Elegida #Cuba vicepresidenta de ente multilateral en defensa de #Palestina

Palestina Libre

Cuba fue electa hoy vicepresidenta del Comité de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino, en reunión especial presidida por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

La elección tuvo lugar por aclamación y recayó en el embajador y representante permanente cubano ante la ONU, Pedro Luis Pedroso Cuesta, quien en sus palabras de agradecimiento denunció las difíciles condiciones que atraviesan los palestinos en la defensa de sus derechos y el incremento de las acciones de Israel contra sus legítimas aspiraciones.

Pedroso dijo que Cuba recibía este nombramiento como una muestra de confianza y reconocimiento a su permanente postura en defensa del pueblo palestino, difundió la web del ministerio cubano de Relaciones Exteriores.

Fueron electos, igualmente, el representante permanente de Senegal ante Naciones Unidas como presidente del Comité, y los embajadores de Afganistán, Nicaragua, Namibia, e Indonesia en calidad de vicepresidentes.

ONU condena indulto de #Trump a mercenarios de Blackwater

Mercenarios y asesinos

La ONU declara su “profunda preocupación” por los indultos del presidente de EE.UU. a mercenarios de Blackwater, condenados por asesinar a civiles en Irak.

“Perdonarlos contribuye a la impunidad y tiene el efecto de alentar a otros a cometer crímenes así en el futuro”, declaró el miércoles la portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Marta Hurtado, en un comunicado.

Hurtado hacía alusión al indulto que dio el martes Donald Trump a cuatro “excontratistas” de la empresa privada de seguridad Blackwater de Estados Unidos.

Además, subrayó que las víctimas de violaciones de los derechos humanos tienen derecho a que los perpetradores reciban castigos equivalentes a “la severidad de sus conductas”,  

En septiembre de 2007, empleados de Blackwater abrieron fuego contra una multitud en la plaza Nisour, en el centro de Bagdad (capital de Irak), matando a 14 civiles e hiriendo a varios más. Tres de los empleados, identificados como Dustin L. Heard, Evan S. Liberty y Paul A. Slough, fueron declarados culpables en 2014 de homicidio involuntario e intento de homicidio, así como de uso de una ametralladora para llevar a cabo una atrocidad. Cada uno fue condenado a 30 años de prisión y se le dio cadena perpetua al cuarto, Nicholas A. Slatten.

En reacción, el miércoles, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irak condenó la decisión del magnate republicano, asegurando que Estados Unidos no conoce la “gravedad de los crímenes cometidos”. También, consideró que la medida ignora la dignidad de las víctimas y los derechos de sus familiares.

Al respecto, el Movimiento de Resistencia Islámica de Irak (Kataeb Hezbolá) tildó dicho perdón de “una acción arbitraria injusta”, remarcando la necesidad de expulsar a los militares estadounidenses del país árabe.

La empresa de Blackwater fue fundada en 1997 con el fin de apoyar a las tropas norteamericanas durante las guerras de Estados Unidos en Irak y Afganistán, recibiendo cientos de millones de dólares en virtud de contratos con el Gobierno estadounidense. Informes del Comité de Seguridad y Defensa del Parlamento iraquí indicaron que la compañía en cuestión había entrado con otro nombre en Irak para reactivar al grupo terrorista Daesh.

#Palestina 2020. Soldados de ocupación israelíes le gritan a un joven palestino que se aleje después de su identificación. El joven se aleja con las manos arriba y a unos 15 metros le disparan en la espalda.

Crimenes que #EEUU – #UE apoyan y la #ONU no ve

#IsraeliCrimes

La Alta Comisionada de la ONU y la legitimación del terrorismo de Estado en #Colombia

Foto de Portada: Rostros de algunos de los asesinados por la policía en Bogotá, los días 9 y 10 de septiembre.

“¿Cómo se informa la Sra. Bachelet antes de sus espectáculos muy mediáticos…?”. Maurice Lemoine, Michelle Bachelet, la chilena que olvidó de dónde viene, en http://www.alainet.org

El 15 de diciembre la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, realizó una declaración sobre Colombia en la que no existe referencia alguna a la responsabilidad del Estado colombiano, como violador permanente de los Derechos Humanos (si recordamos que son los Estados los que, por definición, los violan), sino que se traslada el asunto a la vaporosa noción de “grupos armados no estatales”.

