; Brasil supera el millón y medio de contagiados mientras mantiene un ritmo de más de 25.000 contagios y 1.000 muertos diarios durante la última semana, que bajaron a algo más 600 el último día analizado; y Reino Unido supera los 285.000 contagiados. 

La CIA orienta buscar información sobre médicos cubanos.

#CubaSalva

Por heraldocubano

Cumpliendo órdenes de Mike Pompeo, Secretario de Estado y ex director de la CIA, sus antiguos subordinados buscan afanosamente información sobre las brigadas médicas cubanos, que prestan ayuda solidaria en países escasos de profesionales de la salud.

Estados Unidos dispuso tres millones de dólares para que la CIA pague a sus informantes, con el propósito de continuar las campañas contra Cuba, situación devenida en psicosis para ahogarla económicamente, cortándole todas las entradas de divisas, supuestamente para “ayudar al pueblo”.

Informaciones de algunos medios de prensa y periodistas a su servicio, develan sus fuentes y desenmascaran a quienes trabajan bajo las órdenes de oficiales encubiertos, tras la fachada de secretarios de prensa y cultura, diplomacia pública y otros cargos ocupados para el trabajo secreto de la CIA.

No hay que ser especialista para percatarse de cómo la CIA deja su marca indeleble donde los médicos cubanos hacen su trabajo de misioneros de la salud, salvando vidas y preparar a la población para prevenir enfermedades, algo que ningún médico estadounidense está dispuesto a hacer.

Cientos de cuartillas escriben los asalariados de la CIA, calificando de “esclavos” a los médicos cubanos, al aducir que el gobierno no les paga el salario contratado, patraña iniciada hace algunos años para tratar de que abandonaran las misiones, bajo la promesa de otorgares visa a Estados Unidos, dentro del programa Cuban Medical Professional Parole, aprobado en septiembre de 2006.

Jair Bolsonaro, fue el primero en rechazarlos para cortar el ingreso de dinero a Cuba, seguido por Lenin Moreno de Ecuador y la golpista de Bolivia, pero las misiones cubanas continúan su ayuda en otros países que soportan las presiones y amenazas yanquis, solo interesados en estrangular económicamente a Cuba y no por la salud de los necesitados.

Ante la repentina aparición de la Covid-19, muchos países que no disponen de suficientes médicos y enfermeros con la preparación y experiencia de los cubanos, solicitaron apoyo de Cuba, de inmediato la brigada Henry Reed, especializada en el enfrentamiento a enfermedades en casos de desastres naturales y graves epidemias como el cólera y el ébola, fueron enviados, causándole a los yanquis un disgusto no previsto.

La CIA volvió a la carga para desesperadamente buscar información de los salarios que pagan por el personal cubano y reiniciar la fracasada campaña de que son “esclavos”.

Diarios y redes sociales publican las supuestas cifras que varios países sufragan por el trabajo de los médicos y enfermeros cubanos, evidenciando los requerimientos de la CIA, como el caso de Sudáfrica, donde el diputado Siviwe Gwarube, exigió al ministro de Salud, Zweli Mkhize, detalles de cuántos cubanos trabajarían en el país, sus especialidades, dominio del inglés y los costos.

La respuesta del ministro fue “filtrada” a la prensa: “Cuba ha enviado 187 especialistas médicos, que asistirán a ciudadanos contra la Covid-19 y trabajarán en zonas donde el país no cuenta con personal suficiente”.

“La mayor parte del dinero, casi 10,4 millones de dólares, será para salarios de 116 médicos de familia; 1,5 millones se utilizarán para pagar el trabajo 32 tecnólogos de la salud; otros 883.000 dólares para 18 epidemiólogos y 1,2 millones para 13 bio estadísticos”.

El ministro afirmó que Pretoria sufragará el alojamiento de los médicos, desembolsando 367 mil dólares.

Otro caso es Perú, país donde deslizaron la información del monto de dinero que pagarán por el trabajo de 85 médicos cubanos, para combatir la pandemia del Covid-19.

Una prueba de la intensa búsqueda que requieren los yanquis, la aportó el diario peruano Gestión, al publicar que había tenido acceso al contrato entre en Ministerio de Salud (MINSA) de Perú y La Habana, donde consta el salario de 2 mil dólares mensuales para 50 médicos y 35 enfermeros, integrantes del contingente Henry Reeve.

