#Fidel, el hombre de acción y pensamiento

Al cumplirse el cuarto aniversario de su partida física, el legado de Fidel sigue vivo…

Cubahora

Fue el Che, quien en encendidos versos lo calificó profeta de la aurora, vísperas de la salida del yate Granma, del puerto de Tuxpan, en México, la noche del 25 de noviembre de 1956.

El mismo 25 de noviembre, que exactamente 60 años más tarde, lo viera partir hacia la inmortalidad para ascender a lo más alto del altar sagrado de la Patria y seguir iluminando con su ejemplo el camino de la Revolución Cubana.

Y es que el legado y la obra de Fidel Alejandro Castro Ruz, el invicto Comandante en Jefe, sigue vivo en el corazón del pueblo y cualquier homenaje que se le rinda siempre será poco para enaltecer toda una vida consagrada a la causa de lo más humildes de Cuba y el mundo.

Antes del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, que lo convirtieran en figura política de primer orden e  inspiración para toda una generación de jóvenes, ya Fidel había probado su valía en los fracasados sucesos de la expedición armada de Cayo Confites para liberar a República Dominicana y reivindicado la campana de la Demajuagua, la misma que Carlos Manuel de Céspedes hizo tañer en su ingenio el glorioso 10 de octubre de 1868.

También había participado en los sucesos del Bogotazo, Colombia, en 1948 y en su condición de abogado, en la audiencia de Santa Clara, en diciembre de 1950, asumido su propia autodefensa y convertido, como lo haría tres años más tarde en Santiago de Cuba, de acusado en acusador.

En su personalidad telúrica, otro calificativo del guerrillero cubano-argentino Ernesto Che Guevara, Fidel reunía las dotes del hombre de acción y de pensamiento, condiciones solo dadas de manera excepcional en la Historia. A lo que sumaba una lealtad incondicional a los principios y una fe inquebrantable en la victoria. Cualidades que demostró en innumerables ocasiones a lo largo de su provechosa vida de revolucionario sin tacha.

No dejó al Che abandonado a su suerte en una cárcel de México, y retrasó la salida del Granma en su espera. Tampoco permitió que el cabo Roque muriera ahogado en las aguas del Golfo de México al caer del yate durante su travesía al país. Al juntársele su hermano Raúl, en Cinco Palmas, el 17 de diciembre de 1956, y saber que disponían de siete fusiles, afirmó convencido que ahora sí ganaban la guerra.

Fue ese su digno comportamiento en sus 90 años de vida física. Siempre de primero en todo, siempre el más sacrificado, el más exigente, el de mayor visión y alcance político y militar. Sabía ir al futuro para luego regresar y contárnoslo, como afirmara el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika.

Solo sus inmensas convicciones hicieron que todo un pueblo lo siguiera en cualquiera de las circunstancias, aún las más duras del llamado Período Especial de los años 90 del pasado siglo, cuando nadie apostaba a la supervivencia del socialismo y la independencia de la Mayor de las Antillas.

No solo mantuvo firme el rumbo, sino posibilitó abrir una nueva era en la integración latinoamericana. Su amistad de padre a hijo con el presidente venezolano Hugo Chávez es antológica en los anales de la historia de este continente.

Nadie como Fidel pudo decirle en su cara tantas verdades al imperialismo norteamericano, sobrevivir a más de 600 intentos de asesinato y partir de esta tierra tras nueve décadas de existencia para descansar, si eso fuera posible, en la ciudad heroica de Santiago de Cuba.

Allí, en el mismo lugar, y bien cerca, de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, de Mariana Grajales, la Madre de Cuba, y de José Martí, nuestro Héroe Nacional, de quien hizo suya la frase de que «toda la gloria del mundo cabía en un grano de maíz».

¿Quién puede decir que Fidel ha muerto? ¿Quién se atrevería a afirmar que su legado de hombre digno y sabio no está más presente que nunca en las actuales generaciones? ¿Quién puede evitar que a cuatro años de su muerte no rueden lágrimas por las mejillas cubanas al recordarlo y venerarlo?