Ese es un detalle que llama la atención. No es un matiz, sino que es el centro del meollo, y demuestra que Bachelet intenta limpiar la cara (ajada de muerte y terror) del Estado colombiano. Miremos ese pequeño detalle, que ha pasado desapercibido, como si fuera secundario, porque el diablo está en los detalles. En la declaración oficial se dice:

“La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, condenó este martes el aumento de la violencia ejercida por parte de grupos armados no estatales, grupos criminales y otros elementos armados en Colombia, en contra de campesinos, indígenas y afrocolombianos, e instó a las autoridades de país a tomar acciones concretas para proteger a la población de manera eficaz”[i].

El destacado es lo clave: “grupos armados no estatales”. ¡Qué tal, ahora sabemos por la sapientísima boca de Michelle Bachelet que la violencia en Colombia es una realidad etérea producto de grupos no estatales, como si el Estado fuera una mansa paloma en medio de quienes guerrean entre sí! Una tesis de vieja data, propia de la derecha más recalcitrante y de lo que durante mucho tiempo se denominó a sí misma “Izquierda democrática”, de violentologos y académicos a sueldo del establecimiento y de prosperas ONG que han convertido a la violencia contra los pobres y a los derechos humanos en una rentable mercancía.  

O quizá a Bachelet no le interesa la violencia cometida por “grupos estatales”, algo que llama la atención porque sabemos de sus “sinceras preocupaciones” por la violencia estatal cuando se trata de Venezuela, cuando nunca nombra a las guarimbas de criminales tipo Leopoldo López o los nexos entre los paramilitares colombianos, los Rastrojos, con el “presidente” de opereta que se llama Juan Guaidó, hechos sobre los que la burócrata chilena nunca ha dicho nada.

Michelle Bachelet, tan acuciosa a la hora de condenar a Venezuela y a aquellos “regímenes” que no le simpatizan a Estados Unidos y a la Unión Europea (autodesignados “Comunidad Internacional”), calla ominosamente sobre la brutal represión estatal contra el pueblo chileno y ahora sobre el criminal comportamiento del Estado colombiano.

Es bueno recordarle en forma breve algunas de las acciones de “grupos armados estatales” en lo que va corrido del 2020, que indican una clara violación de los derechos humanos, pero que la Alta Comisionada ni siquiera menciona. Evoquemos:

Masacre en la cárcel Modelo (Bogotá): A mansalva fueron masacrados 24 reclusos el 21 de marzo y quedaron más de un centenar de heridos. En principio, como suele ser típico en Colombia, se dijo que los muertos habían sido producto de un frustrado plan de fuga, organizado por grupos insurgentes. La ministra de (In)Justicia, Margarita Cabello, dijo que se “siente orgullosa” y “agrade[ce] mucho” a los guardias penitenciarios por haber impedido la fuga. Pero lo que sucedió fue una masacre que perpetraron los guardias del Impec (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario), un cuerpo represivo del Estado colombiano, que es asesorado por personal militar de los Estados Unidos. Así lo señala una investigación de Human Rights Watch que, como se sabe, no es una entidad ni mucho menos independiente de los intereses del “mundo libre”: “Un nuevo informe elaborado por expertos forenses a petición de Human Rights Watch señala que ‘la mayoría de las heridas de bala descritas en los informes de necropsia son consistentes con que hayan sido infligidas con intención de matar’. Los expertos agregaron que ‘los informes de autopsia no registran ningún indicio de heridas de bala que hayan sido efectuadas únicamente con el fin de herir a las personas, en vez de matarlas’”[ii].

Asesinato de Anderson Arboleda en el Valle del Cauca (25 de mayo): El joven de tez negra Anderson Arboleda, de 21 años, fue brutalmente golpeado con un bolillo en la cabeza por un policía, lo que le ocasionó la muerte[iii]. No fue acción de “grupos armados no estatales”, sino de un cuerpo represivo del Estado colombiano de tipo contrainsurgente, que se denomina La Policía Nacional (sic).

Soldados del Ejército violan a una niña indígena (21 de junio): Siete soldados del Batallón San Mateo del Departamento de Risaralda violaron brutalmente a una niña indígena de 12 años, perteneciente a la comunidad Emberá-Chami. Este crimen sexual fue realizado por un grupo armado estatal, asesorado directamente por el campeón mundial de las violaciones, el Ejercito de los Estados Unidos. El escabroso asunto tiene un ingrediente adicional de sadismo consumado: “La menor habría estado un largo tiempo en poder de los soldados y ellos habrían llamado a otros integrantes de la unidad militar para que se sumaran a la agresión”[iv].A raíz de esta violación por tropas de un “grupo armado estatal” se reveló, por parte del Comandante del Ejército, que desde 2016 se han presentado 118 casos de violación de niñas indígenas y campesinas en los que participaron directamente miembros de ese cuerpo armado[v]. Como se ve la violación es una práctica constante y de vieja data y no un caso aislado de los “grupos armados estatales”. En la jerga burocrática, no es una manzana podrida, sino es todo el costal el que está contaminado con el virus de la violencia sexual.