El personal cubano fue solicitado por los gobernadores de Ayacucho, Moquegua, Arequipa y Áncash, ante la falta de médicos y enfermeros peruanos para atender a los 200 mil contagiados por el Coronavirus, causante de más de 5 mil 500 muertos, situación que no preocupa a Estados Unidos.

Al conocer el gobierno de Donald Trump, que la exportación de servicios médicos es una de las principales fuentes de ingreso para Cuba, desató una persecución implacable y cortar los cerca de 6 mil 400 millones de dólares que ellos calculan.

Contra el gobierno mexicano llevan a cabo una rabiosa presión, para que no acepten a los profesionales cubanos. Publicaciones financiadas por Estados Unidos, entre ellas la mal llamada “prensa independiente” y otras radicadas en el sur de la Florida, acusan al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, de entrar en complicidad con formas de “esclavitud moderna”, al aceptar los médicos cubanos.

Reiterando el método aplicado, el libelo Diario de Cuba, creado y sufragado por los yanquis, afirmó que tuvo acceso a detalles del contrato firmado por el Instituto de Salud para el Bienestar y Cuba, sin explicar cómo logró llegar a un documento oficial.

Demostrando que su prioridad informativa es solo el dinero que Cuba recibe, publicaron la cifra de10 mil 693 dólares que gastará México por cada especialista, y aseguran que la información la aportó una fuente del gobierno de la Ciudad de México, nada más parecido a una acción de espionaje encubierta tras el periodismo.

Cuba envió especialistas en Medicina General Integral, biomédicos, especialistas en medicina crítica, medicina interna, epidemiólogos y enfermeros, ya que la pandemia cobra mucha fuerza en México, donde sus especialistas no dan abasto.

Esa búsqueda de información ordenada por la CIA, intenta sabotear los contratos con Cuba. Un ejemplo patente son los detalles obtenidos por sus agentes ubicados en la prensa, entre ellos los términos acordados, salarios, tiempo de permanencia, especialidades y lugares de trabajo.

Se empeñan en determinar los tipos de contratos, al afirmar que Cuba los rúbrica con gobiernos locales, como nueva estrategia para ofrecer sus servicios.

Dicha información está priorizada por la CIA para entorpecer los contratos, pues según el mencionado libelo, lo ejecutan también en Perú, en la región italiana de Lombardía, e intentaron hacerlo con comunidades autónomas españolas, como las de Valencia y Cataluña, prueba del seguimiento que hacen a las actividades médicas cubanas.

La insistencia es inverosímil, porque en vez de preocuparse por el enfrentamiento que hace México a la pandemia, la cantidad de profesionales de la salud de que disponen, número de hospitales y equipos para los centros de terapia intensiva, solo buscan detalles relacionados con el salario.

Un “periodista” de Diario de Cuba, el pasado 3 de juniole solicitó a la secretaria de Salud de la capital mexicana, información respecto a sí la Secretaría de Finanzas de la CDMX es quien paga dicho acuerdo,labores específicas que realizan los médicos cubanos y especialidades, si el contrato firmado es público y la posibilidad de obtener una copia del mismo, si el grupo de médicos cubanos enviados a Veracruz forman parte del mismo convenio y si el costo del hospedaje está incluido, elementos que comprueban las orientaciones de la CIA, porque esos detalles le servirán para sus próximas estrategias anticubanas.

Sutil fue la amenaza del “periodista” a la funcionaria mexicana, al recordarle: “La relatora de la ONU para Formas Contemporáneas de Esclavitud y la relatora sobre Trata de Personas, demandaron explicaciones al gobierno cubano sobre el trabajo que realizan sus médicos en el exterior, advirtiendo que eso podría constituir trabajo forzoso”.

El colofón de la persecución yanqui contra la economía cubana, la expuso el mismo Mike Pompeo, al exigirle, el 10 de junio 2020, a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aclarar su papel en el envío de misiones de médicos cubanos a Brasil, durante el gobierno de Dilma Rousseff, repitiendo la mentira de que los cubanos eran obligados a un “trabajo esclavo”.

Su verdadero interés es cortar la entrada de dinero, exigiéndole a la OPS explicar el pago a Cuba de mil trescientos millones de dólares, sin discutirse previamente en el Consejo Ejecutivo de esa organización, amenazándola con hacer cambios en la misma: “Como lo hicimos con la OMS, la administración Trump exigirá la rendición de cuentas de todas las organizaciones internacionales de salud, que dependen de los recursos de los contribuyentes estadounidenses”.