Es que Fidel es Fidel, como dijera Chávez. Ese invicto líder, que hiciera afirmar a Raúl, levantando su mano, ¡Qué clase de Comandante en Jefe tenemos!, al conmemorarse los treinta años del reencuentro en Cinco Palmas.

No es demagogia cuando decimos que si el Che vive en cada niño, al invocar ser como él en el saludo pioneril, también Fidel vive en cada sonrisa de niño o niña que lo sabe vivo. ¡Yo soy Fidel! no es una consigna vacía. Es la voluntad, y el deseo, de las nuevas generaciones de cubanos de seguir su ejemplo y no dejar morir su inmenso legado.

Fidel vive en cada uno de nosotros. Raúl y la Generación Histórica lo simbolizan con su ejemplo. El presidente Díaz-Canel es su discípulo. Cuba entera es su obra.

Físicamente nadie es inmortal, pero en espíritu su legado sigue vivo. Por eso, a cuatro años del tránsito hacia la inmortalidad, Fidel es ejemplo, es paradigma, es faro, es luz.

Fidel, es y será, siempre Fidel.

Grupos de solidaridad con Cuba en EE.UU celebran foro virtual por el 60 aniversario de la visita de Fidel Castro a Nueva York

Grupos de solidaridad con Cuba en EE.UU celebran foro virtual por el 60 aniversario de la visita de Fidel Castro a Nueva York 

Granma

Grupos de solidaridad con Cuba en Estados Unidos celebran hoy un foro virtual por el 60 aniversario de la visita de Fidel Castro a Nueva York y su primer discurso en la Asamblea General de ONU.

La cita virtual será moderada por la periodista estadounidense Rosemari Mealy, autora del libro Fidel y Malcolm X: memorias de un encuentro, según informaron los organizadores del seminario en línea.

Entre los participantes previstos figuran la representante permanente alterna de Cuba ante Naciones Unidas, Ana Silvia Rodríguez, y el diplomático Raúl Roa Kourí, quien estuvo 14 años en esa legación y en 1960 desempeñó un papel clave en la negociación de la estancia de la delegación de la isla en Harlem.

Hace 60 años, el 26 de septiembre de 1960, el entonces primer ministro cubano habló por primera vez ante la Asamblea General y su discurso, de casi cinco horas, aparece entre los más largos pronunciados en la ONU, y también uno de los más críticos y duros contra de la filosofía de la guerra y el despojo.

La denuncia de numerosas acciones del Gobierno de Estados Unidos contra la Revolución cubana y del uso de la fuerza a través de la creciente carrera armamentista, fueron los argumentos centrales de esa alocución, que provocó repetidas ovaciones y aplausos.

Poco tiempo después del triunfo de la Revolución en la isla caribeña en enero de 1959, Fidel Castro (1926-2016) llegó a Nueva York con motivo de la Asamblea General de la ONU, mientras los cambios progresistas que impulsaba levantaron animosidad en las esferas de poder estadounidenses.

El entonces primer ministro cubano denunció un trato vejaminoso en el hotel Shelburne y decidió alojarse junto a su delegación en el hotel Theresa, situado en Harlem, uno de los barrios pobres de Nueva York.

Las autoridades norteamericanas lo excluían de reuniones y encuentros oficiales, pero en los habitantes de Harlem -afroamericanos en su mayoría- Fidel Castro encontró apoyo, admiración y una cálida acogida.

En el hotel Theresa, que cerró en 1967 y alberga ahora oficinas, recibió al defensor de los derechos civiles Malcolm X; se encontró por primera vez con el líder soviético Nikita Jruschov; y tuvo reuniones con el presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser, y con el primer ministro indio, Jawaharlal Nehru.

Manifestaciones espontáneas surgieron bajo el balcón de su habitación, donde colgó una bandera cubana y habló en una oportunidad a miles de simpatizantes de la Revolución.

Por otra parte, lo rodearon la provocación y algunos disturbios ocasionados por pequeños grupos contrarios al proceso de cambios en la isla.