Claro, que más puede esperarse del “patriótico Ejército colombiano” (un grupo armado estatal) si en sus instrucciones cotidianas repiten estos canticos plenos de amor y respecto con las mujeres: “Yo nunca tuve madre, ni nunca la tendré/ si alguna vez yo tuve, con mis manos la ahorqué/.  Yo nunca tuve novia ni nunca la tendré/ si alguna vez yo tuve, los ojos le saqué”[vi].

Uno esperaría que Michelle Bachelet, por su condición de mujer, tendría cierta sensibilidad para entender el sentido de mensaje de esta índole, que no son entonados precisamente por grupos armados no estatales, sino por el Ejército colombiano (una fuerza estatal), para vergüenza de las mujeres colombiana y del mundo, entre ellas la Alta Comisionada, quien termina lavándole la cara a estos violadores estatales.

Masacre de ocho jóvenes en CAI de Socha (4 de septiembre): Ese día la policía hizo una de sus cotidianas redadas contra jóvenes pobres y concentró a un grupo de más de diez personas en Soacha, en un CAI (Centro de Atención Inmediata, aunque de verdad deberían llamarse Centro de Asesinato Inmediato). Se produjo un incendio que la policía no evitó y, por reiteradas denuncias, de madres de los jóvenes incinerados, fue más bien generado por ese cuerpo armado del Estado. El saldo trágico: ocho jóvenes murieron quemados, como resultado del incendio en los días siguientes, abandonados a su propia suerte en clínicas y hospitales. La policía no se dio por enterada y ocultó lo que había acontecido hasta que un concejal de Bogotá, Diego Cancino, lo denunció de esta forma: «‘Ese cuatro de septiembre sufrimos otra masacre. Días previos los estaban torturando, los estaban maltratando, no les daban comida, los amenazaban, estaban sufriendo de hambre, los torturaban’. El concejal aseguró queuno de los detenidos prendió fuego a una cobija y un policía, supuestamente, lanzó un artefacto que intensificó el incendio en la celda.‘Se salieron los policías y dejaron a los chicos encerrados, no dejaban entrar a nadie, los extintores no los dejaron usar, los chicos se quemaron (…), dejaron prender en llamas a los muchachos’»[vii].

 Masacre de jóvenes de Bogotá (9-10 de septiembre): A raíz del asesinato del ciudadano Javier Ordoñez por miembros de la Policía Nacional, los días 9 y 10 de septiembre se produjo una protesta masiva contra los CAI y la respuesta de la Policía fue la represión abierta e indiscriminada como resultado de lo cual fueron asesinadas a mansalva, con premeditación y alevosía, 13 jóvenes en Bogotá y Soacha[viii]. Estos muertos no fueron ocasionados, como pensaría Bachelet, por cuerpos armados no estatales, sino por un cuerpo armado del Estado.

Asesinato de Juliana Giraldo Díaz en el Valle del Cauca (septiembre 25) por un miembro del Ejército, quien disparo al automóvil donde se desplazaba esta mujer. Fue tan flagrante el hecho, que el Ejercito se vio obligado a reconocer, aunque en principio hubiera dicho que se había disparado a las llantas del vehículo, pero que inexplicablemente el proyectil rebotó en el suelo y mató a Juliana Giraldo[ix].

Asesinato de joven el Bogotá (diciembre 18): Mientras escribimos estas líneas sucede otro hecho de brutalidad de la policía estatal. En el norte de Bogotá, luego de que una camioneta de transporte público no autorizada se chocara con una radiopatrulla, la policía disparo matando a un joven y dejando a otro gravemente herido. El concejal Diego Cancino informó desde el lugar de los hechos de esta forma: “Estoy en Usaquén y lo que ocurrió en El Codito es un claro caso de brutalidad policial: la Policía disparó sin ninguna razón, el chico que se reportó como muerto, recibió una bala en su cabeza y está en coma inducido”. Más adelante indicó:

«No me lo dejen morir, no me lo dejen morir patru..», fue lo que se escuchó hoy en la tarde en El Codito, Usaquén; denuncia la comunidad que un policía disparó y asesinó a un joven, que trabajaba en una ruta de transporte, porque lo chocó con la van”[x].