El acoso desatado ante la contratación del personal médico cubano, toca también a los gobiernos de Noruega y Luxemburgo, acusados por Cuban Prisoners Defenders (CPD), el 10 de junio, de colaborar con el esquema de “esclavitud”, que suponen las brigadas médicas cubanas en Haití y Cabo Verde.

Nadie queda exento de la cacería y por eso El Nuevo Herald, publicó que Argelia no paga el salario de los médicos cubanos desde marzo 2020, de los de 71 millones de dólares anuales que contempla el acuerdo con Cuba, elemento divulgado “casualmente”, el 21 de mayo 2020 por el diario argelino Journal Officiel.

Estados Unidos vomita odio, al ver que los profesionales de la salud de Cuba prosiguen su labor de salvar vidas. De ahí que la CIA se haya rebajado, hasta el punto de utilizar al poco creíble y desprestigiado conductor, Alex Ota-Ola, facilitándole una copia de un contrato entre Angola y una empresa cubana, para el trabajo de médicos cubanos.

La verdad se impone para disgusto de los yanquis, por eso muchos países, organizaciones y personalidades mundiales, propusieron al contingente internacional Henry Reeve, para el Premio Nobel de la Paz.

Recordemos siempre lo que dijo José Martí:

“Cuba no anda de pedigüeña por el mundo,

China parece haber controlado segunda ola de COVID-19, dice revista Time

XINHUA.

NUEVA YORK, 4 jul (Xinhua) — China parece haber puesto bajo control una segunda ola de la COVID-19 luego de un brote en un mercado de productos de Beijing el mes pasado, según un artículo publicado por la revista Time.

El texto emitido el jueves cita al jefe del equipo de expertos clínicos para la COVID-19 de Shanghai, Zhang Wenhong, diciendo que «Beijing ha dado un claro ejemplo de que China evitará una nueva ola de infecciones, nacionales o importadas, a través de una pronta y distinguida respuesta de control de epidemia».

El miércoles, Beijing reportó un nuevo caso confirmado y dos casos asintomáticos después de que se realizaron pruebas masivas alrededor del mercado mayorista de Xinfadi en el distrito de Fengtai, donde se detectó un nuevo brote el 11 de junio.

Aunque el nuevo brote rompió una racha de 56 días sin nuevas infecciones en Beijing, el artículo rescata que la nueva emergencia no dejó muertos.

El artículo sostiene que el contraste en el liderazgo es «sorprendente» en comparación con Estados Unidos.

Mientras los funcionarios chinos hablaron del «pie de guerra» y la situación «delicada» en el «campo de batalla» del mercado de Xinfadi, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apuntó el miércoles que el virus «desaparecería», en momentos en que su país vio un récord diario de más de 52.000 nuevas infecciones, dice el texto.

«No creo que el virus vaya a desaparecer», menciona el artículo citando a Ben Cowling, un experto en salud pública de la Universidad de Hong Kong.

La Habana recibe solicitudes para que sus expertos sanitarios ayuden a combatir la pandemia

#CubaSalva

Cubasi

La Habana recibió y recibe solicitudes desde diversas partes del orbe para que sus expertos sanitarios ayuden a combatir la pandemia, aunque desde antes sus especialistas estaban presente en 59 países.
 

Mientras Estados Unidos intenta descalificar la cooperación médica internacional de Cuba, crece la lista de brigadas enviadas por la isla para combatir la Covid-19 en diversas latitudes del planeta.

Son los integrantes del Contingente Henry Reeve, creado en 2005 por Fidel Castro para afrontar situaciones de graves epidemias y desastres naturales.

Resulta una herencia de la tradicional práctica solidaria de la Revolución Cubana que no dudó en acudir en ayuda de otros pueblos que sufrieron terremotos, inundaciones y otras calamidades, como epidemias de dengue y del Èbola, como hizo en tres países de Africa occidental.

Con tal historial, La Habana recibió y recibe solicitudes desde diversas partes del orbe para que sus expertos sanitarios ayuden a combatir la pandemia, aunque desde antes sus especialistas estaban presente en 59 países.

Por ello en los últimos tres meses la mayor de las Antillas envió 38 brigadas sanitarias a 31 países y territorios, un despliegue que marca nuevo hito en esa práctica cubana.