Cuando fue excluido del almuerzo que el presidente estadounidense, Dwight Eisenhower, organizaba para los líderes latinoamericanos que participaban en la Asamblea General, el dirigente cubano armó una reunión alternativa en la cafetería del hotel Theresa para una docena de empleados negros.

A 60 años de su visita, todavía vive el mito de su estancia en el humilde barrio de Harlem y el cariño que le profesaron las personas de ese lugar.

Fuente: Prensa Latina

El milagro de los #médicos cubanos

Publicado por Alma

Doctora cubana con niña venezolana operada en Cuba en 2005. Foto Roberto Chile.

Por Roberto ChileMaribel Acosta Damas

En tiempos de COVID-19 es bueno refrescar la memoria porque si algo viene enseñando esta pandemia para el mundo es cuánto valen la solidaridad y el  entrenamiento para ponerla en práctica. Si bien nunca es tarde, se necesitan experiencia y sobre todo voluntad adiestrada para servir al otro (a) de manera efectiva y con la naturalidad de quien sabe hacerlo y lo tiene incorporado como modo de vida.

Ese es el secreto de los médicos cubanos, en Cuba y en todo el planeta. Y esa vocación no nació ayer. Tiene más de medio siglo de realidad, día tras día y con resultados palpables. Un ejemplo que vale la pena recordar: la Misión Milagro que devolvió la visión a más de 6 millones de personas de Latinoamérica.

Este fue un programa sanitario creado en el año 2004 por Fidel Castro y el Presidente venezolano Hugo Chávez con el objetivo de “llevar la más alta tecnología de la ciencia técnica de la oftalmología a los desfavorecidos de la región”.

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Brigada Médica Cubana en #Gambia realizó más de 700 mil consultas en 2019

Publicado por Alma

Los colaboradores cubanos de la salud en Gambia realizaron más de 700 mil 200 consultas durante 2019. Foto: Embacuba Gambia.

Por Cubadebate

Los colaboradores cubanos de la salud en Gambia realizaron más de 700 200 consultas durante 2019 en beneficio del agradecido pueblo de esta nación africana, según se informó en el balance anual de la Brigada Médica (BMC) de la Mayor de las Antillas celebrado hoy aquí.

Los integrantes del pacífico ejército de batas blancas de la isla caribeña en Gambia incrementaron en casi 17 000 la cifra de asistencia a pacientes, con respecto a 2018.

Esos datos hablan por sí solos de la labor humanitaria y solidaria que los colaboradores cubanos llevan a cabo en este pequeño país de África Occidental, con el respaldo del Ministerio de Salud gambiano.

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#ALBA: La verdadera #integración latinoamericana en 15 años de historia (+ Video)

Publicado por Alma

El ALBA tiene por objetivo la transformación de las sociedades latinoamericanas. Foto: Archivo.

Por Cubadebate

La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), propuesta por Hugo Chávez Frías en ocasión de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, celebrada en la isla de Margarita en diciembre del 2001, trazó los principios rectores de la verdadera integración latinoamericana y caribeña.

Hoy, a 15 años de su fundación, recordamos los principios firmados por Fidel y Chávez en la Declaración Conjunta entre la República de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela, junto a las imágenes que, a través de la entrañable amistad entre ambos, dan cuenta de la historia del ALBA, hoy más viva que nunca.

El ALBA ―creado por la República Bolivariana de Venezuela y Cuba, inspiradas en las ideas de Bolívar y Martí, como un ejemplo sin precedentes de solidaridad revolucionaria― ha demostrado cuánto puede hacerse en apenas cinco años de cooperación pacífica.

Fidel Castro (2009)

Durante la visita oficial del Presidente Hugo Chávez Frías a Cuba al cumplirse el décimo aniversario de su primer encuentro con el pueblo cubano, se produjo un amplio y profundo intercambio entre el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y el Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, acompañados de sus respectivas delegaciones. Ambos Jefes de Estado acordaron suscribir los siguientes puntos de vista:

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