Este hecho sucede a pocos días de la declaración de Michel Bachelet, con lo que se ratifica a posteriori el pacífico y civilizado comportamiento de los cuerpos armados del Estado contra ciudadanos inermes y pobres.

*****

Hemos recordado solo algunos hechos en donde es incuestionable la responsabilidad del Estado colombiano, como un violador nato y sistemático de los derechos humanos. Y por la muestra mencionada puede verse que el Estado colombiano mata, tortura, viola, persigue… sin que esas actividades sean de resorte exclusivo de “grupos armados no estatales”, sino, lo que es peor, el principal auspiciador de esas prácticas es el Estado colombiano desde hace 70 años. 

Por eso, si el asunto no fuera tan dramático, producirían risa, las afirmaciones de la Alta Comisionada, cuando sostiene que “es deber del Estado estar presente en todo el país, implementando un amplio rango de políticas públicas integrales  y ‘medidas más sólidas’ para garantizar los derechos de todos sus ciudadanos, incluidos poblaciones indígenas y defensores de derechos humanos, que continúan siendo víctimas de matanzas en medio de una sociedad que ‘normaliza la violencia’ después de décadas de conflicto”[xi]. Este llamado al Estado colombiano a proteger a la población, cuando se sabe que es el responsable directo de lo que sucede en el país en materia de violencia y criminalidad, es llamar al ratón a cuidar al queso.  Su llamado, entre líneas, invoca a que el Estado siga matando a diestra y siniestra, puesto que esa es su función principal Macondo.

Resulta que en Colombia la presencia del Estado se reduce a la ocupación militar y contrainsurgente del territorio, lo cual es garantía absoluta de represión, violencia, tortura y criminalidad. Allí a donde llega el Estado está asegurada la violación de los más elementales derechos humanos y eso lo confirma con creces el régimen del subpresidente Iván Duque con sus continuas invocaciones a la represión y el manto criminal con que cubre a las instituciones represivas del Estado, como el Ejército y la Policía, a cuyos miembros cataloga como “héroes de la patria”.

En estas condiciones, aparte de los casos mencionados más arriba en donde no existe ninguna duda de la acción criminal de entes estatales en Colombia, debe señalarse que las masacres, el asesinato de ex combatientes de las Farc, el asesinato de ambientalistas y defensores de derechos humanos son auspiciadas en forma directa e indirecta por el propio Estado, cuyos altos funcionarios incitan constantemente a la muerte con su lenguaje de odio contra todos los que hagan algún tipo de crítica o encarnen un proyecto alternativo. 

A esto habría que agregar que están confirmados los nexos históricos y estructurales entre el Estado y los paramilitares, que son los que actúan como proxis (testaferros) de ese Estado para realizar las tareas sucias de “limpieza social”, con el asesinato de los que son considerados enemigos. Y entre estos se señala a trabajadores, campesinos, indígenas y ambientalistas…, que son asesinados cotidianamente en este país. Las invocaciones oficiales contra ellos son la caja de resonancia que justifica, por anticipado, dichos asesinatos, al presentar a los sectores o individuos que protestan como terroristas sin norte ni ley, o como simples narcotraficantes, como sucede con los campesinos cocaleros y las comunidades indígenas.

En conclusión, la Alta Comisionada de la ONU en materia de Derechos Humanos cuando habla del caso colombiano está bastante desorientada, demuestra su desconocimiento del asunto y, finalmente, termina limpiando la imagen real, de odio y muerte, del Estado colombiano y su bloque de poder contrainsurgente. ¿Será acaso porque esa es la imagen favorable al Estado que le trasmiten a M. Bachelet ciertas ONG, que convirtieron a los Derechos Humanos en un próspero nicho de mercado, que llena los bolsillos de sus académicos-empresarios?

En contravía con ese optimismo oenegero sobre el Estado colombiano, no tiene sentido afirmar que “la peor situación se vive en las áreas difíciles de acceder donde hay una clara falta de presencia del Estado ‘en todo el sentido de la palabra’”[xii]. Cuando lo que acontece es que la presencia del Estado viene acompañada de represión y muerte, porque lo que llaman grupos criminales y armados son, y han sido, un apéndice del Estado colombiano.