Para encarar el contagio del nuevo coronavirus se movilizaron en ese tiempo desde Cuba tres mil 440 colaboradores de la salud, de los cuales el 65 por ciento son mujeres.

En esos contingentes laboran mil 944 licenciados en enfermería.

Los cubanos de batas blancas están en Venezuela, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Surinam, entre otros países de la región.

Lo hacen además en Angola, Togo, Guinea Bissau, Sudáfrica, Cabo Verde y la República de Guinea.

Crece la presencia de expertos de la salud cubanos en naciones del Golfo Pérsico, como Omán, Kuwait, Emiratos Àrabes Unidos, Qatar, entre otras.

Los de la isla caribeña fueron prestos a salvar vidas en Italia y Andorra, pero también en islas Turcos y Caicos (territorios de ultramar del Reino Unido), y Martinica, bajo soberanía francesa.

Resultan países cuyos gobiernos son considerados históricamente aliados de Estados Unidos, pero que no compran la cruzada de Washington contra el desempeño internacional de Cuba en materia de salud.

Mientras Donald Trump acusa a La Habana de someter a sus galenos a trata de personas e incluso a formas de esclavitud, la realidad es que en el mundo aumenta el interès por contar con el concurso de Cuba para combatir la pandemia e incluso para una etapa post Covid-19.

Y ello ocurre cuando Washington amenaza con tomar represalias contra quienes pidan y utilicen la cooperación médica de la pequeña y bloqueada vecina, a despecho de los estragos que hace la pandemia en el mundo.

Cuba ha sido enfática en que sus expertos de salud no salen a buscar trabajo.

Ellos viajan voluntariamente en cumplimiento de un convenio por el cual en su patria preservan su puesto de trabajo, salario mensual íntegro, la seguridad social, y además reciben un estipendio.

La cooperación cubana tiene varias modalidades. En algunas Cuba paga el estipendio y el país receptor la logística local.

Otras forman son por la vía de Servicios Médicos y asistencia técnica, una exportación de servicios con alto contenido humanitario y en defensa de la salud y la vida.

Los ingresos por estos servicios contribuyen a sostener el sistema de salud cubano, universal y gratuito para toda la población. También para la compra de tecnología e insumos necesarios a ese sector.

Paradojas de estos tiempos. Estados Unidos quiere cortar la cooperaciòn médica cubana, pero en la isla estudian medicina y se han graduado como galenos jóvenes de la norteña nación.

Ello ocurre en la Escuela Latinoamericana de Medicina, que desde 1999 formó a cerca de 30 mil doctores de alrededor de un centenar de países.

A punto de estallar en Bolivia fase explosiva de la pandemia

RHC.

Autoridades sanitarias de Bolivia advirtieron que el país andino está a punto de estallar una escalada de la pandemia, difícil de controlar, tras confirmarse un nuevo récord máximo de contagios por COVID-19.

Virgilio Prieto,  el jefe nacional de Epidemiología, dijo que la cifra de contagios creció a más del doble del total de casos de hace dos semanas: «Sin duda éste es un momento demasiado alarmante. En los últimos días estamos teniendo ya los casos por millar y los fallecimientos por decenas, lo que nos hace [ver] que la situación ya está yendo peligrosamente a lo que llamamos una pandemia explosiva», dijo.

El país sudamericano reportó el 2 de julio 1 301 nuevos contagios, superando la marca máxima de 1 253 casos registrada cinco días antes y manteniendo en la última semana un promedio superior al millar de casos diarios.

Con 70 decesos confirmados el día anterior, el total de muertes a causa de la pandemia se elevó a 1.271, en tanto que se registraban 23 899 casos todavía activos y subía a 10 358 el número de pacientes dados de alta.

Prieto dijo a reporteros que se considera «explosiva» a una epidemia «cuando ya no se puede tener ninguna suerte de control», resultando muy difícil determinar las fuentes de nuevos contagios y atender en los hospitales a todos los infectados.

La autoridad dijo que el Gobierno hacía grandes esfuerzos para ampliar y mejorar la capacidad de los hospitales, aunque remarcó que el desafío mayor seguía siendo la prevención, en la que dijo que había debilidades.

La cuarentena nacional fue ampliada hasta el 31 de julio y seguirá aplicándose con rigidez variable según de impacto de la pandemia en las regiones.

Las autoridades de Santa Cruz (este), el departamento más afectado, han anunciado una flexibilización de las restricciones de circulación y trabajo a partir del 6 de julio.

