Desde la #Revolución y hacia ella

#Cuba

A partir de las posibilidades que tiene el sistema empresarial con el empleo de las utilidades, #BioCubaFarma destinó parte de las suyas

Con el mismo altruismo de sus investigadores, que pusieron cuerpo y alma en la creación de vacunas para salvar de la COVID-19 a cubanos y personas de otros lares del mundo, el grupo empresarial BioCubaFarma destinó parte de sus utilidades a la comunidad La Granja Mártires de Birán, en la zona del Plan Turquino.

El dinero fue empleado para reconstruir el parque infantil, la bodega y la escuela primaria Camilo Cienfuegos Gorriarán. Esta última, con matrícula de 42 alumnos de prescolar a sexto grado, comenzará el nuevo curso escolar en condiciones óptimas, una vez que tiene la cubierta, pisos, puertas y ventanas, área de formación, baños, cerca perimetral, mobiliario y medios técnicos totalmente nuevos.

La entidad científica envió hasta allí una brigada constructora propia, compuesta por 12 trabajadores, quienes en la recta final de la misión recibieron apoyo de fuerzas del municipio y de la provincia, creando así una especie de contingente que laboró con denuedo y cultura, como demuestra la terminación de los inmuebles.

El pasado sábado, en acto público, los habitantes del asentamiento tuvieron la oportunidad de agradecer el solidario comportamiento a directivos y científicos de BioCubaFarma, quienes llegaron allí para la reinauguración de las obras y entregar los premios a pioneros ganadores del concurso Fidel y la ciencia, igualmente promovido y organizado por el Grupo Empresarial.

UNA IDEA HERMOSA

El Héroe del Trabajo de la República de Cuba y presidente de BioCubaFarma, doctor Eduardo Martínez Díaz, quien encabezó la delegación llegada a la localidad, dijo que la iniciativa surgió en julio pasado, cuando un grupo de científicos que visitó el Sitio Histórico de Birán se detuvo en la comunidad y fue acogido con mucho cariño y simpatía por sus moradores.  

«Nos emocionamos mucho por la actitud de las personas, sobre todo de los niños y jóvenes de la localidad. En ese momento le manifestamos a la Vicegobernadora de la provincia que queríamos contribuir, como parte de lo que se hace hoy en el país en los barrios, al desarrollo social de este asentamiento, a partir de las posibilidades que tiene el sistema empresarial, con el destino de las utilidades.

«El concurso también surgió de ese contacto. No podía ser de otra forma. Siempre he dicho que el protagonista principal de lo que se ha hecho en el sector de la biotecnología de Cuba fue Fidel, quien creó la red de centros de investigación e impulsó la formación de científicos».

MÁS QUE OFRECER, RECORDAR Y APRENDER

«Esta es una escuelita remozada a tal grado, que es un lujo. Aunque creo que el verdadero lujo es tener maestros en un lugar intrincado como este», dijo a Granma el doctor Vicente Vérez Bencomo, Héroe del Trabajo de la República de Cuba, líder del proyecto de vacunas Soberana, y director general del Instituto Finlay de Vacunas.

Antes, emocionado, frente a sus compañeros de ciencia y personal del centro docente, comentó que a principios de los 60 del siglo pasado, cuando era niño, aún había escuelas privadas. Entonces sus padres, gente muy humilde, pudieron pagar su matrícula en una pequeña escuela privada en Centro Habana, cerca del parque Trillo.

«Gracias al esfuerzo educacional que el país realizó a partir de los primeros años del triunfo revolucionario, hoy tenemos un número considerable de científicos. En mi caso, siempre he dicho que, sin la política seguida en esa dirección, el hijo de una familia pobre no hubiese podido estudiar, llegar a la Universidad y capacitarse en el extranjero, hacer su tesis doctoral y alcanzar la condición de científico».

También atrapada por la emoción del momento, la Heroína del Trabajo de la República de Cuba y miembro del Buró Político del Partido, doctora Martha Ayala Ávila, directora del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, ofreció sus consideraciones.

«Defiendo que si nosotros llegamos a tener los actuales resultados científicos y pudimos contribuir a que los colegas de la Salud Pública tuvieran herramientas totalmente cubanas para enfrentar la situación creada por la COVID-19, fue porque somos el resultado de la labor del sistema educacional cubano».

Luego de recordar que es oriunda de La Habana, aunque cursó la enseñanza primaria en el central azucarero Fructuoso Rodríguez, de Matanzas, expresó sentirse a gusto en este tipo de comunidades, de ambiente noble, que la oxigena.

«Lo hecho a favor de esta localidad es una cuestión moral, porque somos fruto de la Revolución y, como tal, debemos regresar a ella mediante nuestros resultados. Si tuvimos logros económicos y estamos trabajando duro para demostrar que la empresa estatal socialista es la opción primaria para la economía cubana, sin dejar de trabajar en conjunción con los nuevos actores económicos, entonces es lógico contribuir a que la escuela, el parque infantil y la bodega se levanten más bonitos».

LOGROS Y ANHELOS PARA CUMPLIR

Fidel fue el interlocutor imaginario de Leodannis Mendoza Brito, alumno merecedor de uno de los premios otorgados en el concurso sobre el rol del líder de la Revolución Cubana en el desarrollo de la ciencia nacional.

«Lo primero que hice fue darle las gracias, porque debido a él se crearon las vacunas cubanas contra la COVID-19. También le dije que saludaría a todos los científicos y al personal de los hospitales que lucharon contra la enfermedad. Y le conté cosas de cómo es la vida aquí y de mi familia. Mi mamá es enfermera».   

Su madre, Yadira Brito Reyes, licenciada en Enfermería, nativa de la localidad, evocó los días en los que fue alumna de la Camilo Cienfuegos, donde transitó desde prescolar hasta quinto grado.

Para ella, la remodelación del centro es un acto que aprecia mucho, pero lo esencial, comentó, es que «hay libros y otros medios de enseñanza, así como docentes preparados, todo lo cual hace posible la formación de los alumnos, con lo que les abren el camino por la vida».

Mucho rato después de concluir el encuentro con los científicos, Maritza Vargas Rizo, directora de la escuela, seguía emocionada. La causa no estaba en que aquellos la sorprendieron con la donación de una moto eléctrica, que utilizará en sus responsabilidades como conductora del proceso docente en otros dos centros de primaria de la zona, sino en la sencillez de aquellas personas que salvaron a compatriotas y gente fuera de Cuba.

En un momento del reconocimiento hecho a los ilustres visitantes, en nombre de los lugareños, puntualizó que «la maravillosa acción de donar recursos financieros para invertirlos en el desarrollo social y bienestar de esta comunidad, es como si Fidel volviera multiplicado a la tierra que lo vio nacer y crecer».

En medio de un ambiente solidario, hubo muchos compromisos de lealtad al pueblo y a Fidel. Entre ellos estuvo el del doctor Vicente Vérez Bencomo, quien al aclarar que estaba en la zona por primera vez, aseguró que volvería muy pronto.

Así confesó a este reportero que la intención principal de su programada visita es llegar a la cima de la Loma de la Yaya, la cual remontó varias veces el líder de la Revolución en su adolescencia y juventud.

Se trata, seguramente, de un acto de fe hacia el hombre que condujo la ciencia cubana a posiciones tan altas como las montañas que amaba.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s