Como gran descubrimiento Michelle Bachelet concluyo su intervención sobre Colombia diciendo:»Lamentablemente, después de décadas de conflicto armado, la violencia ha sido normalizada en Colombia, algo que nadie debería aceptar». Claro, pero Bachelet con su actuación lo que termina normalizando es la violación sistemática de los Derechos Humanos por parte del Estado colombiano, algo que nadie debería normalizar, y menos desde una instancia como la ONU. Pero eso no debe sorprendernos si tenemos en cuenta la selectiva actuación de esa instancia cuando se habla de Derechos Humanos, en que los grandes poderes imperialistas y sus lacayos siempre aparecen absueltos. Ese es, finalmente, el imperialismo de los Derechos Humanos, como bien lo denomina Jean Bricmont, un imperialismo que convierte a los Derechos Humanos en un discurso adecuado para hacer la guerra, y legitimarla como hace M. Bachelet con el Estado terrorista en Colombia.

uente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52914249

Envía carta presidente Díaz-Canel al Secretario General de las Naciones Unidas

#Cuba

#ONU

ACN

A continuación trasmitimos la misiva del Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez al Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Gutérres,  en el aniversario 75 de esa organización.

La Habana, 24 de octubre de 2020

«Año 62 de la Revolución»

 Excelentísimo señor Antonio Gutérres

Secretario General de las Naciones Unidas

Nueva York

 Excelencia:

 Tras 75 años de su fundación, el papel de las Naciones Unidas es cada vez más relevante.

Urge el apego estricto a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, así como la preservación del multilateralismo ante los acuciantes desafíos que nos impone el complejo escenario mundial.

La devastadora pandemia de Covid-19 ha demostrado la impostergable necesidad de superar las diferencias políticas e ideológicas y buscar soluciones mancomunadas a los desafíos globales, mediante la cooperación y la solidaridad.

Es hora de honrar el compromiso asumido al firmar la Carta de las Naciones Unidas. Se necesitan menos palabras y más acciones para desterrar del planeta, con toda firmeza, los conflictos y la carrera armamentista; las guerras no convencionales con fines de dominación, los actos de agresión, las medidas coercitivas unilaterales, la manipulación con fines políticos de los derechos humanos, y el irrespeto a la libre determinación de los pueblos; la desigualdad y el subdesarrollo, la pobreza, el hambre, la marginación y la falta de acceso a servicios esenciales para la vida, como los de salud.

La Organización, siguiendo los propósitos y principios que la originaron, debe promover, por el bien de las generaciones presentes y futuras, un orden internacional justo, democrático y equitativo, que responda al reclamo de paz, desarrollo sostenible y justicia de todos los pueblos del mundo.

En el logro de estos objetivos Naciones Unidas podrá siempre contar con el apoyo decidido de Cuba y su pueblo. En los foros multilaterales continuaremos nuestra defensa de la paz, del Derecho Internacional y de las causas justas, así como la denuncia de las amenazas a la supervivencia de la especie humana.

A inicios del presente milenio, cuando conmemoramos el 55 aniversario de la Organización de las Naciones Unidos, el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, afirmó que «la humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una nueva etapa histórica de verdadera justicia y humanismo». Cumplamos con las nobles y legítimas aspiraciones para las que fue creada esta Organización.

Aprovecho la oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia el testimonio de mi más alta consideración y estima.

#ONU: #Venezuela señaló al gobierno de #EEUU de cometer Crímenes de Lesa Humanidad con las llamadas «sanciones»

Aporrea

14.10.20 – Venezuela acusó a EEUU de cometer crímenes de exterminio contra los países a los que sanciona, durante su intervención en la Sexta Comisión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) titulado «Crímenes de Lesa Humanidad».

Durante su intervención en la Sexta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), titulada ‘Crímenes de Lesa Humanidad’, la delegación venezolana rechazó el miércoles la enemistad que el Gobierno estadounidense muestra hacia el pueblo del país bolivariano al recurrir al bloqueo y a las restricciones inhumanas.

Durante la discusión de la temática, que se dio como parte de la agenda en el marco de la Sexta Comisión de la Asamblea General del organismo, la nación suramericana llamó a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos contra impunidad.

Washington dirige una “guerra total” contra países independientes, incluyendo a Venezuela, con el objetivo de derrocar a sus gobiernos. Para lograrlo, ha recurrido a todo tipo de medidas, desde restricciones de visados a funcionarios, sanciones a múltiples sectores económicos y el bloqueo de más de 30 000 millones de dólares de su pueblo, privándolo así del acceso a medicamentos en medio de la pandemia del coronavirus —causante de la COVID-19— hasta intentos de asesinato de altos titulares o el uso de la fuerza militar contra Venezuela.