En ese distrito se concentra el 56% de los contagios y el 40% de los decesos reportados en todo el país.

Hospital militar ecuatoriano colapsa por casos de la Covid-19

(Es evidente que las cifras oficiales que muestra Ecuador son mentiras).

TELESUR.

El nosocomio decidió por esta razón suspender las consultas externas hasta nuevo aviso

El Hospital de las Fuerzas Armadas de Ecuador anunció el viernes el colapso en las áreas de emergencia, unidad de cuidados intensivos y hospitalización debido al incremento en la atención de casos de la Covid-19, enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2.

En un comunicado, el hospital de Especialidades Fuerzas Armadas N° 1 informó que por esta razón las consultas externas se suspenden hasta nuevo aviso.

“Debido al incremento de casos y de atenciones de pacientes por coronavirus en esta Casa de Salud, se ha producido el colapso en las áreas de: emergencias, unidad de cuidados intensivos y hospitalización”, indicó la institución en un mensaje colocado en su cuenta de Twitter.

La decisión de suspensión de la consulta externa se tomó “para precautelar la salud de pacientes y usuarios”.

«Los tratamientos y procedimientos de radioterapia, quimioterapia y diálisis, así como las emergencias de otras patologías se atenderán con normalidad», agregó el comunicado.

De acuerdo con el más reciente balance del Ministerio de Salud, en Ecuador se contabilizan 60.657 contagiados de la Covid-19, con 4.700 fallecimiento. En Quito se han registrado 7.816 casos positivos de la enfermedad viral.

Tres prototipos rusos de vacuna contra el coronavirus demuestran su eficacia

RT.COM

La vacuna contra el coronavirus desarrollada por el centro de investigación Vector empezará a administrarse a voluntarios este 15 de julio.

«Para la fecha, tres prototipos de la vacuna contra el covid-19 han superado con éxito las pruebas de capacidad para suscitar una respuesta inmune«, declaró este 30 de junio Rinat Maksiútov, director del Centro de Investigación del Estado de Rusia en Virología y Biotecnología Vector, uno de los organismos que están desarrollando esta vacuna en Rusia.

«Se trata de los productos farmacéuticos más avanzados en términos de los resultados obtenidos«, señaló Maksiútov en una entrevista con RIA Novosti.

El representante de Vector notificó que en ese centro de investigación hay varios grupos trabajando en vacunas de nueva generación contra el covid-19, tarea que agrupa a más de 100 empleados. La vacuna contra el coronavirus desarrollada por el centro Vector empezará a administrarse a voluntarios este 15 de julio.

Otra vacuna experimental rusa contra el coronavirus, desarrollada por el Ministerio de Defensa ruso y el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, ya fue aplicada al primer grupo de voluntarios en el hospital militar Burdenko de Moscú este 18 de junio.

Piden en Reino Unido Nobel de Paz para médicos cubanos

Telesur.

Los británicos piden a la comunidad internacional a reconocer el trabajo de los médicos cubanos en su lucha contra la Covid-19 en el mundo.

El secretario de la Campaña de Solidaridad con Cuba en Reino Unido, Bernard Regan, pidió este domingo otorgar el Nobel de Paz a médicos cubanos por su labor internacionalista para luchar contra la Covid-19.

Regan afirmó a medios locales que la petición es justa y legítima, asimismo, instó a la comunidad internacional a reconocer la labor profesional de Cuba para hacer frente a la pandemia.

Por su parte, la embajadora de Cuba ante el Reino Unido, Bárbara Montalvo, señaló que la estrategia de la isla para enfrentar el virus se basa en la experiencia acumulada para la prevención de enfermedades y manejo de desastres.

La diplomática reiteró que las autoridades sanitarias de Cuba se activaron en el momento preciso contra la Covid-19, «nuestro protocolo está orientado a prevenir que el paciente no llegue a condición de grave», agregó.

La Campaña de Solidaridad con Cuba en Reino Unido, también se une al rechazo del ilegal bloqueo económico, financiero y comercial que Estados Unidos (EE.UU.) le impone a la isla desde hace más de 50 años. 

El dedo de la Casa Blanca contra el sol de la colaboración médica cubana.

José Manzaneda

No se puede tapar el sol con un dedo. El dedo de la propaganda de la Casa Blanca, repetida por tantos medios, no ha conseguido tapar –al menos no por completo- ni el éxito de Cuba frente a la Covid-19 ni su ejemplo de solidaridad médica en decenas de países.