«Delegación de Venezuela ante la ONU llama a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos en la lucha contra la impunidad ante la perpetración de crímenes de lesa humanidad», agregó.

Venezuela aseveró que esta situación requiere la reacción seria de la comunidad internacional para que redoble esfuerzos en la lucha contra la impunidad y los crímenes de lesa humanidad.

En ese sentido, la representación venezolana reafirmó su compromiso con el respeto y protección de los derechos humanos y reiteró su rechazo a esos crímenes.

Derrotado Estados Unidos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

#Cuba

Posted by heraldocubano

Por Arthur González.

En su odio genético contra la Revolución cubana, Estados Unidos gasta miles de dólares en el envío de emisarios a varios países, presiones políticas, chantajes económicos, unido a la campaña de prensa desatada para mentir contra el gobierno que más ha trabajado por los derechos de su pueblo, con el único objetivo de que no voten a favor de Cuba en los foros internacionales, sin lograr los resultados deseados.

Ejemplo de ello ha sido la desgastante batalla librada desde hace meses, para evitar la elección de Cuba como integrante del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, órgano compuesto por 47 Estados miembros, responsabilizados con la promoción y protección de todos los derechos humanos en el mundo.

En 2006, Cuba fue elegida como uno de los países fundadores de dicho Consejo, cuando se decidió eliminar la antigua Comisión de Derechos Humanos, manipulada por Estados Unidos a su antojo, nación que no resultó electa para integrar el primer Consejo, por su pésima actuación en esa materia.

Desde entonces Cuba ha sido electa por dos períodos consecutivos hasta diciembre de 2012. En 2014-2016 y 2017-2019 ocupó nuevamente un escaño, también por dos períodos sucesivos.

La nueva elección de Cuba demuestra el respeto de la mayoría, por su limpia actuación en materia de Derechos Humanos, a contra pelo con las cruzadas mediáticas diseñadas y financiadas por los yanquis, para tratar de manchar su imagen, como hicieron en 1962 para expulsarla de la OEA, patraña sucia que consta en documentos desclasificados de la conocida Operación Mangosta, donde se afirma:

“El Departamento de Estado concentra sus esfuerzos en la reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, la cual comenzará el 22 de enero 1962, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del HemisferioName=n1070; HotwordStyle=BookDefault; … La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por la Agencia de Información de Estados Unidos”.

Los métodos y propósitos no han cambiado, pero ya no es tan fácil engañar; hoy solo cuentan con algunos pusilánimes y sus aliados europeos, quienes demuestran su falta de soberanía para tomar decisiones propias.

Para no dejar dudas del reconocimiento a Cuba, en la votación, directa y secreta de los 193 votos posibles, votaron a favor 170 naciones. Una vez más los yanquis fueron derrotados por abrumadora mayoría.

Cuba mantiene su compromiso en la lucha por alcanzar un orden internacional, basado en la inclusión, la justicia social, dignidad humana, comprensión mutua, así como la promoción y el respeto a la diversidad cultural, algo que Estados Unidos no hace.

A los yanquis les duele no poder silenciar las acusaciones que Cuba realiza sobre sus violaciones de los Derechos Humanos, la discriminación racial, de sexo, credos e ideas políticas, como quedó demostrado en los últimos meses, en sus salvajes represiones contra quienes reclaman derechos civiles, principalmente los crímenes cometidos sobre ciudadanos de raza negra, hechos no condenados por la Unión Europea, ni la alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU.

Los yanquis no soportan que una pequeña isla del Caribe, pobre y sometida a la despiadada guerra económica, comercial y financiera más larga de la historia, presente resoluciones en favor de los oprimidos, por el derecho a la alimentación, los derechos culturales y la diversidad cultural, y los efectos de la deuda externa en el disfrute de los derechos humanos, en particular los derechos económicos, sociales y culturales.

La renovación en dicho Consejo, del mandato del experto independiente sobre la promoción del orden internacional democrático y equitativo, causó escozor entre los funcionarios del Departamento de Estados, al ver que sus presiones y amenazas no dieron resultados.

Por eso la reacción airada de Mike Pompeo, Secretario de Estado, quien disgustado censuró la decisión del organismo y con su prepotencia imperial declaró:

“Esto solo confirma que Estados Unidos hizo bien en retirarse del Consejo en 2018”.

La tapa al pomo se la puso la elección de China y Rusia para el Consejo de Derechos Humanos, algo que los yanquis jamás pensaron, pero sus presiones y reuniones con los europeos para buscar apoyo a sus pretensiones, no le valieron para alcanzar sus fines.

Otro frustrado por la elección de Cuba, fue el miembro de la mafia terrorista de Miami, el Congresista Mario Díaz-Balart, quien vociferó sus repetidas mentiras de que: “es absurda y vergonzosa, debido a las acusaciones de Estados Unidos por la persecución de activistas, tráfico de personas y su respaldo al régimen venezolano de Nicolás Maduro

Sin embargo, ante el asesinato en Colombia, de casi 1.000 líderes sociales y defensores de derechos humanos posterior al acuerdo de paz firmado en 2016, más otras fragrantes violaciones de los Derechos Humanos, el narcotráfico que inunda las ciudades norteamericanas, la violencia y represión policial contra las protestas populares ante los desmanes del gobierno de Iván Duque, los Estados Unidos hacen silencio cómplice, brindándole su apoyo económico, político y militar.

Similar mutismo hace Estados Unidos, por las violaciones de los Derechos Humanos cometidos durante la salvaje represión ante las protestas populares en Chile, contra el Gobierno del presidente Sebastián Piñera, en demostración de su doble moral.

Cuba seguirá libre en defensa de los derechos de los pobres y recuerda a José Martí cuando afirmó:

“Como la derrota consume, el éxito reanima”.

Comunidad internacional reconoce a Cuba en temas de derechos humanos

Naciones Unidas, 14 oct (Prensa Latina) La elección de Cuba para integrar el Consejo de Derechos Humanos de ONU, pese a maniobras de Estados Unidos, muestra hoy el reconocimiento de la comunidad internacional a la trayectoria de la isla en ese tema.

Tal es el criterio expresado en su cuenta oficial en Twitter por la representante permanente alterna de Cuba ante la ONU, Ana Silvia Rodríguez, quien destacó también el aislamiento del Gobierno norteamericano en su política de hostilidad hacia la nación caribeña.

La víspera, 170 Estados miembros de Naciones Unidas votaron a favor de la mayor de las Antillas para integrar el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas durante el período 2021-2023.

De esta forma, se reconoce la contribución decisiva de Cuba en la consolidación de un enfoque de cooperación y diálogo constructivo en los trabajos de la maquinaria de derechos humanos del organismo multilateral, resaltó la embajadora.

La diplomática cuestionó, además, la actitud del Gobierno de Estados Unidos, que intenta desacreditar a Cuba, cuando es responsable de varios de los abusos y violaciones de derechos humanos más brutales y mejor documentados de la historia reciente.

‘Es el primer y único país que ha utilizado deliberadamente armas atómicas contra civiles inocentes; y usó el Agente Naranja contra el pueblo vietnamita.’

Asimismo, escribió en Twitter, solo se preocupa por sus mezquinos intereses y da la espalda a los esfuerzos de la comunidad internacional para enfrentar los desafíos globales.

De hecho, rememoró la diplomática cubana, Estados Unidos se retiró del Consejo de Derechos Humanos porque no le conviene a sus intereses y recientemente, abandonó la Organización Mundial de la Salud, en medio de la pandemia de Covid-19.

Estados Unidos se retiró, igualmente, del Acuerdo de París, poniendo en riesgo el futuro de la humanidad debido al cambio climático, una realidad ineludible que ayudó a crear, aseveró la representante cubana.

Cuba comenzará su período en el Consejo de Derechos Humanos en enero del año próximo y la embajadora en ONU recalcó que trabajarán para asegurar el pleno respeto a los principios de universalidad, indivisibilidad, objetividad, no politización y no selectividad en las labores del órgano.

Asimismo, continuó, tratarán de impedir la entronización de la manipulación política en sus labores.

Con esta nueva elección, enfatizó Rodríguez, Cuba reafirma su compromiso para con un orden internacional basado en inclusión, justicia social, dignidad humana, comprensión mutua y promoción y respeto de la diversidad cultural.

Del mismo modo, dijo, mi país continuará defendiendo los justos reclamos de los pueblos del Sur y de todo el planeta, por la realización efectiva del derecho al desarrollo, los derechos a la educación y la salud, el combate al racismo, la discriminación racial y la xenofobia.

Cuba es miembro fundador del Consejo de Derechos Humanos, creado en 2006: tuvo un escaño en dos períodos consecutivos hasta diciembre de 2012, y tiempo después ocupó un asiento durante otros dos periodos consecutivos más (2014-2016 y 2017-2019).