La agencia EFE publicaba “La efectiva estrategia de Cuba”, un interesante reportaje que refleja experiencias exitosas –e inéditas- aplicadas en la Isla, como el pesquisaje masivo, casa por casa, realizado por miles de estudiantes de Medicina (1).

Otro brillante reportaje, en el diario catalán La Vanguardia, “La opción cubana contra la Covid-19”, realiza una valiente comparación entre el modelo biofarmacéutico de EEUU y Cuba (2). En la Isla –nos dice- la población tiene acceso, a través del sistema gratuito de salud, a los fármacos creados por los laboratorios públicos. En EEUU, en contraste, los precios de las farmacéuticas son inaccesibles para 30 millones de personas sin seguro médico.

La labor de las brigadas médicas cubanas también ha sido elogiada por diarios de Italia (3) y Andorra (4), países donde han ayudado en la lucha contra la pandemia. Y hemos leído el reconocimiento a Cuba del embajador de la Unión Europa, por ser “un ejemplo de solidaridad en esta crisis” (5).

Sin embargo, medios de mayor impacto y audiencia han preferido silenciar el ejemplo de Cuba. CNN en Español, por ejemplo, en un trabajo sobre “los países que han fallado (y acertado) en su respuesta a la Covid-19”, ni siquiera mencionaba a la Isla (6).

Nada extraño en un medio donde la “información” y los análisis sobre Cuba están a cargo de reaccionarios, neoliberales y anticastristas furibundos, como Camilo Egaña (7), Carlos Alberto Montaner (8) o Andrés Oppenheimer (9). Cuya misión es repetir el guión escrito en la Casa Blanca sobre el supuesto “negocio” y “trabajo esclavo” que escondería la cooperación médica cubana (10).

Esa que cientos de organizaciones y miles de personas en todo el mundo, luchando contra el silencio mediático, proponen para el Premio Nobel de la Paz (11). Sí, sí, la misma.

Grupo solidario hondureño pide Nobel de Paz para médicos cubanos.,

En la actualidad 91 jóvenes hondureños estudian Medicina en Cuba, donde el 95 por ciento cursa una especialidad.

La Asociación de Amistad Honduras-Cuba convocó a respaldar la propuesta del Premio Nobel para el Contingente Henry Reeve. Un total de 35 brigadas de médicos cubanos brindan asistencia en 28 países contra la Covid-19.

La Asociación de Amistad Honduras-Cuba inició este lunes su campaña para que el Premio Nobel de la Paz sea entregado al contingente internacionalista de médicos cubanos Henry Reeve.

A través de un vídeo promocional que se divulgó en Tegucigalpa (capital), el vicepresidente de esa organización solidaria, Oscar Rolando Ramos, invitó a sus compatriotas a sumarse a la postulación y les indicó los pasos para refrendarla.

Seguiremos avanzando en el proceso de solidaridad con Cuba y en la lucha contra el criminal bloqueo impuesto a ese pueblo hermano por el Gobierno de Estados Unidos, concluye el mensaje.

En su preámbulo, la Asociación recuerda que desde abril pasado se encuentra en Honduras una brigada de médicos y enfermeras de Cuba, quienes participan en la lucha contra la Covid-19.

Desde su llegada a tierra hondureña, estos especialistas realizaron cientos de visitas a barrios y colonias en la atención a pacientes, recordó Ramos. Similar tarea realizan otras brigadas cubanas en diferentes países del mundo, con tan buen éxito que han merecido disimiles reconocimientos a nivel internacional, expuso.

El grupo que trabaja en Honduras forma parte de los 35 contingentes que brindan asistencia contra la pandemia en 28 países, con la llegada este lunes a Islas Turcas y Caicos de una brigada de 20 colaboradores, entre ellos 12 mujeres.

Se estima que en Honduras, entre 1998 y 2018, los médicos cubanos ofrecieron casi 30 millones de consultas y evitaron la muerte de aproximadamente 262.000 personas en condiciones de pobreza.

En la actualidad 91 jóvenes hondureños estudian Medicina en Cuba, donde el 95 por ciento cursa una especialidad. Ellos se suman a los cerca de 1.500 que se graduaron en la Escuela Latinoamericana de Medicina (Elam) entre 1999 y 2018.