Con 88 % de los votos, eligen a #Cuba como miembro del Consejo de DD. HH. de la #ONU

Es la quinta vez que integra el órgano. La Habana consiguió el apoyo mayoritario de la comunidad internacional pese a las presiones ejercidas por Estados Unidos.

Cuba resultó electa como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con 170 de los 192 votos válidos. El Mundo reconoce quienes hacen más por los Derechos Humanos y quiénes son sus principales violadores, además de #EEUU e #Israel.

Fuentes: Sputnik News.

«Electa Cuba al Consejo de Derechos Humanos por 170 votos, el 88 % de los miembros de UN (Naciones Unidas). Nuestro país es parte de 44 de los 61 instrumentos internacionales de DD. HH., cuyo cumplimiento reporta a ONU. A pesar de la campaña de desprestigio, los logros de Cuba no pueden ser opacados», escribió el ministro de Relaciones Exteriores en su cuenta de la red social Twitter.

Esta es la quinta ocasión en que Cuba integra a este órgano intergubernamental (2006-2009, 2009-2012, 2014-2016 y 2017-2019), creado en 2006 e integrado por representantes de 47 naciones.

En una declaración publicada en el sitio web de la cancillería se expresa que con la elección de Cuba se honra «la autodeterminación y resistencia del pueblo cubano frente los graves obstáculos y amenazas que provoca la política unilateral de hostilidad, agresiones y bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos».

La declaración agrega que esta política de hostilidad de Washington contra la isla «constituye una violación flagrante, masiva y sistemática a los derechos humanos y el principal obstáculo para el logro de metas superiores en esta materia».

«Firmemente comprometido con la construcción de una sociedad cada vez más justa, con el bienestar del ser humano y la justicia social, nuestro país obtuvo el voto secreto, directo e individual de 170 miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, como resultado del respeto y la admiración por la obra humanista de la Revolución Cubana, principal garantía para el disfrute y la protección de los derechos humanos en la isla», añade el documento del ministerio.

A pesar de las presiones ejercidas por Estados Unidos, grupos opositores a la Revolución cubana residentes en el extranjero y el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), La Habana consiguió el apoyo mayoritario de la comunidad internacional en el momento de la votación en la ONU.

#Cuba elegida por quinta ocasión como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la #ONU

Cubadebate.cu

Cuba fue elegida para integrar el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, órgano compuesto por 47 Estados miembros, responsables de la promoción y protección de todos los derechos humanos en el mundo. Pese a las campañas y presiones de Estados Unidos, la isla ocupa un escaño en ese órgano, entre los ocho reservados al Grupo de Estados de la América Latina y el Caribe.

Cuba fue elegida con 170 votos, el 88% de los miembros de la ONU, destacó en una publicación en Twitter el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla.

“A pesar de la campaña de desprestigio, los logros de Cuba no pueden ser opacados”, dijo el canciller.

Miembro fundador del Consejo de Derechos Humanos, que defenestró a la antigua Comisión de Derechos Humanos, Cuba es elegida por quinta ocasión como miembro de ese órgano intergubernamental.

Al informar sobre la elección, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que “firmemente comprometido con la construcción de una sociedad cada vez más justa, con el bienestar del ser humano y la justicia social, nuestro país obtuvo el voto secreto, directo e individual de 170 miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, como resultado del respeto y la admiración por la obra humanista de la Revolución cubana, principal garantía para el disfrute y la protección de los derechos humanos en la isla”.

El Minrex declaró que con ese paso “se honra la autodeterminación y resistencia del pueblo cubano frente a los graves obstáculos y amenazas que provoca la política unilateral de hostilidad y agresiones y el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, que constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos y el principal obstáculo para el logro de metas superiores en esta materia”.

También es un reconocimiento –añadió la Cancillería en una nota– “de los avances significativos que las cubanas y cubanos han alcanzado en el disfrute de todos sus derechos y al amplio historial del país en materia de cooperación internacional en la esfera de los derechos humanos, demostrando, a través de hecho concretos, su inequívoca disposición al diálogo respetuoso, franco y abierto”.

“Cuba se conduce en el Consejo de Derechos Humanos con voz propia y constructiva, con su experiencia de país en desarrollo defensor del diálogo y la cooperación, contrario a los enfoques punitivos y la selectividad, en favor de la promoción y protección de todos los derechos humanos para todos”, destacó el Minrex.